PALABRAS DE VIDA EL ORIGEN DE LA VIDA
En 1831, Charles Darwin, joven naturalista, realizo un viaje a las Islas Galápagos donde realizó estudios de una gran variedad de especies que parecían interminables como aves, reptiles y vida marina. El joven estaba fascinado con el incontable número de especies de flora y fauna que se encontraban en la isla. Al observar a las tortugas, los lagartos y los pinzones notó que mostraban una gran diferencia dentro de la misma especie. Pues la enseñanza de la iglesia popular era que Dios creó todas las especies que actualmente vemos. Darwin creyó que la variedad de especies que vio en la naturaleza eran un indicador de que las especies evolucionaron y supuso que existían eslabones entre las especies y descarto la existencia de Dios. Era tal su locura como científico sumergido en su propio pensamiento o sabiduría terrenal que dudo de la existencia de Dios aun cuando se quedo atónito de todo lo que sus ojos pudieron mirar en este lugar tan pequeño; porque el mundo no es tan pequeño como Darwin creyó pues observo las distintas especies de la Isla solamente imaginemos que hubiera pensado si Dios le hubiera permitido observar a todas las demás especies que hay en el mundo ¿de que animal seríamos descendientes? No quiero ni pensarlo.
Al quedarse sorprendido de tal grandeza y no pudiendo dar explicación de tan grande maravilla solo se limito como todo hombre incrédulo a decir que todo era producto de la naturaleza misma y sin fundamento negó la existencia de Dios nuestro gran creador. Con su libro Origen de las especies, transformo la manera de pensar de millones de personas en el mundo. En su opinión dice que los seres humanos evolucionaron durante millones de años de tener una vida inferior a una superior por ejemplo cuando dice que el hombre es descendiente del mono. Es triste pensar que millones de personas en el mundo cambiaron su manera de pensar aceptando una suposición mal fundada porque hasta la fecha no tiene fundamento pues el mono sigue siendo mono y no cambia lo mismo le pasa al ser humano hombre o mujer. La teoría de la evolución de Darwin hasta hoy no responde a todas las preguntas sobre el origen de la vida. Las piedras no se han convertido en seres vivientes porque Darwin dijo que estas con el tiempo producirían formas vivientes; sin embargo, no hay evidencia importante en el mundo científico ¿Por qué? Porque el único que puede ordenar los cambios es Dios.
Hay evidencias de la existencia de Dios por si acaso todavía tienen dudas en el año 1992, el satélite COBE “explorador del fondo cósmico”, produjo lo que algunos científicos llamaron “El descubrimiento del siglo”. En lo que se refiere al origen de la vida, hay dos posibles explicaciones, o la materia existió, o fue Dios quien siempre existió. Los evolucionistas dicen que la materia siempre existió; el satélite COBE indicó, con base a la información concerniente al universo, que este tuvo un comienzo evidente. Hugh Ross escribió sobre este inusitado descubrimiento en su libro “El creador y el Cosmos”. Afirma que uno de los más grandes descubrimientos del siglo XX revela que hay un Dios. La existencia de Dios es real, la podemos ver en el cielo lleno de estrellas, el sol la luna, y la tierra donde están los árboles, los seres humanos, animales del campo y aves del cielo. También hizo los mares, ríos y manantiales donde hay gran variedad de peces y monstruos marinos. La evidencia de todo esto esta en biblia en Génesis 1-31. Dios es el verdadero y único creador de todo lo que existe y podemos contemplar. Él merece que le honremos y demos gloria por su grandeza. Él nos ha dejado certeza de las maravillas de su creación, ha dejado sus huellas digitales en todo el universo. Hay científicos que al observar la creación de Dios, ven la obra de sus manos, ven la evidencia de su existencia. Observan demostraciones de un creador que confeccionó todo el mundo. Porque nadie puede hacerlo más él. En la biblia se nos invita a creer y reconocer que Dios existe y lo podemos ver en el “firmamento obra de sus manos” salmo 19 -1. “De Jehová es la Tierra y su plenitud; el mundo y los que en él habitan. Él la fundó sobre los mares y la afirmó sobre los ríos” Salmo 24-1-2. “Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste” Salmo 8-3. Que maravilla es saber cual es el origen de nuestra vida, Dios nos hizo y no nosotros a nosotros mismos, somos hechura de sus manos y no somos descendientes de los monos. Aunque la ciencia niegue su existencia y los intelectuales duden y algunos académicos desconfíen. La biblia dice que el cielo le canta y la tierra le adora porque él creo todas las cosas por voluntad propia, no existimos por casualidad, no somos combinación de moléculas ni mucho menos combinación de genes y cromosomas. Fuimos creados por un tierno y amoroso Dios. Él nos amó desde antes de la fundación del mundo, pues antes de existir en el vientre de tu madre, ya existías en el pensamiento de Dios. Él permitió que seas concebido, te formó sin que nadie te viera, te creó a su imagen y semejanza como en el principio creó a Adán y a Eva. Él te conoce, debes tener la seguridad que ni tú ni yo somos productos de la casualidad mucho menos de la Evolución. Querido lector quieres seguir creyendo que eres producto de la evolución o que eres producto de la voluntad de un ser divino, que te hizo para que seas un hombre o mujer importante. Si crees que eres producto de la naturaleza créelo, eres libre para hacerlo, pero yo te invito a que creas que eres el resultado del amor de Dios que te formó en el vientre de tu madre y que tienes un valor mas que el oro y la plata no permitas que te traten como a un ser sin dueño si quieres en este mismo instante dile a Dios que le agradeces por darte la vida pues Él te hizo un poquito menos que los “Ángeles” por eso te digo que vales mucho no desperdicies tu vida en el alcohol, en la droga, en el adulterio o en otras cosas que perjudiquen tu vida y te hagan sentirte solo producto de la naturaleza que si bien es cierto todo fue hecho por la Mano Poderosa de Dios pero con menos valor que todos nosotros los humanos. Comentarios melita_ [email protected]