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La Verdad del Sureste

PAPA CALIENTE 100 DIAS… ¿POR QUÉ?


 

Alguien dijo que: ”el hombre es un animal de costumbres”, y el dicho popular dice que: “las costumbres se convierten en leyes”. Allá por aquellos tiempos en que los perros se amarraban con longanizas y no se la comían, a algún gobernante, ó tal vez mejor; a algunos de sus aduladores, se les ocurrió la genial idea, de darle al pueblo atole con el dedo, pues en aquellos tiempos todo era posible, dada la gran incomunicación geográfica, aunado, a que la comunicación mediática equivalía a los pocos medio controlados totalmente por el gobierno en turno y así se sacaron el conejo de la chistera, diciéndole al pueblo que en cien días, el todo poderoso gobernante, mirando por el bien de su amado pueblo, había hecho tales y tales obras en tan solo cian días. La costumbre se fue quedando y de esa manera emborregaron al pueblo, desde GONZALEZ PEDRERO, hasta el nefasto malandrín llamado ANDRÉS RAFAEL GRANIER MELO.
    Pero las cosas cambian y hoy, ya no es posible querer pasarle la rata por los ojos a un pueblo que está sediento, no únicamente de un cambio, sino que con el cambio venga la justicia, para aquellos aventureros vendedores de ilusiones, en la gran feria de las corruptelas concertadas.  Antaño, en el consabido de que todo quedaba en familia, el gobernante entrante, se podía montar en las obras inconclusas de su antecesor y con algún poco de dinero, terminar una obra y adjudicársela y mostrársela al pueblo como los primeros logros de su administración. Aunque esas mismas obras, ya hubiesen sido anunciadas como concluidas por el gobierno anterior. Así se las gastaban y la prensa lo callaba todo. Con la llegada de un nuevo gobierno, ARTURO NÚÑEZ JIMÉNEZ recibe un Estado en situación de desastre y económicamente quebrado. No había ni para clorar el agua que nos llega a nuestras casas, lo que nos pudo haber hundido en una epidemia de  proporciones inimaginables. Y aun la señora CLICERIA, que era la directora del antiguo Sistema de agua y Saneamiento, no recibe su merecido castigo, junto con todos los involucrados en este atentado a la salud de los tabasqueños. No se explica uno, por qué tanta tardanza para que la justicia llegue.
    El gobierno del licenciado NÚÑEZ JIMÉNEZ no es de 100 días, es de 2190 días con sus noches, por lo cual, no tiene por qué distraerse en conteos vanos, ni los agoreros que cuentan los días, tendrán algún fundamento, para decir cuánto se pudo haber hecho en tantos días; porque de haber recibido el gobernador NÚÑEZ, un gobierno modestamente solvente, de seguro que con unos 250 millones de pesos, ya hubiese terminado la Torre Oncológica del Hospital JUAN GRAHAM o con otros 300 millones de pesos, terminar el Hospital de primer nivel de Cárdenas, cabecera municipal. Obras, que hablan con elocuencia de la corrupción desmedida que privó en el granierato debastador, pues fueron  presupuestadas a un precio y luego infladas de manera grasera para robarle al pueblo de Tabasco. Si CHUCHO ALÍ hubiese ganado la gubernatura, la corrupción granierista habría sido barrida y ocultada debajo de la alfombra y aquí nada hubiese pasado  y en cien días, CHUCHO ALI, hubiese hecho de la corrupción obras de maravilla y granier, no estuviese hoy en la silla de los acusados, junto con fabiancito y todo el gabinete depredador. Los adoradores del becerro de oro; los preferidos de Comunicación Social y relaciones Públicas del priato corruptor, hoy cuestionan lo no alcanzado en cien días en la  nueva administración. Baste un ejemplo de la desesperación por la buena vida de los aduladores a modo; una publicación quincenal llamada ORO NEGRO, en un artículo que ni tan siquiera tuvieron el valor de firmarlo, dice textualmente: “ANJ (Arturo Núñez Jiménez) pide calma pero su voz no tiene la resonancia que le daría una buena relación con los medios”.
    Y sí, solo que esa buena relación se tasa, no en pesos y centavos, se tasa simplemente en pesos; pero no exactamente en pesos, sino en miles de pesos; en miles de pesos que bien pudieron antaño, servir para llevarle servicios a comunidades que han vivido en el desamparo. Es cierto que un gobernante necesita comunicarse con su pueblo, pero la mejor comunicación, deben ser las obras y los beneficios sociales que los ciudadanos reciban en los pueblos y rancherías; la mejor comunicación será, cuando el tabasqueño vaya a los hospitales y reciban la atención que deben de recibir; cuando el hombre y la mujer sepan que en sus bolsillos hay el dinero suficiente para cubrir los gastos familiares. La mejor comunicación, es el contacto que el gobernante pueda mantener con sus gobernados. El gobernador NÚÑEZ JIMÉNEZ, creo que está plenamente consciente, que los dineros del pueblo son sagrados hoy más que nunca y no pueden, ni deben ser entregados para satisfacción de los lisonjeros de antaño. Hoy gruñen y lanzan de mordidas para ver si así les bajan el filete del gancho, pero DOLORES GUTIERREZ ya dijo en el programa de los hermanos SIBILLA OROPESA, cual habrá de ser la nueva tónica con los auténticos medios de comunicación y el gobernador del Estado ya lo ratificó en el mismo medio de comunicación. ¿Darles dinero a revistas y periodiquitos que nadie lee y que son escritos solo para inflar la egolatría de funcionarios mediocres?. Eso debe quedar en el pasado, en un pasado plagado de ignominia y corrupción. ¿Evaluar 100 días?. ¿Por qué? Mejor saquemos lecciones de tantos sexenios que nos tienen hundidos en el atraso y eso, nos puede ayudar, a planear un mejor futuro para nuestras futuras generaciones. [email protected]        

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