Hace falta una Ley Estatal de Bibliotecas, para que, entre otras cosas, se asegure que el crecimiento logrado en este rubro en los últimos 25 años, se mantenga sostenido, declaró ayer el director del Sistema de Bibliotecas de Tabasco, Porfirio Díaz.
Entrevistado al término de la reunión de trabajo con los asesores de la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara de Diputados, el bibliotecónomo, informó que actualmente se trabaja con los legisladores en una propuesta que pueda ser aprobada por el pleno.
Afirmó que en Tabasco no existe una ley de bibliotecas.
A nivel nacional, dijo, existe una Ley General de Bibliotecas que se reeditó hace apenas dos años y fue revisada, mencionó, por el Consejo Universitario de de Investigaciones Bibliotecológicas y la Dirección General de Bibliotecas.
Ahora, afirmó, la Dirección General de Bibliotecas, que es la institución normativa de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas en el país, está impulsando que cada estado tenga su propia ley.
Tabasco, como entidad pionera en la creación de bibliotecas públicas desde hace 25 años, necesita ya esa ley para regular el destino de estos centros culturales de aquí en adelante, dijo.
Hemos tenido un crecimiento desmedido en los últimos años en bibliotecas públicas y queremos asegurar que ese crecimiento sea sostenido; de nada sirve seguir creando edificios si en el futuro se caerán.
Por indicaciones de la directora de Cultura del estado, Norma Cárdenas y a invitación de la Secretaria de Educación, afirmó Porfirio Díaz, hemos convocado al Congreso local para que proceda con los trabajos para la creación de esta iniciativa de ley para que sea aprobada en los próximos meses.
Mencionó el director del sistema estatal que ayer, estarían regresando a sus entidades los coordinadores estatales de bibliotecas que asistierorn a una reunión de trabajo en Durango, para tratar el mismo asunto e informarse del avance en los estados.
Solo nueve estados disponían de leyes de bibliotecas, pero creadas desde hace muchos años, pero en la medida del desarrollo del soporte de la información, sobre todo los sistemas tecnológicos, es también la necesidad de reformarlas, porque las exigencias del usuario han ido cambiando.
Es decir, expuso, son leyes que han quedado vencidas, y todos esos pormenores se están tomando en cuenta para la Ley Estatal de Bibliotecas de Tabasco, porque nuestra red tiene ya 118 bibliotecas con módulos de servicios digitales en donde brinda acceso a la Internet, de manera gratuita, tanto a niños, como jóvenes y adultos. En relación a otros problemas que enfrenta el sistema de bibliotecas de Tabasco, Porfirio Díaz afirmó que este estado ha sido ejemplo en su tipo de organización para atender sus bibliotecas porque las ha dividido en tres soportes que son la federación, el gobierno del estado y los municipales, sin embargo reconoció que, en la actualidad, los recursos en los tres órdenes de gobierno son totalmente escasos muy limitados. No sabemos a cuanto ascienden esos recursos, “porque no llegan hasta mi nivel”, pero un ejemplo de la disminución de los mismos es que los libros no llegan tan fluidamente como antes, lo que estamos recibiendo son muchas revistas y capacitación para el fomento a la lectura.
Tengo la fortuna, declaró, de manejar el proyecto estatal de fomento a la lectura a través de salas instaladas en todo el estado como un servicio gratuito que ofrecen personas desde sus casas para ese objetivo.
Aparte, informó el gobierno del estado creo un programa estatal de fomento a la lectura con más de cien acciones, y como parte del mismo, dijo, estamos saliendo a las comunidades, a las bibliotecas rurales para que el bibliotecario se convierta en el punto de enlace para atraer lectores.
Según el funcionario, en esos recorridos se han llevado sorpresas, jóvenes, niños y adultos que leen “maravillosamente”, contrario a la idea de que en las comunidades rurales la gente no tiene libros o no sabe leer, pero a decir de los bibliotecarios, lo que sucede es que son lugares en los que no hay otras actividades culturales, muchas personas se refugian en los libros hasta que los terminan de leer.
Retomando el asunto de la ley, Porfirio Díaz, afirmó que se está avanzado y que la reunión próxima con la comisión de educación y cultura será la semana que viene, esperamos un fuerte adelanto para que cuando los diputados inicien el segundo periodo de sesiones, podamos entregar algo concreto.
Mencionó que la comisión de educación convocó tanto a las bibliotecas públicas como a las universitarias para la integración de la iniciativa de ley.
La propuesta del Instituto Estatal de Cultura es que la ley incluya tanto a las bibliotecas públicas como a las universitarias, especializadas y escolares, ya que estas últimas no tienen rigor en su crecimiento, establecimiento y sostenimiento. Lamentablemente, abundó, en las escuelas, en los planteles del Colegio de Bachilleres no saben ni cuantos libros tienen, no existe procesamiento técnico, por lo que el usuario se ve en la necesidad de buscar un libro por su color o tamaño, no por los contenidos, y eso tiene que cambiar, sostuvo.
El director del Sistema Estatal de Bibliotecas mencionó que también se pretende integrar las bibliotecas de las instituciones privadas de educación, para que, aún cundo tienen ordenamientos particulares, se pueda saber si disponen de títulos que no estén en las bibliotecas públicas, para que algún usuario no se quede sin consultar la información que le hace falta.
Entrevistado al término de la reunión de trabajo con los asesores de la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara de Diputados, el bibliotecónomo, informó que actualmente se trabaja con los legisladores en una propuesta que pueda ser aprobada por el pleno.
Afirmó que en Tabasco no existe una ley de bibliotecas.
A nivel nacional, dijo, existe una Ley General de Bibliotecas que se reeditó hace apenas dos años y fue revisada, mencionó, por el Consejo Universitario de de Investigaciones Bibliotecológicas y la Dirección General de Bibliotecas.
Ahora, afirmó, la Dirección General de Bibliotecas, que es la institución normativa de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas en el país, está impulsando que cada estado tenga su propia ley.
Tabasco, como entidad pionera en la creación de bibliotecas públicas desde hace 25 años, necesita ya esa ley para regular el destino de estos centros culturales de aquí en adelante, dijo.
Hemos tenido un crecimiento desmedido en los últimos años en bibliotecas públicas y queremos asegurar que ese crecimiento sea sostenido; de nada sirve seguir creando edificios si en el futuro se caerán.
Por indicaciones de la directora de Cultura del estado, Norma Cárdenas y a invitación de la Secretaria de Educación, afirmó Porfirio Díaz, hemos convocado al Congreso local para que proceda con los trabajos para la creación de esta iniciativa de ley para que sea aprobada en los próximos meses.
Mencionó el director del sistema estatal que ayer, estarían regresando a sus entidades los coordinadores estatales de bibliotecas que asistierorn a una reunión de trabajo en Durango, para tratar el mismo asunto e informarse del avance en los estados.
Solo nueve estados disponían de leyes de bibliotecas, pero creadas desde hace muchos años, pero en la medida del desarrollo del soporte de la información, sobre todo los sistemas tecnológicos, es también la necesidad de reformarlas, porque las exigencias del usuario han ido cambiando.
Es decir, expuso, son leyes que han quedado vencidas, y todos esos pormenores se están tomando en cuenta para la Ley Estatal de Bibliotecas de Tabasco, porque nuestra red tiene ya 118 bibliotecas con módulos de servicios digitales en donde brinda acceso a la Internet, de manera gratuita, tanto a niños, como jóvenes y adultos. En relación a otros problemas que enfrenta el sistema de bibliotecas de Tabasco, Porfirio Díaz afirmó que este estado ha sido ejemplo en su tipo de organización para atender sus bibliotecas porque las ha dividido en tres soportes que son la federación, el gobierno del estado y los municipales, sin embargo reconoció que, en la actualidad, los recursos en los tres órdenes de gobierno son totalmente escasos muy limitados. No sabemos a cuanto ascienden esos recursos, “porque no llegan hasta mi nivel”, pero un ejemplo de la disminución de los mismos es que los libros no llegan tan fluidamente como antes, lo que estamos recibiendo son muchas revistas y capacitación para el fomento a la lectura.
Tengo la fortuna, declaró, de manejar el proyecto estatal de fomento a la lectura a través de salas instaladas en todo el estado como un servicio gratuito que ofrecen personas desde sus casas para ese objetivo.
Aparte, informó el gobierno del estado creo un programa estatal de fomento a la lectura con más de cien acciones, y como parte del mismo, dijo, estamos saliendo a las comunidades, a las bibliotecas rurales para que el bibliotecario se convierta en el punto de enlace para atraer lectores.
Según el funcionario, en esos recorridos se han llevado sorpresas, jóvenes, niños y adultos que leen “maravillosamente”, contrario a la idea de que en las comunidades rurales la gente no tiene libros o no sabe leer, pero a decir de los bibliotecarios, lo que sucede es que son lugares en los que no hay otras actividades culturales, muchas personas se refugian en los libros hasta que los terminan de leer.
Retomando el asunto de la ley, Porfirio Díaz, afirmó que se está avanzado y que la reunión próxima con la comisión de educación y cultura será la semana que viene, esperamos un fuerte adelanto para que cuando los diputados inicien el segundo periodo de sesiones, podamos entregar algo concreto.
Mencionó que la comisión de educación convocó tanto a las bibliotecas públicas como a las universitarias para la integración de la iniciativa de ley.
La propuesta del Instituto Estatal de Cultura es que la ley incluya tanto a las bibliotecas públicas como a las universitarias, especializadas y escolares, ya que estas últimas no tienen rigor en su crecimiento, establecimiento y sostenimiento. Lamentablemente, abundó, en las escuelas, en los planteles del Colegio de Bachilleres no saben ni cuantos libros tienen, no existe procesamiento técnico, por lo que el usuario se ve en la necesidad de buscar un libro por su color o tamaño, no por los contenidos, y eso tiene que cambiar, sostuvo.
El director del Sistema Estatal de Bibliotecas mencionó que también se pretende integrar las bibliotecas de las instituciones privadas de educación, para que, aún cundo tienen ordenamientos particulares, se pueda saber si disponen de títulos que no estén en las bibliotecas públicas, para que algún usuario no se quede sin consultar la información que le hace falta.