NI A LOS MUERTOS DEJA EN PAZ EL PRI Las cartitas de Candy
En cada elección, la paz sepulcral de los muertos se ve interrumpida por la infini¬dad de cartas que reciben sus deudos en aquellos domicilios donde alguna vez asentaron su vida terrenal.
Las misivas van enfocadas principalmente a difundir el pensamiento, intenciones y promesas de candidatos que buscan afanosamente el voto para ocupar un cargo de elección popular, sin importar que esta campaña produzca dolor y tristeza por el re¬cuerdo de un ser querido que ya no comparte la vida en familia.
HASTA SE PUEDE INTERPRETAR COMO UNA BURLA.
Y en este plan se encuentra la estructura de campaña de la abanderada del PRI Candy Victoria Gil Jiménez, enviando misivas a difuntos cual volantes de cine, sin tan si¬quiera establecer una comunicación con el Registro Civil para consultar los obituarios y confrontarlos con la lista nominal y no cometer errores que sólo generan repulsión hacia la ex-rectora.
Además, tal actitud abona al deterioro de su perfil político el hacer mancuerrna rumbo al Senado con Humberto Mayans, el candidato con mayor desprestigio en este proceso electoral. En tiempos pasados para poder arribar al Senado de la República, se colgó de la popularidad de “El negro” Héctor Argüello López.
Retomando el tema, las misivas de doña Candy es otra muestra más de los tantos actos de desesperación que los candidatos priístas han puesto en práctica, pues sus campa¬ñas definitivamente no levantan....ni con las grúas de Chavo Suárez, aunque sondeos maquillados los coloque como punteros.
Recordemos lo que dijo Manuel Andrade: “las encuestas no cuentan, los que valen son los votos”.
Las misivas van enfocadas principalmente a difundir el pensamiento, intenciones y promesas de candidatos que buscan afanosamente el voto para ocupar un cargo de elección popular, sin importar que esta campaña produzca dolor y tristeza por el re¬cuerdo de un ser querido que ya no comparte la vida en familia.
HASTA SE PUEDE INTERPRETAR COMO UNA BURLA.
Y en este plan se encuentra la estructura de campaña de la abanderada del PRI Candy Victoria Gil Jiménez, enviando misivas a difuntos cual volantes de cine, sin tan si¬quiera establecer una comunicación con el Registro Civil para consultar los obituarios y confrontarlos con la lista nominal y no cometer errores que sólo generan repulsión hacia la ex-rectora.
Además, tal actitud abona al deterioro de su perfil político el hacer mancuerrna rumbo al Senado con Humberto Mayans, el candidato con mayor desprestigio en este proceso electoral. En tiempos pasados para poder arribar al Senado de la República, se colgó de la popularidad de “El negro” Héctor Argüello López.
Retomando el tema, las misivas de doña Candy es otra muestra más de los tantos actos de desesperación que los candidatos priístas han puesto en práctica, pues sus campa¬ñas definitivamente no levantan....ni con las grúas de Chavo Suárez, aunque sondeos maquillados los coloque como punteros.
Recordemos lo que dijo Manuel Andrade: “las encuestas no cuentan, los que valen son los votos”.