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La Verdad del Sureste

PALABRAS DE VIDA

El rey desobediente.


PALABRAS DE VIDA
No olvidemos que nuestros gobernantes son permitidos por la mano de Dios y que tienen el compromiso de servir al pueblo.  Dios tiene algún propósito cuando permite que nos gobiernen personas que no tienen temor a sus palabras.

    Hubo un hombre que andaba buscando asnas, mientras Dios quería que gobernase a su pueblo pero este hombre no lo sabía.

    Muchas veces nos pasa a todos que andamos despreocupados o preocupados por cosas menos significativas y buscamos lo que ya no esta perdido.

    El hombre del cual tratare de contarles  la historia, es Saúl, originario de la tribu de Benjamín, su familia era la más pequeña, por eso  se  extraño cuando el profeta Samuel  le dijo porque andas buscando  las burras,  estas ya se encontraron. Más para ¿quien es todo lo codiciable que hay en Israel sino para ti y para toda la casa de tu padre? Imaginémonos la sorpresa del  joven Saúl, al escuchar estas palabras. Se puede pensar que Saúl no cabía de la sorpresa, pues desde el momento en que Samuel le dijo estas palabras; se le  estaba considerando el manda más  del pueblo de Israel, pues desde ese momento fue puesto a la cabeza de la  mesa y se le dio de comer de lo mejor junto con los grandes del pueblo de Israel.

    Después de asombrarse de tantas atenciones, aún vino la más grande cuando Samuel derramo sobre su cabeza aceite, y lo beso, y le dijo: “¿no te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo?”.  El pueblo de Israel pidió Rey en contra de  la  voluntad de Dios por tal razón, Dios permitió que tuviesen  rey. 

    Después de andar buscando las asnas de su padre las cuales no encontró sino que estas fueron halladas y el padre ya no estaba preocupado por las burras sino por su hijo.
Ahora bien, aunque  Saúl tuvo experiencias fuera de lo común después de ser ungido por Dios; la biblia nos dice que cuando iba a ser presentado ante l pueblo como Rey, éste se escondió entre el equipaje para que no lo encontrasen, pero  Jehová lo delato.

Saúl no se consideraba ni digno ni capaz para gobernar a su pueblo. Después que, a  regañadientes, fue presentado al pueblo en Mizpa, se retiró a su casa sin mayor interés por la realeza.

    Ya siendo rey Saúl y contando con la ayuda de Dios, empezó a librar al pueblo de Israel de las naciones que lo oprimían.

    Cuatro meses después los amonitas sitiaron la ciudad de Jabes-Galaad, con humillantes amenazas. Dieron la noticia a Saúl cuando llegaba del campo tras sus bueyes. Indignado y sintiéndose rey, convocó a todos los hombres capaces para la guerra. Trescientas mil personas se pusieron bajo sus órdenes, atacando a los amonitas por sorpresa y, los que no murieron, fueron dispersados.

    Todo Israel se sintió entusiasmado con su rey. Samuel convocó al pueblo en Gilgal, y allí fue coronado en presencia del Señor.

La desobediencia del Rey.

Como  ya se ha  leído, Saúl fue ungido rey por voluntad de Dios, para guiar a su pueblo y que por ningún motivo desatendiera  su palabra

    Sucede entonces que Jehová, ordena a Saúl a  través del profeta Samuel que destruya todo el reino de Amalec, ya que este se enfrentó en el camino al pueblo de Israel cuando éste subía de Egipto. A Dios no se le pasa nada por alto, pues él mira la aflicción de su pueblo y si el hombre no tiene contemplamiento de quien no hizo cuanto más no se compadecerá  Dios de lo que hizo; no olvidemos que todos somos hechura de sus manos y que nadie puede violar la Ley de Dios sin que reciba su justo Castigo.

    Más el Rey Saúl, en esta ocasión se le subieron los humos y como ya era el Rey de Israel le pareció bien perdonar la vida de Agag rey  de  Amalec; lo mejor de las ovejas y todo lo bueno que había más lo inservible destruyo.

    Como es lógico toda desobediencia tiene su resultado; a Dios sin duda alguna le dolió mucho esa pobre actitud de Saúl, se arrepintió de haberlo puesto como rey, pues no respeto la jerarquía de Dios y se volvió contra él.

    Nadie puede engañar a Dios, él todo lo sabe no es necesario que se lo cuenten, porque Dios es y será  siempre y estará por siempre. Aunque a nosotros se nos olvide él nos recordará  lo bueno o malo que hayamos hecho; todo tiene sus consecuencias.

    El Rey Saúl menosprecio la palabra de Dios y no le sirvió como a Dios le hubiese gustado, es por eso que fue rechazado y cierto tiempo después él mismo  se dio muerte con su espada.

    Comentando un poquito sobre lo que esta aconteciendo en el mundo actual.

    Aunque hay noticieros que dicen la pobreza ha disminuido, no es cierto todavía hay millones y millones de personas en el mundo  que sufren hambre, no hay trabajo, las cosas están muy caras y el empleo esta escaso,  si vemos nada más en México cuanta pobreza hay y no hay modos de erradicarlos. Nuestros gobernantes solo miran la situación personal , quizá no fueron ungidos por Dios, pero si permitidos por Dios porque el pueblo lo quizó. Posiblemente algunos se lamentarán pero ya esta hecho. Y solo Dios podrá quitarlos en el momento en que su pueblo se vuelva a él, porque hoy muchos que  se han olvidado que éxiste y que solo él puede solucionar los problemas y pedir cuentas a los que han abusado del poder que creen tener por ellos mismos; cosa que no es  cierto porque quien es el hombre que haya actuado con sus propias fuerzas que y no sea derribado; últimamente he escuchado de quienes han ocupado cargos  enfermarse y morirse o ser muertos por los narcotraficantes  ¿ porque estará sucediendo esto? Puede que la respuesta este en la palabra de Dios, usted que piensa, acaso no hay quienes estén clamando a Dios por sus aflicciones y otros gozándose de la vida mientras otros se mueren de hambre. En México y en el mundo hay  una gran brecha entre ricos y pobres.

Para los ricos y políticos todas las soluciones, para los pobres y desempleados todas las enfermedades y precios altos  que no pueden pagar  y siguen las reformas para “desproteger al necesitado” Pienso que si hoy tenemos los gobernantes que tenemos es porque Dios así lo quiere, posiblemente para que le  reconozcamos y nos volvamos a él; o probablemente para hacerles entender que el poder que él  les ha dado es para hacer justicia al pobre y al necesitado y si no lo están haciendo sin duda tendrán su pago en el tiempo que Dios disponga para ellos.

    Así que nosotros no debemos decir nada de ellos y si ellos  no reconocen que hay un Dios por el cual tienen el poder les puede suceder  lo que al rey Nabucodonosor, que tuvo que arrastrarse en el suelo y comer hierba como un animal hasta que dijo que el único Dios a quien se debe servir y obedecer es  a Jehová de los ejércitos fuerte y poderoso en batalla y quien gobierna sobre todo el mundo y que ante su presencia todos deben humillarse.

     Antes de decir lo que voy a decir pido no me lo tomen a mal pues es necesario que lo diga porque sino hablaran las piedras.

Dios habla a pobres y ricos, gobernantes y no gobernantes,  a hombres y mujeres, niños, jóvenes y ancianos  a no seguir tomando la palabra de Dios en poco y no sean sabios en su propia  opinión. Reconozcan  que de Dios es el poder y la victoria; el que no se someta a sus palabras tarde que temprano sufrirá las consecuencias; en estos tiempos puede suceder, independientemente de que sean  presidentes o no presidentes todos serán juzgados por sus injusticias. Evitemos   llegar al  grado de bestia como el rey Nabucodonosor que creyó que todo lo había hecho con su poder  y tuvo que experimentar en carne propia la humillación de Dios y pasado todo esto  reconoció al único y Dios verdadero.          “alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia”  Daniel 4-37; fueron las palabras de Nabucodonosor;  después de que Dios lo había humillado. Comentarios [email protected]
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