México, DF, 30 jul 11 (CIMAC).- La pobreza que afecta a un gran número de mexicanas las hace más vulnerables ante la violencia de género y la falta de acceso a la justicia, afirmó la investigadora Noemi Ehrenfeld Lenkiewicz.
En entrevista con Cimacnoticias, la investigadora del Departamento de Biología de la Reproducción de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa, señaló que la pobreza es una condición que impacta de manera negativa todas las condiciones de vida de las mujeres y las afecta en el ejercicio de sus Derechos Humanos (DH).
En México, de los 112 millones 336 mil 538 mexicanos contabilizados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el Censo de Población y Vivienda 2010 hay 57 millones 481 mil 307 mujeres.
Ehrenfeld Lenkiewicz precisó que hay una mayor vulnerabilidad para que las mujeres que viven en condiciones de la pobreza sean víctimas de abusos de todo tipo, ya que no cuentan con los recursos, herramientas e información para ejercer sus derechos.
“Te hace más vulnerable en reclamar tus derechos, porque no tienes los recursos, ni el acceso para reclamar, en ese sentido hay mayor vulnerabilidad, lo que también impide el acceso a la justicia”.
Aunque la justicia se debería ejercer sin que la víctima la reclame; ésta es discriminatoria y no todas las personas pueden acceder a ella y mucho menos las mujeres de escasos recursos, toda vez que no sólo las y los aplicadores de justicia las discriminan, sino en sí la práctica de la justicia en México es de esta forma.
En entrevista con Cimacnoticias, la investigadora del Departamento de Biología de la Reproducción de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa, señaló que la pobreza es una condición que impacta de manera negativa todas las condiciones de vida de las mujeres y las afecta en el ejercicio de sus Derechos Humanos (DH).
En México, de los 112 millones 336 mil 538 mexicanos contabilizados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el Censo de Población y Vivienda 2010 hay 57 millones 481 mil 307 mujeres.
Ehrenfeld Lenkiewicz precisó que hay una mayor vulnerabilidad para que las mujeres que viven en condiciones de la pobreza sean víctimas de abusos de todo tipo, ya que no cuentan con los recursos, herramientas e información para ejercer sus derechos.
“Te hace más vulnerable en reclamar tus derechos, porque no tienes los recursos, ni el acceso para reclamar, en ese sentido hay mayor vulnerabilidad, lo que también impide el acceso a la justicia”.
Aunque la justicia se debería ejercer sin que la víctima la reclame; ésta es discriminatoria y no todas las personas pueden acceder a ella y mucho menos las mujeres de escasos recursos, toda vez que no sólo las y los aplicadores de justicia las discriminan, sino en sí la práctica de la justicia en México es de esta forma.
Agregó que la mayoría de las mujeres víctimas de violencia de género son pobres, ya que tienen menos recursos para oponerse a agentes violentos, es decir la condición de pobreza en la que viven las mujeres las hace más vulnerables no sólo a la violencia si no a todas las cosas malas de la sociedad.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) refiere que cuando conviven pobreza y violencia de género la carga para las mujeres es inmensa.
La marginación y la falta de dinero afectan y restringen cada aspecto de su vida, la forma en que viven y donde viven, lo que hacen y con quien interactúan.
Según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2006 (ENDIREH), 67 por ciento de las mexicanas de 15 años y más es violentada en diversos ámbitos, no sólo de pareja, sino en el trabajo, en la familia o en la escuela.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) refiere que cuando conviven pobreza y violencia de género la carga para las mujeres es inmensa.
La marginación y la falta de dinero afectan y restringen cada aspecto de su vida, la forma en que viven y donde viven, lo que hacen y con quien interactúan.
Según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2006 (ENDIREH), 67 por ciento de las mexicanas de 15 años y más es violentada en diversos ámbitos, no sólo de pareja, sino en el trabajo, en la familia o en la escuela.