Ni el TSJ ni el Consejo de la Judicatura tiene facultades para asignar reconocimientos o premios: Ramos Reyes
Sin jurisdicciones legales para asignar premios y reconocimientos sostuvo el abogado en relación a la medalla al Mérito Judicial que le fue entregada ayer al doctor Eugenio Raúl Saffaroni
Ni el pleno del Tribunal Superior de Justicia ni el Consejo de la Judicatura tiene facultades legales para asignar ningún tipo de premios ni de reconocimientos, sostuvo ayer el abogado Sergio Antonio Ramos Reyes, en relación a la medalla al Mérito Judicial que le fue entregada ayer al doctor Eugenio Raúl Saffaroni.
Es la segunda vez que el Tribunal Superior de Justicia de Tabasco y el Consejo de la Judicatura otorgan este tipo de reconocimientos, el primero durante la administración de Guillermo Narváez al juez español Baltazar Garzón Santibáñez, pero la Ley Orgánica del Poder Judicial, en su artículo 14 no los faculta para realizar este tipo de acciones.
Según difundió el TSJE, Eugenio Raúl Saffaroni, ministro en activo de la Corte Suprema de Justicia de Argentina, es uno de los criminólogos, más reconocidos en el ámbito internacional y autor de 25 obras jurídica, varias de ellas referente obligado en los campos académicos y profesional.
“Su sólida e inquebrantable formación jurídica aunada a su admirable calidad humana le han hecho merecedor de 13 doctorados honoris causa en igual número de universidades de América y Europa”.
Por esas razones, según la información oficial, los magistrados del TSJ y el Consejo de la Judicatura, por unanimidad acordaron entregarle este reconocimiento ayer por la mañana en el auditorio del Campus Tabasco de la Universidad Autónoma de Guadalajara.
Sergio Antonio Ramos, ratificó que la entrega del premio de la administración de justicia de Tabasco al ministro de la Corte Suprema de Argentina, es un acto extralegal, aún con todas las cualidades, méritos y capacidades del premiado.
Incluso “en un alarde de impunidad y doble ilegalidad”, destacó el integrante del Colegio de Abogados Tabasqueños, la ceremonia de premiación se realiza fuera de las instalaciones del TSJE, instalando una sesión solemne en un auditorio de la Universidad Autónoma de Guadalajara.
Es decir, es un asunto ilegal de forma y de fondo, puntualizó.
Es una pena que a personajes como el doctor Saffaroni, con tantos doctorados honoris causa, le hagan este tipo de “bromas o burla”, como lo es que le entreguen un reconocimiento que no tiene fundamento legal.
Creo que por dignidad, en ejercicio de su propia condición de doctor honoris causa y pedir una explicación.
Por otra parte, dijo, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Tabasco, Antonio Campos Montejo, debe a Tabasco una explicación en el sentido de las bases legales en la que fundamentó la entrega de este premio. La Constitución Política de Tabasco, sostuvo el abogado tabasqueño, establece que la Cámara de Diputados es la única facultada para entregar recompensas y honores a quienes se distingan por sus servicios prestados a la patria o a la humanidad, lo cual significa que para la entrega de ese reconocimiento, de manera previa, el Congreso de Tabasco debió emitir un decreto y no por mero acuerdo del Consejo de la Judicatura o por órdenes del presidente del TSJE.
Un principio de legalidad es que las autoridades solo pueden hacer lo que las leyes le autorizan y ninguno de los 173 artículos de la Ley Orgánica del Poder Judicial dispone que el pleno del mismo o el Consejo de la Judicatura puedan otorgar, premios, medallas o reconocimientos.
Entonces si la ley no autoriza al Poder Judicial está cayendo en situaciones extralegales, agregó Sergio Antonio Ramos.
Es la segunda vez que el Tribunal Superior de Justicia de Tabasco y el Consejo de la Judicatura otorgan este tipo de reconocimientos, el primero durante la administración de Guillermo Narváez al juez español Baltazar Garzón Santibáñez, pero la Ley Orgánica del Poder Judicial, en su artículo 14 no los faculta para realizar este tipo de acciones.
Según difundió el TSJE, Eugenio Raúl Saffaroni, ministro en activo de la Corte Suprema de Justicia de Argentina, es uno de los criminólogos, más reconocidos en el ámbito internacional y autor de 25 obras jurídica, varias de ellas referente obligado en los campos académicos y profesional.
“Su sólida e inquebrantable formación jurídica aunada a su admirable calidad humana le han hecho merecedor de 13 doctorados honoris causa en igual número de universidades de América y Europa”.
Por esas razones, según la información oficial, los magistrados del TSJ y el Consejo de la Judicatura, por unanimidad acordaron entregarle este reconocimiento ayer por la mañana en el auditorio del Campus Tabasco de la Universidad Autónoma de Guadalajara.
Sergio Antonio Ramos, ratificó que la entrega del premio de la administración de justicia de Tabasco al ministro de la Corte Suprema de Argentina, es un acto extralegal, aún con todas las cualidades, méritos y capacidades del premiado.
Incluso “en un alarde de impunidad y doble ilegalidad”, destacó el integrante del Colegio de Abogados Tabasqueños, la ceremonia de premiación se realiza fuera de las instalaciones del TSJE, instalando una sesión solemne en un auditorio de la Universidad Autónoma de Guadalajara.
Es decir, es un asunto ilegal de forma y de fondo, puntualizó.
Es una pena que a personajes como el doctor Saffaroni, con tantos doctorados honoris causa, le hagan este tipo de “bromas o burla”, como lo es que le entreguen un reconocimiento que no tiene fundamento legal.
Creo que por dignidad, en ejercicio de su propia condición de doctor honoris causa y pedir una explicación.
Por otra parte, dijo, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Tabasco, Antonio Campos Montejo, debe a Tabasco una explicación en el sentido de las bases legales en la que fundamentó la entrega de este premio. La Constitución Política de Tabasco, sostuvo el abogado tabasqueño, establece que la Cámara de Diputados es la única facultada para entregar recompensas y honores a quienes se distingan por sus servicios prestados a la patria o a la humanidad, lo cual significa que para la entrega de ese reconocimiento, de manera previa, el Congreso de Tabasco debió emitir un decreto y no por mero acuerdo del Consejo de la Judicatura o por órdenes del presidente del TSJE.
Un principio de legalidad es que las autoridades solo pueden hacer lo que las leyes le autorizan y ninguno de los 173 artículos de la Ley Orgánica del Poder Judicial dispone que el pleno del mismo o el Consejo de la Judicatura puedan otorgar, premios, medallas o reconocimientos.
Entonces si la ley no autoriza al Poder Judicial está cayendo en situaciones extralegales, agregó Sergio Antonio Ramos.