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La Verdad del Sureste

Niños muertos en escuela de EU, recibieron más de un disparo con un rifle de asalto

Los menores recibieron más de un disparo con un rifle de asalto. Todas las víctimas, identificadas: policía.


Niños muertos en escuela  de EU, recibieron más de un  disparo con un rifle de asalto
Newtown. La mayoría de los niños muertos en la masacre de la escuela primaria de Connecticut, noreste de Estados Unidos, eran de primer año, y recibieron más de un disparo con un rifle de asalto, señaló este sábado el forense.
    “Creo que son todos de primer año”, dijo el jefe de medicina forense de Connecticut, H. Wayne Carver, a los periodistas. Eso significa que los niños tenían seis y siete años.
    “Todas las heridas que analicé fueron realizadas con un arma larga”, agregó, en alusión al rifle automático de tipo militar hallado en la escena.
    Adam Lanza, asesino de Connecticut, entró a la escuela a la fuerza

El atacante que asesinó a 20 niños y seis adultos en una escuela primaria de Connecticut forzó su ingreso al centro educativo, indicó por la mañana la policía.
    El portavoz de la policía estatal, teniente Paul Vance, dijo que al atacante, identificado por la prensa como Adam Lanza, de 20 años, no se le permitió el ingreso en la escuela primaria Sandy Hook de Newtown, Connecticut.
    “Hemos establecido el punto de ingreso”, dijo Vance a los periodistas. “Puedo decirles que creemos que no se le permitió el ingreso a la escuela voluntariamente, que forzó su ingreso a la escuela”.
    Los investigadores hallaron evidencia tanto en la escuela como en otro lugar donde el sospechoso -que aparentemente se suicidó tras el ataque- asesinó a su madre, según informes.
    “Nuestros investigadores en la escena del crimen, la escuela y la escena del crimen secundaria... produjeron muy pero muy buenas pruebas (... que) podrán utilizar para determinar el panorama completo de cómo, y más importante, porqué esto ocurrió”, dijo Vance.
    Una mujer que sobrevivió al tiroteo en la escuela está bien y será clave en la investigación
    “Está bien... Ha sido tratada, y (su declaración) será decisiva en esta investigación”, indicó Vance.
    El viernes, una persona asesinó a tiros a 18 niños dentro de la escuela, y otros dos murieron luego poco después a causa de las heridas. Seis adultos, incluyendo el director de la escuela, también murió en uno de los peores tiroteos ocurridos en Estados Unidos.

Identificadas, todas las víctimas

Todas las víctimas de la masacre de la escuela fueron identificadas y los cuerpos fueron retirados del establecimiento escolar por la noche, informó el portavoz de la policía de Connecticut.
    “La investigación se realizó durante toda la noche. Nuestro objetivo era identificar a todas las víctimas para aliviar a las familias. Nuestros policías trabajaron toda la noche y pudieron identificar a todas las víctimas”, dijo a la cadena CBS.
    Luego, los cuerpos fueron retirados de la escuela, agregó, y precisó que los investigadores trabajaron junto al médico forense.
    Autor de la matanza del colegio de Newtown sigue siendo un enigma
    Nadie sabe aún qué transformó a Adam Lanza de un obseso de la informática en un monstruo vestido de negro que el viernes asesinó a 26 personas.
    En lo que muchos conocidos suyos están de acuerdo es que Lanza era tan tranquilo como la comunidad de Newtown en la que el viernes perpetró la masacre.
    Al margen del divorcio entre sus padres, en 2008, su pasado sugiere una familia bien conformada y estable.
    Se dice que vivió con su madre, Nancy Lanza, en las afueras del pueblo, en cuya escuela primaria trabajó.
    Su padre es un ejecutivo en GE Capital, especialilzado en temas impositivos, y su hermano de 24 años, Ryan, quien inicialmente fue confundido con el asesino, también trabaja en asuntos tributarios.
    Una foto que circula por Internet muestra a un joven esquelético. The New York Times cita a amigos que dicen que Adam Lanza era inteligente “pero nervioso e inquieto”.
    Cuando caminaba, llevaba “sus manos pegadas a su cuerpo”, y su lenguaje corporal era el de alguien que quería ser invisible, asegura el diario. “Parecía hacer todo lo posible para evitar llamar la atención”.
    En contraste con muchos jóvenes estadunidenses, Lanza huía de las redes sociales.
    Hasta ahora no se encontró ninguna página de Facebook. Su foto desapareció del anuario 2010 del colegio secundario. “Vergüenza frente a la cámara”, dice el espacio vacío, según el Times.
    Pero un alma atribulada, así como posibles problemas de salud, latían debajo de esas aguas tranquilas. Ryan Lanza declaró a la policía que su hermano tenía antecedes de problemas mentales, informó la cadena CBS.
    Un antiguo vecino, Ryan Kraft, dijo a The Washington Post que los hermanos Lanza estaban disgustados por la separación de sus padres y que Adam tenía problemas obvios. “Tenía rabietas”, narró Kraft al Post.
    Alex Israel, una excompañera de clase, dijo a la CNN que Lanza era “inquieto” y “un poco violento si lo mirabas”. “Socialmente nunca estaba dispuesto a salir y a hacer amigos”, agregó. “Prefería quedarse en su casa”.
    Un familiar declaró a ABC News que “obviamente no estaba bien”.
    Parece que su propia madre, Nancy, contribuyó inadvertida e involuntariamente a su plan asesino. Las poderosas pistolas Sig Sauer y Glock -de uso habitual por policías- así como un rifle militar que usó en la matanza estaban registrados a nombre de ella.
    La policía indicó que la madre fue la primera víctima de Adam Lanza. Tras dispararle a la cara en su propia casa, parece que condujo hasta la escuela y sembró metódicamente el caos antes de quitarse la vida.
    ¿Por qué lo hizo?, sigue siendo una pregunta sin respuesta.
    “Pensé todos ibamos a morir”: maestra de la escuela de Connecticut
    “Pensé que todos íbamos a morir”: el fuerte testimonio de una joven maestra que logró ocultar a sus 15 pequeños alumnos en el baño durante el trágico tiroteo en la escuela de Newtown.
    Luchando por contener sus sollozos, Kaitlin Roig, maestra de primer grado, relató a la cadena ABC su estresante odisea por salvar la vida de los pequeños ante la presencia en la escuela Sandy Hook del atacante que mató a tiros a 20 niños y seis adultos, y que posteriormente se habría quitado la vida.
    “Les dije: ‘sepan que los amo mucho a todos’; pensé que sería lo último que escucharían, pensé que todos íbamos a morir”, declaró Roig.
    Los 15 alumnos de primer grado se escondieron en un baño oscuro, mientras afuera se oía disparo tras disparo del atacante que mataba a sus compañeros y maestros.
    Estaban aterrorizados, por lo que la maestra comenzó un juego para distraerlos, pese al temor de saber que tanto ella como los niños, de entre seis y siete años, podrían ser las próximas víctimas.
    Con voz quebrada por el llanto y el dolor, Roig relató los angustiantes momentos vividos. Cuando sonaron los disparos, reunió a los niños -su clase tenía una gran ventana peligrosamente expuesta- y los ocultó en el pequeño baño.
    Empujó una biblioteca a través de la puerta, le pasó llave desde el interior.
    “Silencio”, le dijo a los niños. “Les dije que estuvieran callados. Absolutamente callados”, recordó Roig.
    En ese silencio de pesadilla, Roig y los niños escucharon los estampidos en los corredores, a poca distancia de su escondite improvisado.
    “Les dije que había chicos malos afuera y que debíamos esperar por los chicos buenos”, afirmó Roig.
    Pero algunos niños comenzaron a llorar y otros a preguntar por sus padres o a decir que querían volver a casa. Uno pidió al resto que no se preocuparan porque sabía karate y que les ayudaría a salir sanos y salvos, contó la maestra.
    Roig trató de apaciguarlos y les dijo “todo va a salir bien. Muéstrenme su sonrisa”.
    “En mi interior me decía... somos los próximos”, recordó con pavor Roig.
    Entonces, los disparos cesaron, la policía golpeó la puerta y les dejó salir, poniendo fin a su pesadilla.
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