PALABRAS DE VIDA APROVECHANDO EL TIEMPO
En esta vida todos queremos alcanzar las cosas corriendo y cometemos muchos errores por no esperar y tomar las cosas con calma. La palabra de Dios dice que la vida se va en un abrir y cerrar de ojos y que debemos vivir sin prisa y aprovechar el tiempo porque de otra manera perdemos más.
Al hombre le suceden cosas malas porque no ponen en primer lugar a Dios. Y quieren regir sus propias vidas. Pues he oído decir y porque no decirlo también me ha sucedido en lo personal cuando digo mañana voy hacer tal cosa sin considerar que la vida es como la “hierba que florece en la mañana y en la tarde muere.” La flor es hermosa, preciosa y bella pero muere rápidamente y no podemos contemplarla siempre. Así es la vida del hombre por muy rico que sea no podrá escapar de la muerte y lo peor que no sabe el momento en que dejará de existir. La gloria humana se marchita y muere como las flores. La vida del hombre “es como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae” 1 Pedro 1-24. La vida es como un suspiro en cualquier momento el hombre puede ser cortado de este mundo y nadie lo verá otra vez en esta tierra.
Doy gracias a Dios por esta oportunidad de escribir estas líneas con la plena seguridad de que servirá de ayuda a aquellos que hoy viven de prisa sin pensar que mañana no podrán hacer lo que piensan y quieren.
Aprovechando bien el Tiempo
El ser humano en estos tiempos ya no le da importancia a la palabra de Dios y vive sin sacar provecho a las oportunidades que tiene. No quiere creer que la voluntad de Dios es que tenga vida en abundancia aquí en la tierra y haya en el cielo. Esto es real no lo tomen a relajo, la vida en este mundo no tiene sentido aunque muchos piensen que todo se acaba cuando mueren por eso viven una vida en total abandono espiritual. Aprovechar el tiempo es vivir de la manera que Dios quiere que vivamos. Él dice que no nos desesperemos sino que aprendamos a esperar confiando plenamente en él. Hagamos útil el tiempo que Dios nos concede, saquemos provecho de la oportunidad que tenemos hoy de estar vivos, luchemos por lo que anhelamos hasta conquistarlo. Si no tienes trabajo esfuérzate hasta encontrarlo, busca siempre lo positivo; gasta tu tiempo en cosas útiles, no lo desperdicies como el hombre necio que pensó darse la buena vida después de haber acumulado tanta riqueza que de nada le sirvió. Porque cuando quiso hacerlo ya era demasiado tarde.
Hay que usar el tiempo sabiamente, no como los necios, porque los días son malos, andemos con prudencia, siendo diligentes en todo aprovechando el tiempo en cosas dignas no olvidando siempre hacer la voluntad de Dios.
Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; no como necios, mas como sabios; Redimiendo el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis imprudentes, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. Aprovechar bien el tiempo nos dará la seguridad de tener una mejor calidad de vida y así poder vivir en paz y morir en paz; de lo contrario su existencia aquí en la tierra será muy lamentable; por aquello que pudiste haber hecho bueno y no lo hiciste, cargaras con el deseo angustioso de la inconformidad, frustración y culpa. Sobre todo llevaras en tu mente que desperdiciaste en gran manera tu existencia.
En estos tiempos podemos darnos cuentas que se están viviendo situaciones difíciles que nos indica que el mal aumenta y que es urgente comenzar a hacer el bien reconocer que el tiempo es la vida y todo lo que somos y hemos recibido le pertenece a Dios. Por lo tanto para honrar a Dios, debemos modificar bien cada minuto de ese tiempo que es nuestra vida. La forma de como destinamos el uso de estos minutos regalados por Dios están relacionados a las decisiones que tomamos a diario. En donde tenemos que decidir como fructificar cada una de las oportunidades que se nos presenta en la vida. Es por esto que no debemos de ser irreflexivos e insensatos en la manera de conducirnos, sino más bien, entendidos en cual sea la voluntad del Señor para poder andar en ella.
Cada día el mal aumenta, sería una tontería no entender que muchas veces los males son provocados por nosotros; cuando desperdiciamos el tiempo en cosas que no benefician nuestra vida espiritual y solo nos acarrea problemas; por el solo hecho de no administrar el tiempo en cosas buenas.
El tiempo pasa y con ello sus afanes y como dice la palabra de Dios “todo tiene su tiempo y tiene su hora” entonces porque correr tan aprisa si lo que vamos hacer lo tenemos que hacer ya sea de madrugada o muy de mañana, hay que conservar la serenidad. A mí no me gusta que me apuren porque cuando lo hago me sale mal y pierdo más tiempo en corregir. Me disgusta mucho ver que hay personas que pierden su tiempo en pequeñeces y no se ocupan de hacer cosas grandes para su propio beneficio y para los demás.
Aprovechar el tiempo en cosas grandes es de grandes no de quienes dicen tener muchas cosas que hacer y no la hacen. La grandeza del ser humano esta en la sencillez de Espíritu todo lo hace de manera tranquila sin exaltarse, sabe confiar en Dios para todo y espera el tiempo oportuno para actuar.
En la biblia podemos encontrar grandes personajes como Salomón, que tuvo todo lo que este mundo puede ofrecer concluyendo que “el fin de todo es: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.” Eclesiastés 12-13-14. Es decir que el todo de la vida es honrar a Dios con nuestros pensamientos y vidas, guardando Sus mandamientos, porque un día compareceremos ante Él para entregarle cuentas.
Muchos buscan obtener riquezas en esta vida, sin considerar que de nada sirve tener mucho dinero sino tenemos a Dios en nuestro corazón que después de todo en sus manos están nuestros tiempos. “En tus mano están mis tiempos;” salmo 31-15 David buscaba su satisfacción en el tiempo futuro. Él decía, “En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza”. Salmo 17:15. Para David, su verdadera satisfacción sería despertar en la vida futura mirando la faz de Dios, en su semejanza.
Asaf, dijo sentir envidia por los arrogantes que no tenían congojas y disfrutaban la vida sin ningún problema. Pero luego reflexiona diciendo que para él, lo más importante es su relación con Dios, pues al final de cuentas es el único que estaba pendiente de su vida “¿A quién tengo yo en los cielos sino a Ti? Y fuera de Ti nada deseo en la tierra.” Salmo 73-25.
Si en el transcurso del tiempo has ganado muchas riquezas, considéralo de poca importancia, comparado con la excelencia de conocer a Jesucristo. El apóstol Pablo anhelaba el momento cuando él tendría parte en “la resurrección de entre los muertos.”Amado lector no te afanes por conquistar las riquezas de este mundo, no pierdas tiempo, reflexiona como lo hizo Asaf, cuando tuvo envidia de los malos que no temen a Dios sino que viven la vida a como les da la gana sin dar importancia a Dios quien es el dueño del tiempo y de la vida.
La relación que tengas con Dios es lo que importa.
Prepárate y elige aprovechar el tiempo en cosas buenas o desperdiciar el tiempo en cosas malas usted, decide. Comentarios [email protected].