Benito Neme y Gina Trujillo, excluidos del equipo de transición de Peña Nieto
De los alrededor de veinte integrantes, ninguno es tabasqueño
De los alrededor de veinte integrantes, ninguno es tabasqueño
Académicos, escritores y políticos ligados a la izquierda, publican un desplegado para reprobar la decisión del tribunal electoral
Lamentó que el país “no haya alcanzado una verdadera democracia” y que “todo el proceso electoral haya estado lleno de deficiencias”
El arma favorita del presidente Felipe Calderón en su lucha contra el narcotráfico, la retórica, no podrá borrar los agravios contra las familias víctimas de las fuerzas armadas que lanzó sin control a las calles.
Sólo son cinco mil 500 comisionados, aproximadamente cien por cada sección sindical en el país, indicó.
El Impuesto Sobre la Renta (ISR) por salarios y las contribuciones sociales de empleados y empleadores representan 16.2 por ciento de los costos salariales para 2011.
Los promocionales en los que el presidente Felipe Calderón promueve su Sexto Informe de Gobierno son un ejercicio de megalomanía. En todos aparece solitario y con gesto reflexivo, mientras su voz en off habla de sus innumerables logros en materia de economía, salud, combate a la pobreza, e incluso en el ámbito de la seguridad, precisamente el fracaso más estrepitoso de su gestión. Pero la realidad es inocultable, lo desmiente y destruye el mundo utópico que Calderón pretende construir al iniciar lo que será, para él, la ceremonia de un triste adiós.
Durante la calificación de la elección presidencial, los siete magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) renunciaron a su obligación de actuar como tribunal garante de la Constitución para asumir funciones de jueces de barandilla; “quedaron como enanos ante un tribunal de plena jurisdicción”.
Los magistrados electorales renunciaron a sus facultades constitucionales y reducidos a sí mismos a la condición de jueces de legalidad, validaron el triunfo de Enrique Peña Nieto