Palabras de vida
¿La muerte asistida es mandamiento de Dios?
La Biblia dice que no debemos “matar”
La eutanasia es conocida como muerte asistida por causas de enfermedades terminales para evitar sufrimiento tanto de la familia como del enfermo. Pero la biblia nos dice que no debemos matar. En la forma que se de, siempre será un asesinato porque el único que puede dar y quitar la vida es Jesucristo.
Tantas cosas que se están dando en nuestra sociedad, que nos quedamos con la boca abierta. Porque en algunas naciones se están aprobando leyes para asistir a pacientes con problemas terminales. En México esta aprobada la muerte pasiva donde se deja morir al paciente de manera intencional.
La sociedad sigue ignorando los mandamientos divinos. Amentando con esto su pecado.
La Biblia dice que no debemos matar (Éxodo 20:13: «No matarás.»). El homicidio es la forma ilegal de quitarle a alguien la vida y matar es, quitar, de forma ilegal la vida de alguien. Hablando técnicamente, si una nación dice que la eutanasia es legal, entonces, a nivel humano no sería asesinato. Pero como las sociedades con frecuencia legislan temas morales en contra vía de la Biblia, solo por el hecho de que una sociedad diga que la eutanasia es buena, no significa que esta lo sea. Debemos obedecer a Dios antes que a los hombres “Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.” Hechos 5-29
Dios nos hizo a su imagen Génesis 1-26, él nos da la vida “el espíritu de Dios me hizo. Y el soplo del omnipotente me dio la vida” Y es quien ha determinado nuestros días Job 14-5;33-4. Y el número de sus meses está cerca de ti; Le pusiste límites, de los cuales no pasará.”. Esto significa que Dios es Señor soberano. Por eso aunque se sigan dictando leyes para provocar la muerte de una persona ya sea asistida o no, es atentar contra los designios de Dios. Quien es el que determina nuestros tiempos el día en que moriremos, por lo que no se debe usurpar su autoridad.
Recordemos a Job, varón de Dios, que e medio de su tragedia su esposa le dice “¿Aun retienes tu integridad? Maldice a tu Dios y muérete” ésta mujer le decía a su esposo que provocara su muerte. Pero Job no lo hizo porque el confiaba en Jehová y esperaba la decisión solamente de él.
Dios es el que determina quien muere y quien vive, apurar la muerte es no reconocer el dominio de Dios.
La biblia nos dice “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,” Hebreos 9-27:
Y de acuerdo a lo establecido por Dios quien señala a las personas cuando deben morir. El suicidio asistido es, básicamente, un intento de negarle a Dios Su derecho soberano ya que es Él quien señala cuándo ha de morir la persona. Debemos ser cuidadosos y no tomar en nuestras manos el derecho que le pertenece a Dios.
La muerte es natural, es un proceso por el cual todos vamos a pasar, no somos quien para quitar la vida en el momento que queramos ni prolongar los días de vida a nadie. Hay un limite de vida y el único que lo conoce es el creador que nos hizo. No olvidemos que somos hechura de sus manos y que nuestra vida es como la “ flor del campo que e la mañana florece y e la tarde muere”
Si alguien está terminalmente enfermo y en gran sufrimiento, debemos hacer que la persona esté tan cómoda como sea posible durante este proceso hasta su deceso. Debemos entonces dejar que la muerte siga su curso natural, haciendo lo posible para consolar a quien está sufriendo.
En definitiva, como muchas otras cosas en el mundo, cuando un pequeño compromiso se hace, muchas injusticias siguen. Si la eutanasia es permitida bajo la afirmación emocional y moral de que es lo mejor para el individuo, ¿qué evitará que el gobierno se levante eventualmente y determine quién más deberá ser eliminado? ¿Podría la definición de eutanasia ampliarse e incluir a aquellos que están sufriendo depresión crónica, que no son productivos para la sociedad o a los que solo no les gusta seguir viviendo.
Hoy en algunos países la puerta para asesinar personas de edad o enfermos “que no tienen esperanza de seguir viviendo. ¿Podría cerrare alguna vez?. Me contesto posiblemente si, posiblemente no. Podría cerrarse, solo si las personas reconocieran los mandamientos de Dios “no matarás” o de lo contrario las puertas del crimen están abiertas.
Vemos que en estos tiempos no solo se matan a los ancianos que ya finalizan por hecho natural de vivir. Sino también los que apenas inician su vida.
No hay respeto a la vida, la sociedad cada día corre hacia una muerte segura, y parece que nadie se da cuenta que los que hacen las leyes no reflexionan sencillamente porque ninguno de ellos quieren reconocer el poder del altísimo, aprueban leyes para quitar la vida ya sea de un feto o embrión que late en el vientre de la madre sin corazón, como de alguien que esta por morir.
Reflexione esta no es la solución si muero o vivo no esta en manos del hombre evitarlo o revenirlo, por lo tanto no se debe caer en esta gran desobediencia que mas adelante siempre lleva a la muerte.
¿Qué hay acerca de la eutanasia? La abrumadora verdad que lleva a la conclusión de que Dios se opone a la eutanasia, es Su soberanía. Sabemos que la muerte física es inevitable Salmo 89-48; Hebreos 9-27
Sin embargo, solo Dios es soberano sobre cuando y cómo ocurre la muerte de una persona. Job testifica en Job 30:23, “Porque yo sé que Tú Dios me conduces a la muerte, y a la casa determinada a todo viviente.” En el Salmo 68:20, leemos, “Dios, nuestro Dios ha de salvarnos, y de Yahvé el Señor es el librar de la muerte.” Eclesiastés 8:8a declara: “No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte;…” Dios tiene la última palabra sobre la muerte. 1 Corintios 15-26, 54-56; Hebreos 2-9, 14-15; Apocalipsis 21:4 La eutanasia es la forma en que el hombre trata de usurpar esa autoridad de Dios.
La muerte es un evento natural. Algunas veces Dios permite que una persona sufra mucho antes de que la muerte llegue; otras veces, el sufrimiento de la persona se acorta. Nadie disfruta del sufrimiento, pero esto no justifica el determinar que una persona está lista para morir. Con frecuencia, los propósitos de Dios son cumplidos a través del sufrimiento de una persona. “En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera, Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de él.” (Eclesiastés 7:14) Romanos 5:3 enseña que las tribulaciones producen paciencia. Dios se preocupa por aquellos que imploran que la muerte termine sus sufrimientos. Dios otorga un propósito a la vida aún hasta su final. Solo Dios sabe lo que es mejor, y Su tiempo aún en la muerte de uno, es perfecto.
La Biblia no nos ordena hacer todo lo que podamos para prolongar la vida de una persona. Si una persona ha sido mantenida viva solo por máquinas, no es inmoral apagar las máquinas y permitir que la persona muera. Si una persona ha estado en un persistente estado vegetativo por un prolongado período de tiempo, no sería una ofensa a Dios el desconectar los tubos o máquinas que estén manteniendo viva a la persona. Si Dios deseara mantener viva a una persona, Él es perfectamente capaz de hacerlo sin la ayuda de tubos y/o máquinas.Tomar una decisión como ésta, es muy difícil y doloroso. Nunca es fácil decirle a un doctor que suspenda lo que sostiene la vida de un ser querido. Nunca debemos buscar terminar la vida prematuramente, pero al mismo tiempo, tampoco debemos preservar una vida tanto como sea posible. El mejor consejo para cualquiera que enfrente esta decisión es orar a Dios por sabiduría Santiago 1-5 respecto a lo que Él quiera que hagas.
Comentario melita_ihd@hotmail,com