Pantano en llamas Chucho y su cilantro Carlos García
Chucha perrucha se quitó todo tipo de inhibición el pasado viernes al mediodía. Durante una entrevista con su coordinador de medios, Titino Huerta, dio rienda suelta a sus resentimientos y se quitó el velo.
Ahí dijo, según se puede leer en notas de prensa, que la derrota le da “ñañaras”, muuuuchas ñañaras. Lo repitió una y una vez. Cual vil ofidio, Titino se mofó del perdedor, como si creyendo que patear a un perro muerto no lo impregnara del mismo hedor del que él mismo está contagiado.
Según los diccionarios ñañaras “es una comezón de índole hemorroidal, amplificada ante alguna experiencia desagradable o aterradora”.
Chuchito nunca debió hacer públicos asuntos tan íntimos, la gente no tiene que enterarse de su adicción al proctólogo, porque da pie a confirmar chismes de lavadero.
Hasta donde se sabe, Chucha perrucha sí pasó una experiencia aterradora en las urnas el domingo uno de julio. A eso podría explicarse su confesión de que le pica el cilantro.
Pero esto va más allá de la simple sensación de rasquiña, no sabemos si esa se debe alembrocamiento electoral o uno de tipo carnal que le habría dejado esa experiencia no tan aterradora para él.
O quizá la confesión del ñañarismo agudo que hoy padece, obedece a una urgente necesidad: quien se le provocó, que lo atienda inmediatamente para aliviar esa molestia que puede ser o no agradable, según el gusto del paciente. Padecer ñañaras, después de haber perdido una elección, no debe ser nada halagador, a menos que pícaramente se goce con esa sensación y se busque ñañadores para que le sigan haciendo cuchi cuchi.
Para aliviar el caso, el turco tiene cerca a sus cuadernos de doble raya, personal de confianza como Adriancín (no es chiapis, dicen), Memo Baeza, Jorga Broca y hasta Benito Bodoque Neme.
No sugiero al priísta que le pida consejo a Pepa Castellanos, porque no sólo se ofrecerá él mismo a dar consulta al jarioso asterisco, sino que buscará a algunos guachomas a que ayuden a Chucho a controlar el prurito.
A menos que eso sea lo que precisamente deseaba, imploraba, anhelaba, soñaba el derrotado priísta, que hoy por hoy sólo tiene ganas de vivir la vida a plenitud, sin tapujos ni prejuicios, y quiere olvidar el barrajón que le dieron en las elecciones.
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AUNQUE SEA GARGANTA PROFUNDA, ELDITA MACHETES no debe cantar victoria en Teapa ni andar festejando. La elección de estado que operó el Chonchis Cabrera se va a resolver en los tribunales, porque existen muchas irregularidades que deben limpiarse en el Trife, no aquí donde los magistrados del TET obedecen al Chelo de la Quinta y al billetudoJuan Molina, mero mero patrón de Armando Xavier Maltomadodel IEPCT.
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TA DURA la pelea de gallitos desplumados para controlar el PRI. Pancho Buró se aferra al hueso que quieren el Negro Vendetrago, Chucho el turco, el perro Llergo, Nico cachetes Belliziay hasta el mismo millonario de Juan Molina a quien encontré el otro día saludando gente “mal y de malas”. Si no les dan eso, los perdedores exigen una delegación federal con el copetudo, manquesea.
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ME ENVIAN CORREO electrónico para aclararme que la desviación estándar de la doctora Castellanos no es de nacimiento. Así quedó de niña, cuando con sus amigos de infancia jugaban manitas calientes a eso de “Pepe, Pepito, Pepona”… y a él siempre le tocaba ser el último.
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CONSUMADA está la elección en el pantano. Fuente Ovejuna decidió y la autoridad tuvo que acatar la voluntad de la gente. Arturo Núñez recibió ayer la constancia que lo acredita como Gobernador Electo de Tabasco y vamos a vivir una nueva etapa de progreso. Ahí pude ver a cuadros distinguidos del perredismo como Rosalinda, Ojeda, Adán, Gerardo, Lolita, Romero del Valle, entre muchos otros que hicieron posible la unidad en el perredismo tabasqueño bajo la guía de Andrés Manuel. A partir del 2013, veremos otro Tabasco y se lo firmo ante notario (¡iche!). email: [email protected]