Olmecas; repunte, riesgos y posibilidades en la LMB
Es el equipo más embalado de la liga, pero aún no asegura nada
VILLAHERMOSA, TABASCO. 15 DE JULIO DE 2013. Hace exactamente un mes, parecía que los Olmecas de Tabasco estaban desahuciados. Su marca era de 27 victorias y 43 derrotas. Marchaban penúltimos en la Zona Sur de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB), únicamente por delante de los Petroleros de Minatitlán, los eternos rezagados del circuito.
Días antes, el experimentado manager Enrique “Che” Reyes se había hecho cargo del equipo. Antes de él, habían pasado como jefes del dogout Dan Firova, Raúl Cano y el lanzador ligamayorista Vicente Palacios (originalmente era coach de pitcheo).
“Che” Reyes llegó a poner orden. Debutó el 11 de junio con un triunfo en Reynosa, serie que acabaron ganando los Olmecas 2 juegos a 1. Perdió los primeros dos partidos en un compromiso en Monterrey, pero el 16 de junio el equipo evitó la limpia y de ahí el Tabasco comenzó una racha de doce triunfos consecutivos que lo tienen metido en la pelea por los juegos de post temporada.
Desde ese domingo de mediados del mes pasado a la fecha, sin contar el juego de la noche contra Puebla, Olmecas tiene marca de 19 ganados 3 perdidos y un empate. Es el equipo más embalado de la liga y la afición ha regresado al Centenario. El manager ha logrado con éxito darle continuidad a un staff de lanzadores confiable (Jeff Benett, José Miguel Piña, Ángel Araiza, Jaciel Acosta y Leo Medrano) y ha encontrado a un cerrador (Fernando Villalobos) que al parecer es garantía para conservar triunfos.
El bateo está haciendo lo necesario para apoyar a que se ganen partidos. Importante ha sido el aporte a la ofensiva del cubano Donell Linares, único de los extranjeros que está con el equipo desde el inicio del campeonato, quien es el décimo mejor bateador de la liga con .360 de average y ha producido 70 carreras para liderar a la escuadra. A la defensiva se le encontró su posición en la primera base, tras varios errores cometidos en la antesala. Y ahí viene el segunda base venezolano César Suárez, quien ha empujado 68.
También ha sido factor el despunte del veterano bateador designado Ramón Orantes, quien empezó lento, pero ya golpea para .318. Sin embargo, los riesgos persisten. El mal arranque está pesando. A pesar de la gran racha por la que atraviesa el equipo, que es la mejor no solo de este campeonato sino de los últimos años, todavía no está asegurado el pase a los play offs.
En este momento, Olmecas ocupa el cuarto lugar de la zona sureña, con marca de 46 ganados y 46 perdidos. Mirando hacia arriba, están a cinco juegos de distancia del tercer lugar Guerreros de Oaxaca, a 6 y medio de los sublideres Delfines de Ciudad del Carmen y a 7 de los mandones Tigres de Quintana Roo. Supera por dos juegos y medio a los Leones de Yucatán que son quintos, por tres y medio a Veracruz que es sexto, y más rezagados vienen Campeche y Minatitlán.
Por el nuevo formato de la liga, al final de la temporada regular el cuarto lugar recibirá al quinto de cada zona para una especie de repechaje. Los que ganen ese partido avanzan a la serie de los mejores cuatro de cada zona, y los que pierdan se irán eliminados.
En este momento Olmecas está en cuarto lugar de la Zona Sur. Si por ejemplo la temporada regular culminara hoy, tendrían que jugar ese partido aquí contra Yucatán, bajo el riesgo de que si pierden quedarían fuera.
De ahí la importancia de superar a Oaxaca y colarse al tercer lugar. Si lo logran, entrarían directo dentro de los mejores cuatro, donde las series son a ganar tres de cinco, y después a cuatro de siete. Aún perdiendo uno o dos partidos, hay posibilidades de recuperación para seguir adelante.
La tarea luce complicada. Tabasco está debajo de Oaxaca a una distancia de cinco juegos. Contando el de esta noche, al equipo le quedan 19 juegos por disputar y a los demás 18.
Sin embargo, las posibilidades ahí están y el calendario está acomodado para ello. Mañana martes inician una serie clave de tres partidos en la verde antequera, donde no queda otra que barrer a los Guerreros. Los Olmecas han perdido algunos juegos que se tenían prácticamente ganados en la novena entrada, pero eso y sus implicaciones lo tocaremos en la siguiente entrega.