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La Verdad del Sureste

Nada que festejar para los trabajadores petroleros este 18 de marzo

Las compañías transnacionales celebran la privatización del sector petrolero mexicano


VILLAHERMOSA, TABASCO, 20 DE MARZO DE 2011/ El 18 de marzo de 1938, el presidente Lázaro Cárdenas del Rio declaró la expropiación de la riqueza petrolera que explotaban las compañías extranjeras, convirtiendo al petróleo en propiedad de la nación.
    Pero ese acontecimiento no fue más que la culminación de la lucha de los obreros, ya que estos venían luchando desde 1924, como en el emplazamiento a huelga de la refinería “El Águila”. Tras varios intentos fallidos de huelga, los cuales fueron reprimidos y disueltos por el ejército, los trabajadores resultaron triunfantes, logrando consolidar la actividad sindical. Pero no fue sino hasta el 16 de agosto de 1935 que se constituyo el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) elaborando así la redacción de su primer Contrato Colectivo de Trabajo. La lucha no fue fácil, fueron muchos años de constantes movilizaciones, los obreros fueron reprimidos, golpeados e incluso hasta asesinados para que el STPRM fuera uno de los sindicatos más fuertes del país.
    Desgraciadamente nuestro sindicato petrolero a quedado en manos de oportunistas, que solo han saqueado y dilapidado los recursos, pisoteando todos los derechos de los trabajadores. Como si esto no fuera suficiente, utilizan al sindicato como trampolín político para ocupar cargos públicos.
     Y es aquí donde nos preguntamos: ¿Por qué el sindicato no han cumplido con su función primordial, que es defender el derecho de los trabajadores petroleros a un empleo digno, estable y con derechos? A simple vista nos percatamos que cada día existe un mayor número de compañías privadas que laboran en la industria petrolera (acto anticonstitucional), lo que provoca el desplazamiento de la mano de obra calificada del sindicato petrolero, dejándolos sin su fuente de empleo. Pero esta situación no solo afecta a un sector, también perjudica a los nuevos trabajadores de compañías, dejándolos sin organización sindical, negándoles sus derechos laborales y por supuesto el beneficio de un Contrato Colectivo de Trabajo.
    Es así que vemos como Pemex ya no es aquella empresa que tanto beneficio y desarrollo trajo al país, ahora, en manos de empresas privadas las ganancias solo se quedan de un lado; y a los trabajadores, llámense sindicalizados o de compañías, se les pisotean sus derechos laborales.
    Colaboración trabajador sección 48
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