Palabras de vida
El verdadero gobernante
A través de la historia y de los siglos han ido apareciendo movimientos, más o menos multitudinarios, a favor de las más diversas opiniones políticas. En casi todos los países ha prevalecido la forma republicana, con Presidentes y Gobiernos que son elegidos, directa o indirectamente por los pueblos, para unos cuantos años.
La Biblia evidentemente quiere recalcar que Dios es el Guía, el Conductor, del Pueblo que lleva su Nombre. También suele presentar la Realeza del Mesías prometido que es considerado el gran Libertador.
Tal vez por eso aparecen en las páginas bíblicas varios momentos históricos en los que la Soberanía se presenta como algo inconveniente para el mismo Pueblo de Israel. Así se esparce la idea de que los Reyes son peligrosos para las libertades humanas y la vida social. Así se va sembrando desconfianza y prevenciones contra la Forma Monárquica de Gobierno.
Esto aparece especialmente en dos situaciones, interesantes y hasta curiosas. Recuerdo algunos nombresAbimélek y Jotán, Samuel y Saúl.
Abimélek era hermano de Jotán. Se habla de ellos en el Libro de Los Jueces. Abimélek tuvo la ambición de ser Rey de Siquem y gobernar en vez de los setenta hombres que formaban un gobierno colectivo. Y lo consiguió. Reunió a una turba de “hombres miserables y vagabundos”, y ejecutó a sus setenta hermanos, “sobre una misma piedra”. “Sólo escapó Jotán, el hijo menor, porque se escondió”. Así los vecinos de Siquén proclamaron Rey a Abimélek. Pero su hermano menor estaba vivo. Y se oyó su voz, desde el Monte Garizim. Gritaba un hermoso y significativo Relato que se ha hecho famoso. Es en realidad una poesía, una ficción de los Árboles que quisieron tener un rey. El Olivo, la Higuera, la Vid renuncian a ser reyes de los Árboles, porque les parece que ser rey significa tener que renunciar a sus propios frutos “tan queridos por los dioses y los hombres”, y el deber de contentarse con “vagar por encima de los árboles” según no querían perder su tiempo. Pues tenían segura su tranquilidad y no les interesaba cambiar su posición. Realmente el Olivo, la Higuera y la Vid tenían una flaca idea de lo que era ser rey. Es la idea que todavía ahora tienen muchos, los republicanos y los inconformistas: según ellos, el Rey no sirve para nada. Sólo sabe mecerse en la hamaca, columpiarse, divertirse, jugar, manipular a los demás, “Vivir lujuriosamente”.
Pero la Zarza representa a Abimélec quien aceptó ser rey de Israel. La zarza tiene muchas espinas. Una mala imagen de la Soberanía y de los Reyes. Este Relato de Jotán parece más bien una lección de Sociología Política. Unos años más tarde el problema político se presentó con más fuerza en Israel. Los Pueblos que le rodeaban tenían Reyes, y los Israelitas los veían y consideraban como más fuertes en los combates. Hasta entonces Israel era gobernado por los llamados “Jueces”. Y en este momento quiere cambiar de sistema quiere tener Rey narrado en el Libro Primero de Samuel.
Samuel había sido una especie de ayudante, que vivía en el templo, que estaba a las órdenes del Sacerdote Elí. Y así creció y después actuó como Profeta del Pueblo. Pero sus descendientes “no siguieron su camino fueron atraídos por el lucro, aceptaron regalos y torcieron el Derecho”. Los ancianos entonces pidieron al viejo Samuel que les diera un Rey. A Samuel no le gustó nada esta petición. Consultó con Dios, y Dios le dijo: “Haz caso a todo lo que el Pueblo te dice. Porque no te han rechazado a tí, me han rechazado a Mí para que no reine sobre ellos Pero les advertirás claramente y les enseñarás el privilegio del Rey que va a reinar sobre ellos”. ”.lra. de Samuel 8-7
Samuel reunió a los representantes del pueblo y les dio otra lección de Sociología Política, centrando su atención en lo que llamó el “Fuero del Rey”. Les dijo para desanimarles: El Rey “ tomará a vuestros hijos, y los destinará a sus carros y a sus caballos y tendrán que correr delante de su carro. Los empleará como Jefes de Mil y Jefes de Cincuenta. Les hará labrar sus campos, segar su cosecha, fabricar sus armas de guerra y los arreos de sus carros. Tomará vuestras hijas para Perfumistas, Cocineras y Panaderas. Tomará vuestros campos, vuestras viñas y vuestros mejores olivares y se los dará a sus servidores. Tomará el diezmo de vuestros cultivos y vuestras viñas para dárselo a sus eunucos y a sus servidores. Tomará vuestros criados y criadas y vuestros mejores bueyes y asnos y les hará trabajar para él. Sacará el diezmo de vuestros rebaños y vosotros mismos seréis sus esclavos. Ese día os lamentaréis a causa del Rey que os habéis elegido, pero entonces Jehová no os responderá”. 1ra. Samuel 1ra. Samuel 8-11-18-
Samuel en su descripción parece preveer lo que serían las Dictaduras, y muy en concreto, las llamadas “Dictaduras del Proletariado”, en las que el Estado se convirtió en Dueño y Señor de todo. l queda actualizado para expresar los abusos de los Estados
Pero el Pueblo de Israel no se deja convencer. Tiene otra idea más positiva de lo que el Rey puede ser: “Seremos como los demás pueblos. Nuestro Rey nos juzgará. Irá al frente de nosotros y combatirá nuestros combates. Israel está exigiendo un Rey. El pueblo sueña, como tantas veces ha sucedido en la Historia. Y Dios dice a Samuel: “Hazles caso, y dales un Rey”. Es interesante subrayar que Dios se acomoda a la voluntad popular, como si quisiera comunicar la importancia de la Democracia y el respeto que se debe a la voluntad mayoritaria del pueblo.
Así Saúl fue el primer Rey de Israel. Pero acabó mal. Dios “se arrepintió de haber dado la Realeza a Saúl, porque se ha apartado de Mí y no ha ejecutado mis órdenes. Saúl fue el primer anillo real de una larga historia realista David, Salomón y otros le siguieron. En todos ellos, monarcas más o menos inteligentes, más o menos populares, se entrelazaron las glorias y las vergüenzas, las luces y las tinieblas. Como en todas las Monarquías y los Gobiernos del mundo y de los siglos. La Monarquía quedaba establecida en Israel y prosiguió la historia de un Pueblo difícil, acosado por los vecinos, religioso y rebelde al mismo tiempo. Jehová es el Rey de Israel y el Mesías prometido se configura también como un Rey. Los Salmos, con su propio estilo poético, proclaman la Grandeza de Rey, que ofrece el “Mesías”, el “Cristo”, el “Ungido” de Dios.
Hay un Salmo que es típicamente Mesiánico, aunque también se puede aplicar a los tiempos más cercanos al escritor, como todos los demás, que suelen mirar hacia el presente y el pasado, mientras prevén y profetizan el Futuro. Este es el Salmo que lleva el número 2.
“¿Para qué las Naciones en revuelo y los Pueblos en murmullo inútil? Se yerguen los Reyes de la Tierra, los Caudillos conspiran contra Jehová y su Ungido. ‘¡Rompamos sus coyundas, sacudamos su yugo!’. El que sienta en los Cielos se sonríe, Jehová se burla de ellos. Luego en su cólera les habla, en su furor los aterra. ‘Ya tengo yo consagrado a mi Reyen Sión mi Monte Santo’. Voy a anunciar el Decreto de Jehová. Él me ha dicho: ‘Tú eres mi Hijo. Yo Te he engendrado hoy. Pídeme, y Te daré en herencia las Naciones. en posesión, los confines de la Tierra’”. Este Salmo 2 se halla citado en la profunda y hermosa Carta a los Hebreos, que más que carta, parece ser una sermón o conferencia sobre tu Sacerdocio Eterno. Es de autor desconocido, aunque durante muchos siglos se atribuyó al Apóstol, Pablo de Tarso. Es un tratado sobre tu Personalidad Sacerdotal “según el Orden de Melquisedec”. Curiosamente este Sacerdote del Pan y del Vino es también presentado en la Biblia como “Rey de Salem”, Rey de la Paz. Por tanto además de Sacerdote del Altísimo era respetado como Rey, un Rey especial, pacífico y justo. Así se quiere indicar que tu Sacerdocio va unido a tu Realeza. Y viceversa: que tu Poder Real, tu Personalidad de Rey, están unidos indefectiblemente a tu Sacerdocio de Salvación.
“Un Rey sabio aventaja a los malos y vuelve su rueda contra ellos”. “El Rey con la equidad mantiene el país. El hombre receptor le arruina”. “Hay tres cosas de paso gallardo y cuatro de elegante marcha: el León, fuerte entre los animales, que ante nada retrocede; el Gallo, que se pasea ufano entre las gallinas; el Macho Cabrío que conduce el rebaño, y el Rey que arenga a su pueblo”. No sé si les puede agradar demasiado a los Reyes que se les compare con el León, el Gallo o un Macho Cabrío. ¡Vaya Figura Real!.
Eclesiastés dice: “¡Ay de ti, Tierra, cuyo Rey es un chiquillo, y cuyos príncipes comen de mañana!. Dichosa Tú, Tierra, cuyo Rey es ilustre y cuyos príncipes comen a la hora, por cobrar vigor y no por banquetear”.
El Libro de la Sabiduría: “La abundancia de sabios es la salvación del mundo. Y un Rey prudente, el bienestar de su pueblo”.
“Oid, pues, Reyes, y entended. Aprended, Jueces de los confines de la Tierra. Estad atentos los que gobernáis multitudes y estáis orgullosos de la muchedumbre de vuestros pueblos. PorqueEl examinará vuestras obras y sondeará vuestras intenciones. Porque un juicio implacable espera a los que están en lo alto. Al pequeño, por piedad, se le perdona, pero los poderosos serán poderosamente castigados. Que el Señor de todos ante nadie retrocede. No hay grandeza que se le imponga. Al pequeño y al grande El mismo los hizo y de todos tiene igual cuidado, pero un examen severo aguarda a los que están en el poder”.
El Pueblo señala las personas concretas que reciben el poder de manos de Dios. Los Profetas generalmente inducen al Pueblo de Israel a respetar y obedecer a los Reyes, como lo hacen los Libros de Esdras y el de Jeremías. Hoy sucede exactamente lo mismo pero es necesario recordar que el único Gobierno fiel y verdadero es Dios. Confía en Dios, tus caminos y el hará todo por ti, independientemente de quien seas, solo confía en Dios, él te cubrirá con sus alas y debajo de ellas estarás seguro de Dios es el poder él da y él quita porque todo es de él. Razones tengo para decirles no se dejen llevar por las apariencias. Comentarios [email protected].
La Biblia evidentemente quiere recalcar que Dios es el Guía, el Conductor, del Pueblo que lleva su Nombre. También suele presentar la Realeza del Mesías prometido que es considerado el gran Libertador.
Tal vez por eso aparecen en las páginas bíblicas varios momentos históricos en los que la Soberanía se presenta como algo inconveniente para el mismo Pueblo de Israel. Así se esparce la idea de que los Reyes son peligrosos para las libertades humanas y la vida social. Así se va sembrando desconfianza y prevenciones contra la Forma Monárquica de Gobierno.
Esto aparece especialmente en dos situaciones, interesantes y hasta curiosas. Recuerdo algunos nombresAbimélek y Jotán, Samuel y Saúl.
Abimélek era hermano de Jotán. Se habla de ellos en el Libro de Los Jueces. Abimélek tuvo la ambición de ser Rey de Siquem y gobernar en vez de los setenta hombres que formaban un gobierno colectivo. Y lo consiguió. Reunió a una turba de “hombres miserables y vagabundos”, y ejecutó a sus setenta hermanos, “sobre una misma piedra”. “Sólo escapó Jotán, el hijo menor, porque se escondió”. Así los vecinos de Siquén proclamaron Rey a Abimélek. Pero su hermano menor estaba vivo. Y se oyó su voz, desde el Monte Garizim. Gritaba un hermoso y significativo Relato que se ha hecho famoso. Es en realidad una poesía, una ficción de los Árboles que quisieron tener un rey. El Olivo, la Higuera, la Vid renuncian a ser reyes de los Árboles, porque les parece que ser rey significa tener que renunciar a sus propios frutos “tan queridos por los dioses y los hombres”, y el deber de contentarse con “vagar por encima de los árboles” según no querían perder su tiempo. Pues tenían segura su tranquilidad y no les interesaba cambiar su posición. Realmente el Olivo, la Higuera y la Vid tenían una flaca idea de lo que era ser rey. Es la idea que todavía ahora tienen muchos, los republicanos y los inconformistas: según ellos, el Rey no sirve para nada. Sólo sabe mecerse en la hamaca, columpiarse, divertirse, jugar, manipular a los demás, “Vivir lujuriosamente”.
Pero la Zarza representa a Abimélec quien aceptó ser rey de Israel. La zarza tiene muchas espinas. Una mala imagen de la Soberanía y de los Reyes. Este Relato de Jotán parece más bien una lección de Sociología Política. Unos años más tarde el problema político se presentó con más fuerza en Israel. Los Pueblos que le rodeaban tenían Reyes, y los Israelitas los veían y consideraban como más fuertes en los combates. Hasta entonces Israel era gobernado por los llamados “Jueces”. Y en este momento quiere cambiar de sistema quiere tener Rey narrado en el Libro Primero de Samuel.
Samuel había sido una especie de ayudante, que vivía en el templo, que estaba a las órdenes del Sacerdote Elí. Y así creció y después actuó como Profeta del Pueblo. Pero sus descendientes “no siguieron su camino fueron atraídos por el lucro, aceptaron regalos y torcieron el Derecho”. Los ancianos entonces pidieron al viejo Samuel que les diera un Rey. A Samuel no le gustó nada esta petición. Consultó con Dios, y Dios le dijo: “Haz caso a todo lo que el Pueblo te dice. Porque no te han rechazado a tí, me han rechazado a Mí para que no reine sobre ellos Pero les advertirás claramente y les enseñarás el privilegio del Rey que va a reinar sobre ellos”. ”.lra. de Samuel 8-7
Samuel reunió a los representantes del pueblo y les dio otra lección de Sociología Política, centrando su atención en lo que llamó el “Fuero del Rey”. Les dijo para desanimarles: El Rey “ tomará a vuestros hijos, y los destinará a sus carros y a sus caballos y tendrán que correr delante de su carro. Los empleará como Jefes de Mil y Jefes de Cincuenta. Les hará labrar sus campos, segar su cosecha, fabricar sus armas de guerra y los arreos de sus carros. Tomará vuestras hijas para Perfumistas, Cocineras y Panaderas. Tomará vuestros campos, vuestras viñas y vuestros mejores olivares y se los dará a sus servidores. Tomará el diezmo de vuestros cultivos y vuestras viñas para dárselo a sus eunucos y a sus servidores. Tomará vuestros criados y criadas y vuestros mejores bueyes y asnos y les hará trabajar para él. Sacará el diezmo de vuestros rebaños y vosotros mismos seréis sus esclavos. Ese día os lamentaréis a causa del Rey que os habéis elegido, pero entonces Jehová no os responderá”. 1ra. Samuel 1ra. Samuel 8-11-18-
Samuel en su descripción parece preveer lo que serían las Dictaduras, y muy en concreto, las llamadas “Dictaduras del Proletariado”, en las que el Estado se convirtió en Dueño y Señor de todo. l queda actualizado para expresar los abusos de los Estados
Pero el Pueblo de Israel no se deja convencer. Tiene otra idea más positiva de lo que el Rey puede ser: “Seremos como los demás pueblos. Nuestro Rey nos juzgará. Irá al frente de nosotros y combatirá nuestros combates. Israel está exigiendo un Rey. El pueblo sueña, como tantas veces ha sucedido en la Historia. Y Dios dice a Samuel: “Hazles caso, y dales un Rey”. Es interesante subrayar que Dios se acomoda a la voluntad popular, como si quisiera comunicar la importancia de la Democracia y el respeto que se debe a la voluntad mayoritaria del pueblo.
Así Saúl fue el primer Rey de Israel. Pero acabó mal. Dios “se arrepintió de haber dado la Realeza a Saúl, porque se ha apartado de Mí y no ha ejecutado mis órdenes. Saúl fue el primer anillo real de una larga historia realista David, Salomón y otros le siguieron. En todos ellos, monarcas más o menos inteligentes, más o menos populares, se entrelazaron las glorias y las vergüenzas, las luces y las tinieblas. Como en todas las Monarquías y los Gobiernos del mundo y de los siglos. La Monarquía quedaba establecida en Israel y prosiguió la historia de un Pueblo difícil, acosado por los vecinos, religioso y rebelde al mismo tiempo. Jehová es el Rey de Israel y el Mesías prometido se configura también como un Rey. Los Salmos, con su propio estilo poético, proclaman la Grandeza de Rey, que ofrece el “Mesías”, el “Cristo”, el “Ungido” de Dios.
Hay un Salmo que es típicamente Mesiánico, aunque también se puede aplicar a los tiempos más cercanos al escritor, como todos los demás, que suelen mirar hacia el presente y el pasado, mientras prevén y profetizan el Futuro. Este es el Salmo que lleva el número 2.
“¿Para qué las Naciones en revuelo y los Pueblos en murmullo inútil? Se yerguen los Reyes de la Tierra, los Caudillos conspiran contra Jehová y su Ungido. ‘¡Rompamos sus coyundas, sacudamos su yugo!’. El que sienta en los Cielos se sonríe, Jehová se burla de ellos. Luego en su cólera les habla, en su furor los aterra. ‘Ya tengo yo consagrado a mi Reyen Sión mi Monte Santo’. Voy a anunciar el Decreto de Jehová. Él me ha dicho: ‘Tú eres mi Hijo. Yo Te he engendrado hoy. Pídeme, y Te daré en herencia las Naciones. en posesión, los confines de la Tierra’”. Este Salmo 2 se halla citado en la profunda y hermosa Carta a los Hebreos, que más que carta, parece ser una sermón o conferencia sobre tu Sacerdocio Eterno. Es de autor desconocido, aunque durante muchos siglos se atribuyó al Apóstol, Pablo de Tarso. Es un tratado sobre tu Personalidad Sacerdotal “según el Orden de Melquisedec”. Curiosamente este Sacerdote del Pan y del Vino es también presentado en la Biblia como “Rey de Salem”, Rey de la Paz. Por tanto además de Sacerdote del Altísimo era respetado como Rey, un Rey especial, pacífico y justo. Así se quiere indicar que tu Sacerdocio va unido a tu Realeza. Y viceversa: que tu Poder Real, tu Personalidad de Rey, están unidos indefectiblemente a tu Sacerdocio de Salvación.
“Un Rey sabio aventaja a los malos y vuelve su rueda contra ellos”. “El Rey con la equidad mantiene el país. El hombre receptor le arruina”. “Hay tres cosas de paso gallardo y cuatro de elegante marcha: el León, fuerte entre los animales, que ante nada retrocede; el Gallo, que se pasea ufano entre las gallinas; el Macho Cabrío que conduce el rebaño, y el Rey que arenga a su pueblo”. No sé si les puede agradar demasiado a los Reyes que se les compare con el León, el Gallo o un Macho Cabrío. ¡Vaya Figura Real!.
Eclesiastés dice: “¡Ay de ti, Tierra, cuyo Rey es un chiquillo, y cuyos príncipes comen de mañana!. Dichosa Tú, Tierra, cuyo Rey es ilustre y cuyos príncipes comen a la hora, por cobrar vigor y no por banquetear”.
El Libro de la Sabiduría: “La abundancia de sabios es la salvación del mundo. Y un Rey prudente, el bienestar de su pueblo”.
“Oid, pues, Reyes, y entended. Aprended, Jueces de los confines de la Tierra. Estad atentos los que gobernáis multitudes y estáis orgullosos de la muchedumbre de vuestros pueblos. PorqueEl examinará vuestras obras y sondeará vuestras intenciones. Porque un juicio implacable espera a los que están en lo alto. Al pequeño, por piedad, se le perdona, pero los poderosos serán poderosamente castigados. Que el Señor de todos ante nadie retrocede. No hay grandeza que se le imponga. Al pequeño y al grande El mismo los hizo y de todos tiene igual cuidado, pero un examen severo aguarda a los que están en el poder”.
El Pueblo señala las personas concretas que reciben el poder de manos de Dios. Los Profetas generalmente inducen al Pueblo de Israel a respetar y obedecer a los Reyes, como lo hacen los Libros de Esdras y el de Jeremías. Hoy sucede exactamente lo mismo pero es necesario recordar que el único Gobierno fiel y verdadero es Dios. Confía en Dios, tus caminos y el hará todo por ti, independientemente de quien seas, solo confía en Dios, él te cubrirá con sus alas y debajo de ellas estarás seguro de Dios es el poder él da y él quita porque todo es de él. Razones tengo para decirles no se dejen llevar por las apariencias. Comentarios [email protected].