Las comparencias de secretarios de gobierno se convirtieron en visitas de cortesía en las que ha estado ausentes la crítica, pues los diputados que han asistido a las mismas se han prestado a hacer preguntas a modo. (Foto: Tomás Rivas)
“Esto hace pensar que con la debida anticipación quien preside la Junta de Coordinación Política, José Carlos Ocaña Becerra, se las ha de entregar con antelación para que los diputados lleguen a hacer algunos comentarios, pero no han aportado absolutamente nada nuevo, positivo, en beneficio del pueblo tabasqueño”, agregó. Lamentó que el Congreso local, en lugar de defender los intereses del pueblo tabasqueño, se haya plegado al Poder Ejecutivo y se preste a la farsa con estas comparecencias, “unas visitas de complacencias mutuas, de elogios mutuos y que no reportan ninguna utilidad para Tabasco”.
El legislador perredista dijo que la ley tiene bien definido el concepto de comparecencia, pero que ha sido la mayoría del PRI la que la violentado la norma para favorecer a los funcionarios del gobierno granierista, porque no quieren que los secretarios comparezcan en el pleno y asistan todos los ciudadanos que deseen, cuando se trata de un asunto público. No es un asunto de tener que modificar la ley, sino es falta de voluntad política de la mayoría priista que tiene el control absoluto de la Cámara de Diputados, e impiden que se cumpla con la ley y reduce todo a un encuentro de mutua complacencia. En efecto, las comparecencias del titular de la Sedafop y de Sernapam, Carlos Rovirosa Ruiz y Silvia Whizar Lugo, eso fueron, visitas de cortesía. Más que cuestionamientos, fueron loas y peticiones para los funcionarios públicos, como si se tratara de una audiencia pública.
