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La Verdad del Sureste

No soy fox, reta Núñez

El gobernador electo desafió que a diferencia del ex presidente él sí desmontará las viejas estructuras creadas por el sistema priísta en el estado.


Ante los empresarios, el gobernador electo Arturo Núñez Jiménez asumió el reto de desmontar las viejas estructuras del PRI en Tabasco y llevar hasta sus últimas consecuencias la alternancia en el estado.
Ante los empresarios, el gobernador electo Arturo Núñez Jiménez asumió el reto de desmontar las viejas estructuras del PRI en Tabasco y llevar hasta sus últimas consecuencias la alternancia en el estado.

VILLAHERMOSA, TABASCO. 15 DE AGOSTO DE 2012. Arturo Núñez Jiménez planteó de nuevo a las cúpulas empresariales una alianza “para el desarrollo de Tabasco”, donde cada quien, desde su “trinchera”, haga lo que le toque.
    En el marco de un encuentro con dirigentes de cámaras y organismos empresariales, el mandatario electo les dejó en claro que la creación de empleos no le compete solamente al gobierno, sino al sector privado.
    El gobernador electo se comprometió a poner el “ejemplo”, por lo que su gobierno, que inicia en el 2013, le dará preferencia a los proveedores y prestadores de servicios tabasqueños, y así poder pedirle a Petróleos Mexicanos (PEMEX) y a las cadenas comerciales asentadas en el estado que opten por los productos locales.
    De igual forma propuso que cuando llegue el momento empresarios y gobierno emprendan conjuntamente una campaña de atracción de inversiones nacionales y extranjeras.
    Anunció que se está estudiando la viabilidad de crear la figura del zar anticorrupción, propuesta que hizo desde hace meses el presidente en Tabasco de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Daniel Vázquez Díaz.
    Le dijo a los empresarios que sus prioridades son contener las inundaciones, combatir la inseguridad y generar empleos con la llegada de capitales.
    Ratificó que no ve la alternancia como “ajuste de cuentas”, y reconoció que el 1 de julio los ciudadanos le dieron la confianza pero no un cheque en blanco, por lo que en la etapa de cambios está comprometido a hacer cosas buenas por Tabasco.
    “No soy Fox”, dijo Núñez, al desmarcarse de quien logró la alternancia en la presidencia de la República en el 2000, pero que la desaprovechó.
    El perredista señaló que a diferencia del ex presidente él sí desmontará las viejas estructuras creadas por el sistema priísta en el estado.
    Adelantó que la semana entrante sostendrá una serie de reuniones con funcionarios federales para hablar de la situación de Tabasco en cada uno de los rubros.
    El lunes será con directivos del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), donde le darán un panorama sobre la situación de la seguridad pública en el estado; el martes con el secretario de Salud, Salomón Chertorivski, y después con Georgina Kessel de Banobras, con funcionarios de Hacienda para ver la situación fiscal, entre otros encuentros.
    Insistió en que no llegará al gobierno a aplicar las mismas practicas del PRI, y que aunque quiere que el PRD siga al frente de la administración después del 2018, deberá ser por otros métodos, y no con el uso de recursos públicos con fines electorales.
    Reconoció que la alternancia ha traído más expectativas que lo que se puede hacer, sobre todo por la falta de recursos, y señaló que muchas veces los ayuntamientos no cumplen por limitaciones presupuéstales, lo que lleva a que el partido gobernante salga del poder, y prueba de ello es que en 15 de los 17 municipios hubo alternancia.
    Al encuentro acudió el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CEE), Omar Medina Espinosa, y dirigentes como Vázquez Díaz de la Coparmex; Ventura Priego Madrigal de la CMIC; Alfredo Cobo de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM), y otros. Además llegó el alcalde electo de Centro, Humberto de los Santos Bertruy.  

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