Mudanzas
Matando, salando y secando al sol 1.- La resurrección de los mapaches y atracadores 2.- La Juanita Díaz chantajea “por convicción” 3.- Los engaños de Peña con las tarifas de luz y la deuda
LOS DINOSAURIOS PRIISTAS BRINCAN DE GUSTO y se frotan las manos ante las declaraciones del gobernador Arturo Núñez de que “no meterá las manos” en el proceso electoral. Oscuros personajes como Roberto Madrazo, Manuel Andrade, Humberto Mayans, Florizel Medina y muchos muchos más interpretaron esto como un banderazo de salida a sus mapacheras. Creen que si el gobierno del cambio se mantiene al margen entonces ellos podrán volver a hacer de las suyas.
Pero se van a quedar con un palmo de narices porque una cosa es la civilidad y otra la ingenuidad. Y en política ésta última se paga muy caro. Les puedo apostar que Núñez no es ningún ingenuo. Pero además el pueblo tiene memoria y no se traga eso de que “ya no hay que insistir en el pasado”. Para los priistas dejar de insistir en el pasado es olvidarse de Andrés Granier y su pandilla. Eso no se va a poder, porque todavía se viven las consecuencias del saqueo. Como dijo López Obrador: a los uñas largas hay que cortarlos con hachuela.
ES VERDADERAMENTE DE RISA LOCA el argumento de los priistas de que están seleccionado a sus candidatos por el “método democrático” de la unidad partidista. Eso de los candidatos únicos y sin debate público en cualquier partido se llama dedazo. Pero aun cuando ese dedazo favorece a porros petroleros como Pilar Córdova, integrante de una de las mafias que más daño le han hecho al país.
En esa comedia de los engañabobos la odontóloga Ady García dice por un lado que decidió apoyar a Pilar por la unidad del partido y porque el mafioso petrolero es el político ideal (ay mojo) para defender la reforma energética. Pero por otro lado declara que su “amigo” Osorio Chong y su cuatacho César Camacho le ofrecieron una candidatura plurinominal. Por fin, se hizo “la juanita” porque le ofrecieron otra cosa o porque el petrolero le va reponer lo que gastó en comilonas, festejos, chayos y demás. Los huérfanos de Ady comienzan a preocuparse, ahora tendrán que aplaudir a la mafia sindical.
LAS MAÑAS NO SE OLVIDAN FÁCILMENTE, si no que le pregunten a Roberto Mañoso (des)Pintado. Eso parece que le está sucediendo al “vasco” Javier Aguirre, quien fue entrenador de la selección nacional de futbol y a quien se le ocurrió irse a dirigir un equipo en Zaragoza, España. Pues resulta que el Fiscal Anticorrupción español investiga un cochupo entregado a los jugadores del equipo Levante para dejarse ganar. Si el Vasco estuviera en México ya lo hubieran hecho candidato del Partido Verde por lo menos –como pasó con aquel Kawaghi-, pero como está en España va a tener que comparecer ante los jueces. Pa´que aprendan.
A VER QUÉ LES PARECE, MIS AGUERRIDOS LECTORES: ahora resulta que la Comisión Federal de Electricidad –o sea el equipo de Enrique Peña- había aceptado el “borrón y cuenta nueva”, para los deudores de la resistencia civil pero a última hora se echó para atrás. Por lo menos así lo dijo Juan Manuel Fócil, el mandamás del PRD de Chocolandia. No resultaría sorpresa que el gobierno de Peña también se rajara en eso de las tarifas subsidiadas. Por eso resulta de un cinismo inaudito escuchar a los priistas exigir “que Núñez cumpla su palabra del borrón y cuenta nueva”. Quien puede y debe decidir sobre la deuda y sobre las tarifas es el funcionario mimado de Peña, aquel Virrey Videgaray.
DESDE EL TAPANCO
EL OSITO BIMBO NOS RESULTÓ EL OSO BEMBO. Como los empresarios adictos al peñismo no se quieren quedar atrás en eso de decir perplejadas, ahora le tocó a Roberto Servitje, el dueño de la panadería transnacional que hace las Marinelas, los Barcel y los Lonchibon, financiador de campañas de priistas y panistas, decir que se “ha exagerado” el caso de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa. Habrá que recordarle que no desaparecieron unas rebanadas de pan sino 43 personas.
NO SE CÓMO LE VAN A HACER, pero “las izquierdas” tienen que ponerse de acuerdo para no pelearse un pedazo de pastel mientras el PRI se acaba las botellas de la fiesta.