CIUDAD DE MÉXICO | 01 DE ABRIL DE 2011 JOSÉ LUIS RUIZ | EL UNIVERSAL.- Su voz serena que revela a un hombre con temple, poco a poco se va transformando hasta que el tono es otro, de enojo, de rabia. Exige justicia, castigo ejemplar. Lamenta el asesinato de su hijo Juan Francisco Sicilia, de sólo 24 años de edad, y de sus tres mejores amigos, que eran como sus hermanos.
Y en medio de su dolor lanza una consigna que describe el tamaño de la tragedia: "No podemos ver a un muchacho más muerto". Luego un breve silencio.
Javier Sicilia, poeta, periodista, evoca su pena y los horrores que enfrentan cientos de padres que como él, han visto caer a sus propios hijos. "Creo que todos ya estamos hasta la madre... hay que unirnos, levantar todos la voz. No podemos ver morir a otro hijo más".
Exigió a las autoridades federales y estatales que paren la violencia y la inseguridad en Morelos y el País y los emplazó a que si no pueden “se larguen”, y que dejen gobernar a los mexicanos que sí tengan capacidad.
Se quiebra por un momento, pero rápido retoma la exigencia. "Esto no puede seguir así, este país tiene podrido el corazón".
Apenas unos días antes le llegaba la noticia de que su hijo Juan Francisco y otras seis personas habían sido localizados asesinados brutalmente en el interior de un vehículo sobre la autopista México-Acapulco, en el municipio de Temixco.
Describe su regreso "infernal" a México para encontrarse con una realidad cruel, ineludible, la pérdida de su hijo y la muerte de los amigos de Juan Francisco. La plática, la reflexión del suceso, con la periodista Carmen Aristegui, en MVS Radio.
Su desesperación, su impotencia llega a un límite. "Hay que exigir al narcotráfico que reconsidere sus códigos, que no pueden estar matando indiscriminadamente inocentes, esto ya rebasó todo, ni las mafias antiguas hacían esto".
Se siente desconcertado por el crimen. En firme, acepta, desconoce las circunstancias que envuelven en multihomicidio. "No tengo idea (del por qué del asesinato) es tan nebuloso todo como en este país, por desgracia".
Y en medio de su dolor lanza una consigna que describe el tamaño de la tragedia: "No podemos ver a un muchacho más muerto". Luego un breve silencio.
Javier Sicilia, poeta, periodista, evoca su pena y los horrores que enfrentan cientos de padres que como él, han visto caer a sus propios hijos. "Creo que todos ya estamos hasta la madre... hay que unirnos, levantar todos la voz. No podemos ver morir a otro hijo más".
Exigió a las autoridades federales y estatales que paren la violencia y la inseguridad en Morelos y el País y los emplazó a que si no pueden “se larguen”, y que dejen gobernar a los mexicanos que sí tengan capacidad.
Se quiebra por un momento, pero rápido retoma la exigencia. "Esto no puede seguir así, este país tiene podrido el corazón".
Apenas unos días antes le llegaba la noticia de que su hijo Juan Francisco y otras seis personas habían sido localizados asesinados brutalmente en el interior de un vehículo sobre la autopista México-Acapulco, en el municipio de Temixco.
Describe su regreso "infernal" a México para encontrarse con una realidad cruel, ineludible, la pérdida de su hijo y la muerte de los amigos de Juan Francisco. La plática, la reflexión del suceso, con la periodista Carmen Aristegui, en MVS Radio.
Su desesperación, su impotencia llega a un límite. "Hay que exigir al narcotráfico que reconsidere sus códigos, que no pueden estar matando indiscriminadamente inocentes, esto ya rebasó todo, ni las mafias antiguas hacían esto".
Se siente desconcertado por el crimen. En firme, acepta, desconoce las circunstancias que envuelven en multihomicidio. "No tengo idea (del por qué del asesinato) es tan nebuloso todo como en este país, por desgracia".