La propuesta del diputado panista Juan Francisco Cáceres de la Fuente en el sentido de que se reformen leyes en materia de presupuesto para que el Ejecutivo destine el uno o dos por ciento para el fondo estatal para la prevención de desastres es ociosa.
Declaró ayer lo anterior el abogado Sergio Reyes Ramos del Colegio de Abogados Tabasqueños quien hace notar que la Ley de Protección Civil del Estado de Tabasco ya lo prevé.
Lo que se necesita, dijo el abogado, es voluntad política para reformar el reglamento para incluir los porcentajes del presupuesto que se destinará al fondo estatal para desastres naturales.
Y aclaró que corresponde al Gobernador expedir esas reformas, es decir, mencionó, no es materia legislativa, pero además que el Ejecutivo no necesita esperar hasta el año próximo, porque en este estado el Gobernador puede hacer transferencias de una partida a otra.
Lo que se necesita es voluntad política, ganas de disponer de recursos propios disponibles para enfrentar las frecuentes contingencias que hay en Tabasco, sin embargo existe una omisión de cumplimiento de la ley, compartida por el Gobernador, los presidentes municipales de los 17 municipios y ahora hasta por los diputados del Partido Acción Nacional, comentó.
En lugar de exigir a la federación que destine recursos del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden) el Congreso del estado debía exigir al Ejecutivo que cumpla con la Ley Estatal de Protección Civil, promulgada desde 1998.
Sin embargo, todo parece indicar que es más fácil o más conveniente para el Gobernador, tramitar recursos federales que integrar un ahorro interno para este tipo de situaciones.
Eso no es lo más conveniente para Tabasco y los afectados, aseguró, porque para obtener recursos del Fonden, es necesario seguir algunas reglas que condicionan la aplicación del recurso aún cuando el estado no está en posibilidades de atender.
Esa es una obligación, del Gobierno de Tabasco, los anteriores no la cumplieron, pero hay que exigir que se haga efectiva, añadió.
Igualmente los municipios tiene la obligación de asignar una partida presupuestal para enfrentar los desastres con la posibilidad de tener dinero disponible.
Declaró ayer lo anterior el abogado Sergio Reyes Ramos del Colegio de Abogados Tabasqueños quien hace notar que la Ley de Protección Civil del Estado de Tabasco ya lo prevé.
Lo que se necesita, dijo el abogado, es voluntad política para reformar el reglamento para incluir los porcentajes del presupuesto que se destinará al fondo estatal para desastres naturales.
Y aclaró que corresponde al Gobernador expedir esas reformas, es decir, mencionó, no es materia legislativa, pero además que el Ejecutivo no necesita esperar hasta el año próximo, porque en este estado el Gobernador puede hacer transferencias de una partida a otra.
Lo que se necesita es voluntad política, ganas de disponer de recursos propios disponibles para enfrentar las frecuentes contingencias que hay en Tabasco, sin embargo existe una omisión de cumplimiento de la ley, compartida por el Gobernador, los presidentes municipales de los 17 municipios y ahora hasta por los diputados del Partido Acción Nacional, comentó.
En lugar de exigir a la federación que destine recursos del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden) el Congreso del estado debía exigir al Ejecutivo que cumpla con la Ley Estatal de Protección Civil, promulgada desde 1998.
Sin embargo, todo parece indicar que es más fácil o más conveniente para el Gobernador, tramitar recursos federales que integrar un ahorro interno para este tipo de situaciones.
Eso no es lo más conveniente para Tabasco y los afectados, aseguró, porque para obtener recursos del Fonden, es necesario seguir algunas reglas que condicionan la aplicación del recurso aún cuando el estado no está en posibilidades de atender.
Esa es una obligación, del Gobierno de Tabasco, los anteriores no la cumplieron, pero hay que exigir que se haga efectiva, añadió.
Igualmente los municipios tiene la obligación de asignar una partida presupuestal para enfrentar los desastres con la posibilidad de tener dinero disponible.