Niños, son el nuevo negocio de narcos en la frontera: NYT
Ciudad de México, 26 de junio.- Las familias y los menores se han vuelto un negocio de altas utilidades y bajo riesgo para los líderes de los cárteles mexicanos de la droga que se han apoderado del control del tráfico humano en el Río Bravo. Ahora ofrecen paquetes familiares, cobrando hasta 7 mil 500 dólares por llevar desde América Central hasta el lado estadounidense del río a un menor solo o a una madre con hijos señalan agentes de la Patrulla Fronteriza y testimonios de migrantes.
De acuerdo con un reportaje de Julia Preston publicado por The New York Times las familias y los menores se han vuelto un negocio de altas utilidades y bajo riesgo para los líderes de los cárteles mexicanos de la droga que de acuerdo con Raúl L. Ortiz, agente de la Patrulla Fronteriza en el valle del Río Grande, se han apoderado del control del tráfico humano en el Río Bravo en México.
“A los ‘polleros’ les gusta usar para cruzar a sus clientes esta zona de matorrales infestada de serpientes y plagada de espinas. Refugio federal de especies silvestres, el lugar se encuentra río abajo desde la presa Anzaldúas, donde el río frena y se estrecha, facilitando cruzarlo a remo. En menos de dos horas durante una noche de la semana pasada, encontramos a 37 migrantes caminando aquí por rutas de terracería”, refirió el agente de la Patrulla Fronteriza.
Al respecto, el Presidente de EU, Barack Obama, pidió hoy a los padres centroamericanos que dejen de enviar a sus hijos a la frontera y aseguró que los que lleguen serán regresados a sus países y, lo que es peor, podrían no llegar.
“No envíen a sus hijos a la frontera”, afirmó el inquilino de la Casa Blanca, en una entrevista con la cadena de televisión ABC que se retransmitirá el viernes en su totalidad y de la que este jueves se adelantaron algunos fragmentos. “Si llegan, los enviaremos de vuelta y, lo que es más importante, podrían no llegar”, subrayó Obama.
El Presidente insistió en que el mensaje de la Casa Blanca es “absolutamente” que los padres “no envíen a sus niños no acompañados en trenes o a través de un grupo de traficantes” de personas. “Ni siquiera sabemos cuántos de esos niños no lo logran”, afirmó Obama, quien alertó que muchos de los pequeños pueden ser víctimas de tráfico sexual o morir al caerse del tren en el que viajan.
”Si provienen de un país que no sea vecino el proceso es largo”, dijo Obama durante la entrevista con ABC. Más de 52 mil menores que viajan sin sus padres han sido detenidos a partir de octubre por cruzar sin documentos la frontera, incluyendo la cifra récord de nueve mil tan sólo en mayo, el incremento incluye también 39 mil adultos con hijos detenidos desde octubre. Las autoridades esperan aprehender durante el presente año fiscal a más de 240 mil migrantes indocumentados, alrededor del 75 por ciento de ellos centroamericanos, en el valle del Río Grande.
La mayoría de los menores que llegan a Estados Unidos lo hacen para reunirse con sus familiares que a menudo son ilegales también. Ante el aumento del número de menores migrantes, las autoridades fronterizas deben turnar en un lapso de 72 horas a los menores sin compañía de adultos al Departamento de Servicios Humanos y de Salud, el cual supervisa los centros de detención y se dedica a localizar a los padres o tutores que se encuentren en Estados Unidos.