Necesario ahondar en caso de Juanita: CAT
Ni la directora de la Casa del Arbol, ni la representante jurídica del DIF, pudieron dar a conocer el número de la averiguación previa de la demanda que según afirmaron interpusieron
Luego de que ni la directora de la Casa del Arbol, ni la representante jurídica del DIF, pudieron dar a conocer el número de la averiguación previa de la demanda que según afirmaron interpusieron, en relación a la desaparición de “Juanita”, ayer en la sexta delegación se informó al abogado Sergio Antonio Reyes que su denuncia al respecto se había acumulado a otra. El integrante del Colegio de Abogados Tabasqueños dijo que esa fue la causa por la que ayer, la inspección ocular en la Casa del Arbol, que la PGJE tenía prevista realizar ayer miércoles, fue suspendida. Por lo anterior, Reyes Ramos afirmó que ayer mismo acudiría al Centro de Atención a Menores y Víctimas Indefensas, para verificar si lo anterior es cierto. Del resultado de su visita con un perito de la PGJE, a la Casa del Arbol -de donde desde hace más de quince días se reportó a “Juanita” en calidad de desaparecida- informó que fueron tomadas fotografías de los accesos al asilo, del pabellón de mujeres y la cama donde dormía y de una toalla amarilla, que según la directora y la responsable del pabellón, era usada diariamente por la anciana. Esa toalla que se encuentra ahí desde hace quince días, desde la desaparición de esta persona, seguramente preserva la única muestra de ADN de la anciana y la única forma de identificarla, porque en el asilo no hay mayores datos de cómo se llama, ya que, según las autoridades fue internada desde hace tres años, cuando Locatel la llevó. Se informó de ella, abundó, que además de padecer demencia senil y un problema de mudez, también tiene problemas para caminar, lo cual significa que no puede transitar libremente solo con ayuda, que se comunicaba a señas y que le gustaba ver televisión. La directora de la Casa del Arbol informó que ya había interpuesto una demanda pero que no sabía el número, que ya habían buscado en los alrededores del lugar y que un camillero fue el que informó de la desaparición el 28 de junio, pero que la anciana bien pudo haberse extraviado el 27 en la noche. La funcionaria también dijo, según Sergio Antonio Reyes, que la noche del 27 de junio dos mujeres policías –Leydi y María Luisa- y que ignoran qué pasó. El abogado dijo que, el dato de que Juanita tiene además una pierna mal, lo cual le impide caminar sin ayuda, descarta la posibilidad de que haya salido del asilo por si sola o que se brincara una cerca. Eso revela que Juanita “más que extraviarse del asilo, se extravió en el asilo” y que si bien no hay condiciones para evitar que los residentes del asilo salgan por la doble cerca perimetral, también, es evidente, afirmó, que hay poca seguridad. De afuera hacia adentro, según pudimos corroborar, dijo el abogado, a cualquier persona, de afuera a hacia adentro, no le es difícil entrar tanto al asilo como a los pabellones, máxime si es de noche porque la entrada principal y las tres puertas laterales prácticamente permanecen abiertas y no hay nadie cuidando los pabellones de manera permanente. El policía del primer turno afirmó que atrás del albergue hay una franja que no tenía cerca porque se había caído y no se había reparado y el del segundo, afirmó que siempre había vigilancia policíaca en la entrada, pero que ellos no conocen a los residentes y no pueden realizar la tarea que le corresponde a personal del asilo. Eso revela una falta de coordinación entre las autoridades. En relación a las declaraciones de la responsable de asuntos jurídicos del DIF Tabasco, a través de Telerreportaje en cuanto a que ya habían presentado una denuncia ante el ministerio público, Sergio Antonio Reyes, respondió que tampoco dio a conocer el número de averiguación previa.De la posibilidad de que las autoridades interpusieran esa demanda después de la suya, contestó que lo que podía decir es que ninguna de esas autoridades había informado del número de la averiguación previa y que incluso al acudir ayer a la PGJE en donde abrieron el sistema informático, no se registraba otra que no fuera la suya. No obstante, dijo, se me informó que mi demanda había sido turnada al CANVI porque la van a acumular, de resultar así, eso me dará la oportunidad de ver el expediente. Mencionó que el siguiente paso que dará, será promover el aseguramiento de la toalla de Juanita porque debe contener sudores o saliva de la desaparecida de la que se puede obtener su ADN. Ese pedazo de tela sería muy útil, aún hoy, para el rastreo con perros, aún cuando con el paso del tiempo se van borrando huellas y la posibilidad de encontrar con vida a la señora. Es necesario ahondar en la investigación, aportar todo lo que se pueda, coadyuvar en las tareas del ministerio público. Ayer se hablaba de un padecimiento cardiovascular de la señora pero no como producto de una valoración médica que se le haya hecho, y si no es así “estamos hablando al aire”, de supuestos que no ayudan en nada. Hay que forzar a las autoridades que cumplan con su deber. Los asilados en la Casa del Arbol están en calidad de población residual, no como una que merece respeto, pero por encima de todo eso, viven bajo la custodia del gobierno del estado, en un recinto de asistencia social. La esposa del gobernador, declaró que ella era la primera responsable, habrá que preguntarle ¿de qué? si no se sabe lo que ocurrió, su discurso, comentó Sergio Antonio Reyes, no contribuye a nada; tenemos que saber qué fue lo que ocurrió para realmente responsabilizar o autoresponsabilizar en un momento dado, agregó.
Luego de que ni la directora de la Casa del Arbol, ni la representante jurídica del DIF, pudieron dar a conocer el número de la averiguación previa de la demanda que según afirmaron interpusieron, en relación a la desaparición de “Juanita”, ayer en la sexta delegación se informó al abogado Sergio Antonio Reyes que su denuncia al respecto se había acumulado a otra. El integrante del Colegio de Abogados Tabasqueños dijo que esa fue la causa por la que ayer, la inspección ocular en la Casa del Arbol, que la PGJE tenía prevista realizar ayer miércoles, fue suspendida. Por lo anterior, Reyes Ramos afirmó que ayer mismo acudiría al Centro de Atención a Menores y Víctimas Indefensas, para verificar si lo anterior es cierto. Del resultado de su visita con un perito de la PGJE, a la Casa del Arbol -de donde desde hace más de quince días se reportó a “Juanita” en calidad de desaparecida- informó que fueron tomadas fotografías de los accesos al asilo, del pabellón de mujeres y la cama donde dormía y de una toalla amarilla, que según la directora y la responsable del pabellón, era usada diariamente por la anciana. Esa toalla que se encuentra ahí desde hace quince días, desde la desaparición de esta persona, seguramente preserva la única muestra de ADN de la anciana y la única forma de identificarla, porque en el asilo no hay mayores datos de cómo se llama, ya que, según las autoridades fue internada desde hace tres años, cuando Locatel la llevó. Se informó de ella, abundó, que además de padecer demencia senil y un problema de mudez, también tiene problemas para caminar, lo cual significa que no puede transitar libremente solo con ayuda, que se comunicaba a señas y que le gustaba ver televisión. La directora de la Casa del Arbol informó que ya había interpuesto una demanda pero que no sabía el número, que ya habían buscado en los alrededores del lugar y que un camillero fue el que informó de la desaparición el 28 de junio, pero que la anciana bien pudo haberse extraviado el 27 en la noche. La funcionaria también dijo, según Sergio Antonio Reyes, que la noche del 27 de junio dos mujeres policías –Leydi y María Luisa- y que ignoran qué pasó. El abogado dijo que, el dato de que Juanita tiene además una pierna mal, lo cual le impide caminar sin ayuda, descarta la posibilidad de que haya salido del asilo por si sola o que se brincara una cerca. Eso revela que Juanita “más que extraviarse del asilo, se extravió en el asilo” y que si bien no hay condiciones para evitar que los residentes del asilo salgan por la doble cerca perimetral, también, es evidente, afirmó, que hay poca seguridad. De afuera hacia adentro, según pudimos corroborar, dijo el abogado, a cualquier persona, de afuera a hacia adentro, no le es difícil entrar tanto al asilo como a los pabellones, máxime si es de noche porque la entrada principal y las tres puertas laterales prácticamente permanecen abiertas y no hay nadie cuidando los pabellones de manera permanente. El policía del primer turno afirmó que atrás del albergue hay una franja que no tenía cerca porque se había caído y no se había reparado y el del segundo, afirmó que siempre había vigilancia policíaca en la entrada, pero que ellos no conocen a los residentes y no pueden realizar la tarea que le corresponde a personal del asilo. Eso revela una falta de coordinación entre las autoridades. En relación a las declaraciones de la responsable de asuntos jurídicos del DIF Tabasco, a través de Telerreportaje en cuanto a que ya habían presentado una denuncia ante el ministerio público, Sergio Antonio Reyes, respondió que tampoco dio a conocer el número de averiguación previa.De la posibilidad de que las autoridades interpusieran esa demanda después de la suya, contestó que lo que podía decir es que ninguna de esas autoridades había informado del número de la averiguación previa y que incluso al acudir ayer a la PGJE en donde abrieron el sistema informático, no se registraba otra que no fuera la suya. No obstante, dijo, se me informó que mi demanda había sido turnada al CANVI porque la van a acumular, de resultar así, eso me dará la oportunidad de ver el expediente. Mencionó que el siguiente paso que dará, será promover el aseguramiento de la toalla de Juanita porque debe contener sudores o saliva de la desaparecida de la que se puede obtener su ADN. Ese pedazo de tela sería muy útil, aún hoy, para el rastreo con perros, aún cuando con el paso del tiempo se van borrando huellas y la posibilidad de encontrar con vida a la señora. Es necesario ahondar en la investigación, aportar todo lo que se pueda, coadyuvar en las tareas del ministerio público. Ayer se hablaba de un padecimiento cardiovascular de la señora pero no como producto de una valoración médica que se le haya hecho, y si no es así “estamos hablando al aire”, de supuestos que no ayudan en nada. Hay que forzar a las autoridades que cumplan con su deber. Los asilados en la Casa del Arbol están en calidad de población residual, no como una que merece respeto, pero por encima de todo eso, viven bajo la custodia del gobierno del estado, en un recinto de asistencia social. La esposa del gobernador, declaró que ella era la primera responsable, habrá que preguntarle ¿de qué? si no se sabe lo que ocurrió, su discurso, comentó Sergio Antonio Reyes, no contribuye a nada; tenemos que saber qué fue lo que ocurrió para realmente responsabilizar o autoresponsabilizar en un momento dado, agregó.
Luego de que ni la directora de la Casa del Arbol, ni la representante jurídica del DIF, pudieron dar a conocer el número de la averiguación previa de la demanda que según afirmaron interpusieron, en relación a la desaparición de “Juanita”, ayer en la sexta delegación se informó al abogado Sergio Antonio Reyes que su denuncia al respecto se había acumulado a otra. El integrante del Colegio de Abogados Tabasqueños dijo que esa fue la causa por la que ayer, la inspección ocular en la Casa del Arbol, que la PGJE tenía prevista realizar ayer miércoles, fue suspendida. Por lo anterior, Reyes Ramos afirmó que ayer mismo acudiría al Centro de Atención a Menores y Víctimas Indefensas, para verificar si lo anterior es cierto. Del resultado de su visita con un perito de la PGJE, a la Casa del Arbol -de donde desde hace más de quince días se reportó a “Juanita” en calidad de desaparecida- informó que fueron tomadas fotografías de los accesos al asilo, del pabellón de mujeres y la cama donde dormía y de una toalla amarilla, que según la directora y la responsable del pabellón, era usada diariamente por la anciana. Esa toalla que se encuentra ahí desde hace quince días, desde la desaparición de esta persona, seguramente preserva la única muestra de ADN de la anciana y la única forma de identificarla, porque en el asilo no hay mayores datos de cómo se llama, ya que, según las autoridades fue internada desde hace tres años, cuando Locatel la llevó. Se informó de ella, abundó, que además de padecer demencia senil y un problema de mudez, también tiene problemas para caminar, lo cual significa que no puede transitar libremente solo con ayuda, que se comunicaba a señas y que le gustaba ver televisión. La directora de la Casa del Arbol informó que ya había interpuesto una demanda pero que no sabía el número, que ya habían buscado en los alrededores del lugar y que un camillero fue el que informó de la desaparición el 28 de junio, pero que la anciana bien pudo haberse extraviado el 27 en la noche. La funcionaria también dijo, según Sergio Antonio Reyes, que la noche del 27 de junio dos mujeres policías –Leydi y María Luisa- y que ignoran qué pasó. El abogado dijo que, el dato de que Juanita tiene además una pierna mal, lo cual le impide caminar sin ayuda, descarta la posibilidad de que haya salido del asilo por si sola o que se brincara una cerca. Eso revela que Juanita “más que extraviarse del asilo, se extravió en el asilo” y que si bien no hay condiciones para evitar que los residentes del asilo salgan por la doble cerca perimetral, también, es evidente, afirmó, que hay poca seguridad. De afuera hacia adentro, según pudimos corroborar, dijo el abogado, a cualquier persona, de afuera a hacia adentro, no le es difícil entrar tanto al asilo como a los pabellones, máxime si es de noche porque la entrada principal y las tres puertas laterales prácticamente permanecen abiertas y no hay nadie cuidando los pabellones de manera permanente. El policía del primer turno afirmó que atrás del albergue hay una franja que no tenía cerca porque se había caído y no se había reparado y el del segundo, afirmó que siempre había vigilancia policíaca en la entrada, pero que ellos no conocen a los residentes y no pueden realizar la tarea que le corresponde a personal del asilo. Eso revela una falta de coordinación entre las autoridades. En relación a las declaraciones de la responsable de asuntos jurídicos del DIF Tabasco, a través de Telerreportaje en cuanto a que ya habían presentado una denuncia ante el ministerio público, Sergio Antonio Reyes, respondió que tampoco dio a conocer el número de averiguación previa.De la posibilidad de que las autoridades interpusieran esa demanda después de la suya, contestó que lo que podía decir es que ninguna de esas autoridades había informado del número de la averiguación previa y que incluso al acudir ayer a la PGJE en donde abrieron el sistema informático, no se registraba otra que no fuera la suya. No obstante, dijo, se me informó que mi demanda había sido turnada al CANVI porque la van a acumular, de resultar así, eso me dará la oportunidad de ver el expediente. Mencionó que el siguiente paso que dará, será promover el aseguramiento de la toalla de Juanita porque debe contener sudores o saliva de la desaparecida de la que se puede obtener su ADN. Ese pedazo de tela sería muy útil, aún hoy, para el rastreo con perros, aún cuando con el paso del tiempo se van borrando huellas y la posibilidad de encontrar con vida a la señora. Es necesario ahondar en la investigación, aportar todo lo que se pueda, coadyuvar en las tareas del ministerio público. Ayer se hablaba de un padecimiento cardiovascular de la señora pero no como producto de una valoración médica que se le haya hecho, y si no es así “estamos hablando al aire”, de supuestos que no ayudan en nada. Hay que forzar a las autoridades que cumplan con su deber. Los asilados en la Casa del Arbol están en calidad de población residual, no como una que merece respeto, pero por encima de todo eso, viven bajo la custodia del gobierno del estado, en un recinto de asistencia social. La esposa del gobernador, declaró que ella era la primera responsable, habrá que preguntarle ¿de qué? si no se sabe lo que ocurrió, su discurso, comentó Sergio Antonio Reyes, no contribuye a nada; tenemos que saber qué fue lo que ocurrió para realmente responsabilizar o autoresponsabilizar en un momento dado, agregó.