Nuevo embate del clero contra Ebrard; lo tacha de ignorante
Tras calificar de “talibanes laicistas” a autoridades del DF, el semanario “Desde la Fe” dijo que usó el término en analogía de quienes son incapaces de diálogo, no en acepción religiosa, por lo que el mandatario mostró ignorancia al refutar
MÉXICO, DF; 09 DE ENERO DE 2011.- En respuesta a declaraciones vertidas en días recientes por el jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, en referencia al editorial del domingo pasado del semanario Desde la Fe, su Consejo Editorial señaló que el término “talibán” se empleó por “analogía” de quienes son “incapaces de diálogo, intransigentes y fundamentalistas” y no en su acepción religiosa´, por lo que consideró que el mandatario ha mostrado “ignorancia” al señalar que está mal empleado.
En un documento entregado a los medios de comunicación, aseguró que los argumentos vertidos en el polémico texto corresponden a dicho Consejo, y no al Arquidiócesis de México ni a Hugo Valdemar “quien hace más de un año fue relevado de dicha responsabilidad”.
En el documento titulado Respuesta de Desde la Fe al Sr. Marcelo Ebrard, se acusó al mandatario de responder al disenso “con el atropello a los ciudadanos y la fuerza de la policía”, en referencia a los enfrentamientos entre autoridades y habitantes capitalinos por la construcción de la Supervía Poniente y el paradero de la línea 3 del Metrobús.
La semana pasada, el editorial del semanario Desde la Fe arremetió contra las autoridades capitalinas al calificarlas de “verdaderos talibanes laicistas”; es decir, “personajes intolerantes a la crítica, fundamentalistas en sus principios inmorales, incapaces de aceptar el reto del diálogo con la racionalidad y el derecho”.
Sin mencionar nombres, subrayó que el autoritarismo y la intolerancia con que se manejan no es buen augurio para futuras responsabilidades públicas de quienes hoy ejercen la autoridad en la ciudad de México, y que el legalismo en que se amparan es una muestra más de su intolerancia.
Tres días después, Ebrard manifestó que hay un problema de ignorancia en el vocero de la Arquidiócesis de México, Hugo Valdemar, porque los talibanes son fanáticos religiosos, no puede haber talibanes laicos.
Los fanáticos no somos nosotros. El laicismo es tolerancia, es respeto a la libertad de creencias. En cambio, los talibanes son quienes persiguen a los que no piensan como ellos, refutó.
A decir de Ebrard, Valdemar es el redactor y autor de esas injuriosas frases.
Este domingo, el presidente del Consejo Editorial, Pedro Arellano Aguilar, afirmó que lo publicado en ese semanario es producto de la libertad de expresión y de la línea editorial asumida por sus colaboradores frente a la opinión pública y a los problemas que atañen a las responsabilidades de la Iglesia.
Insistió en que bajo el argumento del “Estado laico” algunos integrantes del Gobierno del Distrito Federal se han vuelto intolerantes contra todos aquellos que no comulgan con sus ideas.
Las autoridades de una urbe tan importante como la ciudad de México, expuso, deberían respetar y servir a todos los ciudadanos independientemente de sus ideas políticas o convicciones religiosas, buscando siempre el entendimiento y el bien común, sin recurrir a atropellos sobre algunos con el pretexto de servir a otros.
En un documento entregado a los medios de comunicación, aseguró que los argumentos vertidos en el polémico texto corresponden a dicho Consejo, y no al Arquidiócesis de México ni a Hugo Valdemar “quien hace más de un año fue relevado de dicha responsabilidad”.
En el documento titulado Respuesta de Desde la Fe al Sr. Marcelo Ebrard, se acusó al mandatario de responder al disenso “con el atropello a los ciudadanos y la fuerza de la policía”, en referencia a los enfrentamientos entre autoridades y habitantes capitalinos por la construcción de la Supervía Poniente y el paradero de la línea 3 del Metrobús.
La semana pasada, el editorial del semanario Desde la Fe arremetió contra las autoridades capitalinas al calificarlas de “verdaderos talibanes laicistas”; es decir, “personajes intolerantes a la crítica, fundamentalistas en sus principios inmorales, incapaces de aceptar el reto del diálogo con la racionalidad y el derecho”.
Sin mencionar nombres, subrayó que el autoritarismo y la intolerancia con que se manejan no es buen augurio para futuras responsabilidades públicas de quienes hoy ejercen la autoridad en la ciudad de México, y que el legalismo en que se amparan es una muestra más de su intolerancia.
Tres días después, Ebrard manifestó que hay un problema de ignorancia en el vocero de la Arquidiócesis de México, Hugo Valdemar, porque los talibanes son fanáticos religiosos, no puede haber talibanes laicos.
Los fanáticos no somos nosotros. El laicismo es tolerancia, es respeto a la libertad de creencias. En cambio, los talibanes son quienes persiguen a los que no piensan como ellos, refutó.
A decir de Ebrard, Valdemar es el redactor y autor de esas injuriosas frases.
Este domingo, el presidente del Consejo Editorial, Pedro Arellano Aguilar, afirmó que lo publicado en ese semanario es producto de la libertad de expresión y de la línea editorial asumida por sus colaboradores frente a la opinión pública y a los problemas que atañen a las responsabilidades de la Iglesia.
Insistió en que bajo el argumento del “Estado laico” algunos integrantes del Gobierno del Distrito Federal se han vuelto intolerantes contra todos aquellos que no comulgan con sus ideas.
Las autoridades de una urbe tan importante como la ciudad de México, expuso, deberían respetar y servir a todos los ciudadanos independientemente de sus ideas políticas o convicciones religiosas, buscando siempre el entendimiento y el bien común, sin recurrir a atropellos sobre algunos con el pretexto de servir a otros.