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La Verdad del Sureste

PAPA CALIENTE

LA RENUNCIA DE RATZINGER (segunda de dos partes)


No que no-Fisgón
No que no-Fisgón
Decía en la entrega anterior, que la muerte de ALBINO LUCIANI fue sorpresiva y misteriosa; la versión vaticana fue: muerte natural desconocida. No hubo autopsia, pero fuera de los muros del Vaticano, se habló de una muerte por envenenamiento, con una probable substancia llamada “digital”. JUAN PABLO I, “El Papa de la Sonrisa”, como se le llegó a conocer, era un hombre carismático; había sido patriarca de Venecia, Italia, de orígenes muy humildes; humildad que siempre le acompañó, lo cual le acarreaba simpatías donde quiera que estuviera. Su nombre lo tomó de dos Papas anteriores: de JUÁN XXIII que lo hizo Obispo y de PABLO VI que lo nombró Cardenal. Cuando se formó el cónclave de donde surgiría el sucesor de PABLO VI, ALBINO LUCIANI, no se consideraba con los merecimientos necesarios –que sí los tenía- como para ascender al más alto grado de la jerarquía católica; ni aun los vaticanólogos lo tenían en la lista de los posibles, sin embargo, ya hemos dicho que en la primera ronda de la votación era el segundo, abajo del Cardenal SIRI. SIRI con 25 votos; LUCIANI con 23, entre cinco contendientes. En la segunda ronda, SIRI con 35; LUCIANI con 30, de cuatro contendientes. En la tercera ronda, LUCIANI con 68 votos, SIRI con 15, de tres contendientes y en la cuarta ronda, LUCIANI con 99, SIRI con 11 votos y el Cardenal LORSCHEIDER con un voto. Se dice que de LUCIANI. Fueron 111 cardenales que participaron en el cónclave.

ALBINO LUCIANI anhelaba, soñaba con una iglesia de los pobres, lo cual daba al traste, con la pompa, con la opulencia que siempre ha acompañado a los Papas, después de SILVESTRE I, el primer Papa rico, por obra y gracia del rey CONSTANTINO al convertirse al catolicismo. En los momentos en que el Papa LUCIANI asciende al trono pontifical, el sistema bancario del Vaticano, vivía una etapa de descomposición, dirigida por un obispo norteamericano de padres oriundos de Cracovia de nombre PAUL MARCINKUS. Alguien dentro del Vaticano con un entramado que alcanzaba la banca italiana llena de mafiosos, no permitieron que el Papa JUAN PABLO I continuara con su labor a futuro. Lo demás ya es parte de la historia truculenta en que vive ese órgano religioso y lo que muchos consideran el peor mal del vaticano: LA CURIA ROMANA. Después vendría la elección del que sería su sucesor y que resultó ser el polaco Karol Wojtila, a quien lo que menos le interesaba, era el destino espiritual de los católicos, sino el poder temporal de los grupos que se han disputado el mundo. Así las cosas, Karol Wojtila mejor conocido como JUAN PABLO II, dejó que toda la podredumbre vaticana siguiera su curso y uno de sus beneficiados fue el sacerdote PAUL MARCINKUS, que siguió como si nada, al frente del banco ambrosiano hundido en la corrupción.   

La labor pastoral de JUAN PABLO II, estuvo enmarcada más que nada, en el manejo de los medio de comunicación y su trabajo político para desestabilizar a la antigua UNION SOVIETICA, dejando a un lado los reclamos de la feligresía que han vivido en medio del temor, en cuanto a las consignas del Concilio Vaticano II, celebrado en octubre 11 de 1962, con JUAN XXIII y la encíclica HUMANAE VITAE celebrada en julio 25 de 1968 con PABLO VI y que condenaban el uso del condón y la pastilla, como sistema para prevenir el embarazo. El gran problema del católico, es que aun en pleno siglo XXI, aún creen fielmente en la excomunión. El permanente viajar de JUAN PABLO II, demostraba un desorbitado culto a la personalidad; el Papa viajero, lo que necesitaba era ver y sentir el delirio de la gente a su paso por en medio de las multitudes, pero ignoraba sin rubor alguno el reclamo de las víctimas de los curas pederastas. Fue en su pontificado, cuando por todo el mundo surgen grupos que reclamaban justicia ante perversidad de los curas pedófilos y el hombre ante quien primero llegaban los reclamos era el Papa que hoy renuncia aparentemente por voluntad propia: el alemán JOSEPH RATZINGER. Uno de estos engendros de la perversidad fue precisamente, el cura MARCIAL MASIEL, que como dueño de ese engendro diabólico llamado los LEGIONARIOS DE CRISTO, tenía a su disposición a lo mejor de la carne joven del bajío, con Guadalajara como base. De aquellos jóvenes sodomizados surgirían grupos que le reclamaron a JUAN PABLO II el castigo a sus agresores sexuales. Dentro de ellos estaba, Don ALBERTO ATIE, DON JUAN JOSE BACA, que llevaron sus reclamos hasta las oficinas pontificias, pero la respuesta fue, una de ellas totalmente deshumanizada: “el Papa dice, que es preferible que unos cuantos fieles sufran por esta situación, y no que la mayoría de los creyentes sufran las consecuencias”. ”Qué atrocidad”.

    Los padres y las madres de cualquier parte del mundo, debían de entender hasta donde sus hijos corren peligro de caer en manos de un cura pervertido.

    En Estados Unidos, en Alemania, el Holanda, en México, en Inglaterra y en todo el mundo, la iglesia católica ha tenido que enfrentar las demandas de los familiares de los agredidos. En Estados Unidos, son miles de millones de dólares, los que ha tenido que pagar la iglesia por sus curas pederastas. Uno de los solapadores de tales actos abominables, fue y sigue siendo JOSEPH RATZINGER y como un caso insólito, ha renunciado a su jerarquía de Papa. Se va, con la conciencia repleta de reproches por las víctimas de los curas pedófilos. En su visita casi forzada a nuestro país -y según dicen, ante las súplicas  de Calderón para que viniera- las víctimas de la pedofilia clerical le solicitaron una entrevista. Fueron ignorados. ¿En que favorece o en qué perjudica a los católicos del mundo, que un Papa se vaya y que otro llegue? El mundo sigue su marcha.
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