PALABRAS DE VIDA EL AMOR INOLVIDABLE
Inelda Hernández de la Cruz.
“¿se olvidara la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse de su hijo de su vientre? La madre lleva en su vientre al hijo por nueve meses, cuidándose mucho según sus medios y pacientemente lo espera. Luego que da a luz y tenerlo en sus brazos se olvida totalmente de ese dolor físico.
El hijo crece con sus cuidados no aparta de él su mirada, ella es feliz a pesar de tantos problemas disfruta la sonrisa de sus hijos no le importa el tiempo que pase ella siempre estará atenta a la necesidades de sus hijos; es una guerrera, lucha, trabaja para darles una vida buena. Hablo de aquellas mujeres que con o sin esposo proveen a sus hijos amor, respeto, cariño alimento todo su tiempo. No hablo de aquellas que abortan a sus hijos, que los abandonan a su suerte justificándose con cualquier cosa; esas no tienen valor, no tienen sentimientos carecen de valores. Porque los hijos son lo que nosotros les enseñamos, aunque muchas veces sucede lo contrario. “Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, y collares a tu cuello “ Hoy los hijos se burlan de sus padres, una porque son viejos y no les entienden la modernidad que ellos quieren vivir con desenfreno hacen infelices a sus madres aún más cuando les dicen “no te metas en vida, no entiendes que yo puedo tomar mis decisiones, ya viviste tu vida y déjame vivir la mía. Que tristeza para una madre escuchar hablar a sus hijos de esta manera.
Tanta ingratitud hay en la vida para aquella que merece todo, mas que nada respeto. Uno de los mandamientos más grande que Dios nos ha dejado “ honra tu padre y a tu madre”, por eso a muchos hombres y mujeres les va mal porque han desobedecido los mandamientos de Dios. Deseo con todo mi corazón que la felicidad que ayer los hijos dieron a sus madres con su prsencia no solamente se repita cada año sino que diariamente pueden decirle lo mucho que la aman y valoran. Pero ya no quiero hablar más de lo que todos sabemos. Ahora me enfocare a compartir con ustedes citas bíblicas más que nada con las mamas sobre todo de esas mamas que en medio de las circunstancias estuvieron cerca de sus hijos siendo ejemplos de amor maternal.
El amor de Agar por su hijo “y se fue y se sentó enfrente, a distancia de un tiro de arco; porque decía: No veré cuando el muchacho muera. Y cuando ella se sentó enfrente, el muchacho alzó su voz y lloró”. Génesis 21-16 La Madre de Moisés “Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un carrizal a la orilla del río”. Éxodo 2-3 La Madre de Samuel “Y le hacía su madre una túnica pequeña y se la traía cada año, cuando subía con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado”. 1 Samuel 2-19 El amor de Rizpa por sus hijos “y los entregó en manos de los gabaonitas, y ellos los ahorcaron en el monte delante de Jehová; y así murieron juntos aquellos siete, los cuales fueron muertos en los primeros días de la siega, al comenzar la siega de la cebada. Entonces Rizpa hija de Aja tomó una tela de cilicio y la tendió para sí sobre el peñasco, desde el principio de la siega hasta que llovió sobre ellos agua del cielo; y no dejó que ninguna ave del cielo se posase sobre ellos de día, ni fieras del campo de noche”. 2 Samuel 21 9, 10 La madre en tiempos de Salomón “Entonces la mujer de quien era el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: ¡Ah, señor mío! dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo”.
1 Reyes 3-26 La madre Sunamita “Y habiéndole él tomado y traído a su madre, estuvo sentado en sus rodillas hasta el mediodía, y murió” 2 Reyes 4- 20 El amor inolvidable de madre “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti”. Isaías 49-15 La madre cananea,“ y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio”. Mateo 15-22 La madre de Jesús “Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofás, y María Magdalena”. Juan 19- 25 Meditando en la palabra de Dios y recordando los hermosos tiempos cuando mi madre estaba conmigo.
Nunca olvido a mi madre mucho menos uno de los mandamientos más hermosos que Dios ha regalados a los hijos “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da” (Ex.20-12). Mi madre para mi no es un recuerdo, ella permanece en mi porque sus consejos están conmigo y perduraran hasta que Dios me llame a su presencia. Los hijos deben atender los consejos de sus padres, “Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre; porque adorno de gracia serán a tu cabeza, y collares a tu cuello” (Pr.1-8- 9). No tengo a mi lado a mi madre físicamente aunque me da tristeza no tenerla, pero eso mismo me da fuerza para seguir adelante, ella fue mi pilar físico y espiritual para que yo sea la mujer que ahora soy, rindo homenaje a mi madre desde mi niñez, mi adolescencia, juventud y hoy casi a la vejez puedo decir felizmente que la palabra de Dios siempre esta conmigo y nunca me ha fallado.
Siempre desee luchar mucho para darle a ella las comodidades de las que ella carecía, no pude hacerlo porque ella se fue con Cristo cuando aún terminaba mis estudios. No puedo evitar recordarla con mucha nostalgia porque cada 10 de mayo nos reuníamos todos mis hermanos y yo para estar con ella y no solamente ese día porque en lo personal procuraba siempre estar día porque ella nos esperaba ansiosa. A Pesar de su pobreza económica ella siempre tenía algo para darnos nos guardaba cosas para cuando llegásemos nos la diera con mucho amor. Era una mujer fuerte no se quebraba por muy grandes que fueran los problemas, siempre tenia palabras para alentarnos. Mujer sencilla trabajadora y noble; compartía todo con los que no tenían. Es mas ella se quedaba sin suplir su necesidad por dar lo suyo a quien más le pedía su ayuda. Durmió a los sesenta años, sin ella a mi lado fue como que me hayan quitado la vida y proseguir adelante no fue tan fácil solamente lo logre pensando que ella vive en mi porque yo soy parte de ella. Confié y sigo confiando en Dios que la veré cuando Dios me llame a su presencia. Mi madre tenía 32 años aproximadamente cuando mi padre falleció. Y como es común las mujeres se casan con otros hombres. Le hice una pregunta rogando a Dios que mi madre me dijera que no se iba casar con nadie. La pregunta fue mamá ¿te vas volver a casar? Y ella me contesto “volver a casarme mejor morir” imagínense una mujer como ella en estos tiempos. Mi madre fue un ejemplo para mi que seguí hasta el final, fue una mujer de mucha fe y constancia, una mujer sabia que supo guiarnos en el camino de Dios en el cual andamos sus hijos, algunos no todos. Su mejor consejo fue que nunca nos apartemos de Dios. El último coro que ella canto para Dios; el cual comparto con ustedes como una ofrenda a su gran dedicación y amor por mí, ultimo canto pues partió con Jesucristo. “Jesús viene en las nubes su iglesia a levantar el que no se prepare aquí se va a quedar, mi alma volara, mi alma volará al son de la trompeta mi alma volará”. Madre, no puedo olvidarte, anhelo ese gran día, cuando JESUCRISTO me llame y pueda verte y quedarme contigo otra vez. Este 10 de mayo y siempre hazle sentir a tus padres tu amor y gratitud. No los abandones ni menosprecies. ¡Hónralos! Dios bendiga a todas las mujeres que tienen la bendición de tener hijos vivos y de corazón. Comentarios melita_ [email protected].