De no aplicarse una necropsia técnica y científica no se obtendrá a los asesinos de los niños de Tapijulapa
“Si no se aplica una necropsia técnica, científica, la Procuraduría General de Justicia del Estado, no obtendrá responsables auténticos de los asesinatos de cuatro niños en Tapijulapa, Tacotalpa”, planteó ayer el Sergio Antonio Reyes Ramos, integrante del Colegio de Abogados tabasqueños. Una necropsia de acuerdo al “protocolo para la investigación forense de muertes sospechosas de haberse producido por violación a los derechos humanos” emitido por el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, desde hace diez años, abundó, sería fundamental para el seguimiento de las líneas de investigación de la PGJE. Cabe mencionar que el pasado 2 de mayo, el Colegio de Abogados Tabasqueños entregó en la Procuraduría General de Justicia del Estado, copia de dicho protocolo, para conocimiento del titular de esa dependencia y difusión entre agentes del ministerio público y peritos.
El propósito, según el documento entregado es que dicho protocolo se aplique en las indagatorias en las que se requieran dictámenes de este tipo. Una necropsia, explicó en entrevista el abogado, es un examen que se le aplica a cadáveres, para saber las causas que le ocasionaron la muerte a la víctima y el manual del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, establece los pasos que deben seguirse para realizarlo. En nuestro estado, afirmó, ese protocolo no se aplica, cada perito examina como entiende que se debe hacer, por eso nosotros le pedimos a la PGJE, que adopte como criterio para todas las necropsias, particularmente en el caso de los asesinatos de esos niños. Porque de otra manera, ya existe la sospecha de que se trate de un caso de tráfico de órganos o que los menores fueran abusados sexualmente, pero porque además no existe la certeza de cómo murieron, a pesar de las declaraciones del Procurador, dijo. No es cosa del otro mundo, por ejemplo, tendrían que tomarse fotos con testigo, que revelaran de qué tamaño eran las heridas si las hubo y otras pruebas o detalles.
Nada de eso se hizo, por el contrario, afirmó Reyes Ramos, los agentes de la PGJE ni siquiera tomaron las medidas para asegurar el sitio y la zona en la que se encontraron los cuerpos, para evitar que la escena del crimen se contamine, altere o desaparezcan evidencias, un pedazo de tela, un cabello, una huella que para un perito capaz son datos esenciales. Nosotros estamos seguros, aseguró, que la necropsia, en el caso de este acontecimiento tan lamentable y reprobable, la necropsia no se hizo bajo los estándares internacionales. Todavía los cadáveres de los niños pueden ser exhumados y videograbarse la exhumación, tomar biopsias de todos sus órganos, para verificar que no existan otras sustancias en sus restos. Por ejemplo las autoridades afirmaron que los menores murieron asfixiados con cinta canela, otra versión contradictoria, asegura que si había restos de sangre y que los cuerpos ya estaban en descomposición, pero en el sitio donde se encontraron los cadáveres no había líquidos hemáticos o escurrimientos, es decir hay una seria de incógnitas.
En materia de procuración de justicia tenemos serias deficiencias, dijo el abogado litigante, y muchas con porque no hay un orden establecido, entonces aplicar dicho protocolo sería de mucha utilidad. También hay dudas en relación al tiempo que tenían de muertos, por mi parte, expuso el abogado, sospecho que uno de ellos fue enterrado vivo, porque su mano se veía por encima, esa es una sospecha que solo una necropsia bien practicada, puede disipar. “Si no hay un necropsia, científica, técnica no tendremos responsables auténticos, y si tomamos en cuenta que el crimen se cometió en una zona indígena, donde las víctimas eran indígenas, es probable que haya culpables indígenas”.
El propósito, según el documento entregado es que dicho protocolo se aplique en las indagatorias en las que se requieran dictámenes de este tipo. Una necropsia, explicó en entrevista el abogado, es un examen que se le aplica a cadáveres, para saber las causas que le ocasionaron la muerte a la víctima y el manual del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, establece los pasos que deben seguirse para realizarlo. En nuestro estado, afirmó, ese protocolo no se aplica, cada perito examina como entiende que se debe hacer, por eso nosotros le pedimos a la PGJE, que adopte como criterio para todas las necropsias, particularmente en el caso de los asesinatos de esos niños. Porque de otra manera, ya existe la sospecha de que se trate de un caso de tráfico de órganos o que los menores fueran abusados sexualmente, pero porque además no existe la certeza de cómo murieron, a pesar de las declaraciones del Procurador, dijo. No es cosa del otro mundo, por ejemplo, tendrían que tomarse fotos con testigo, que revelaran de qué tamaño eran las heridas si las hubo y otras pruebas o detalles.
Nada de eso se hizo, por el contrario, afirmó Reyes Ramos, los agentes de la PGJE ni siquiera tomaron las medidas para asegurar el sitio y la zona en la que se encontraron los cuerpos, para evitar que la escena del crimen se contamine, altere o desaparezcan evidencias, un pedazo de tela, un cabello, una huella que para un perito capaz son datos esenciales. Nosotros estamos seguros, aseguró, que la necropsia, en el caso de este acontecimiento tan lamentable y reprobable, la necropsia no se hizo bajo los estándares internacionales. Todavía los cadáveres de los niños pueden ser exhumados y videograbarse la exhumación, tomar biopsias de todos sus órganos, para verificar que no existan otras sustancias en sus restos. Por ejemplo las autoridades afirmaron que los menores murieron asfixiados con cinta canela, otra versión contradictoria, asegura que si había restos de sangre y que los cuerpos ya estaban en descomposición, pero en el sitio donde se encontraron los cadáveres no había líquidos hemáticos o escurrimientos, es decir hay una seria de incógnitas.
En materia de procuración de justicia tenemos serias deficiencias, dijo el abogado litigante, y muchas con porque no hay un orden establecido, entonces aplicar dicho protocolo sería de mucha utilidad. También hay dudas en relación al tiempo que tenían de muertos, por mi parte, expuso el abogado, sospecho que uno de ellos fue enterrado vivo, porque su mano se veía por encima, esa es una sospecha que solo una necropsia bien practicada, puede disipar. “Si no hay un necropsia, científica, técnica no tendremos responsables auténticos, y si tomamos en cuenta que el crimen se cometió en una zona indígena, donde las víctimas eran indígenas, es probable que haya culpables indígenas”.