PAPA CALIENTE A UN AMIGO
“Hizo de su vida una línea recta”: escribió en su cuenta de twitter, ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, quien fuera su amigo, así como su líder y con quien caminó hombro con hombro, junto a un grupo de guerreros sin más armas que las ideas; sin más propósitos, que el amor a la justicia y a la libertad. Lo escrito por AMLO en su cuenta electrónica, dice todo lo que un pensador podría escribir en un tratado respecto al carácter y a la voluntad de una persona; ALBERTO PÉREZ MENDOZA, no dudó ni por un instante, lo que quería como ciudadano, miembro de una sociedad, de un sistema cuyos administradores han hecho de todo una apariencia: el progreso es aparente, la justicia es aparente; la honestidad es aparente y eso que llaman DEMOCRACIA, también es aparente. Por eso dejaron los privilegios que el sistema les podía dar, para que siguieran dándole certificado de certeza, pero ellos vieron, que todo era pura apariencia. “hizo de su vida una línea recta”. No miró ni a izquierda, ni a derecha, ni se involucró en camarillas buscadoras de privilegios. Creyó en los ideales supremos de un movimiento generado por su amigo y de seguro, que cuando veía las grandes concentraciones en el zócalo de la ciudad de México, se acordaba cuando solo eran un puñado de idealistas, “de locos”, que lo mismo andaban en NACAJUCA o en JONUTA como si fueran almas en pena; porque todo lo hicieron a pulso, con imaginación y con muchos testículos, pues se enfrentaban al sistema, al partido en el que habían nacido y militado y se enfrentaban a la fuerza del Estado, que quiere decir fuerza policíaca, represión y hasta la muerte.
ALBERTO PÉREZ MENDOZA, es parte de la historia que ha forjado la oposición de izquierda en Tabasco, con AMLO a la cabeza. Logró ser parte de la clase política local, pero logró ver hacia otras latitudes hasta llegar a ocupar una posición relevante en el gobierno del distrito federal, cuando LÓPEZ OBRADOR, fue el jefe del gobierno capitalino. No se quedó en el Estado para enfrascarse en luchas partidistas y formar parte de las tribus que hicieron del PRD un partido de simulaciones; un partido que vendía candidaturas, como vender frijoles por kilos. Y surgió MORENA y fue un soldado del Movimiento de Regeneración Nacional. Cumplía la encomienda que le daba su general en jefe; lo mismo en Yucatán que en Veracruz, o en cualquier parte del país. Pero, como bien dice la santa palabra de Dios, en su libro la Biblia: “El hombre, como la flor del campo son sus días, En la mañana florece y crece y en la tarde es cortada y se seca”. Es como una sentencia inapelable de la cual nadie escapa, porque desde que nacemos llevamos en nuestro ser el germen de la muerte. Nadie como ser normal quiere encararse con la muerte y sufrimos si un ser querido, un amigo con el que hemos compartido sueños y propósitos se nos adelanta en el viaje que no tiene retorno; pero siendo como somos, viajeros en una nave misteriosa, en la que nadie sabe cuándo la ha de abandonar para remontar a otras dimensiones, y si tenemos conciencia, que el día se llegará de presentarnos ante el creador de todas las cosas; entonces podemos decir como dijera el apóstol PABLO: “para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia”. Pero aun los discípulos de JESÚS, sufrieron con la muerte del maestro, tal vez algunos no habían entendido a plenitud lo que significaba aquella pérdida; tal vez querían seguir viendo a su maestro haciendo milagros; dándole vista a los ciegos, sanando a los leprosos; resucitando a los muertos. Pero JESÚS ya había cumplido su encomienda, la cual se cumplió cuando, ahí clavado en la cruz dijo: “consumado es” y entregó el espíritu. Así nosotros, no hubiésemos querido estar ante el ataúd de nuestro amigo que se nos ha adelantado en este viaje misterioso, porque aún tenía encomiendas qué cumplir en la lucha política que nos impone nuestra condición humana; pero en lo que hizo, por una causa en la que se entregó en cuerpo y alma, ha dejado una huella, por la cual lo recordaremos, como un pionero en una lucha de la razón contra la fuerza.
ALBERTO PEREZ MENDOZA, no ha muerto para quienes lo hemos valorado como hombre de talla. Ni ha muerto como sí mueren aunque estén “vivos”, los gusanos de la corrupción que han corroído los cimientos de nuestra sociedad. ALBERTO PÉREZ MENDOZA, ya ha traspasado los límites del bien y del mal; las cadenas del hombre y del pro hombre ya no lo atan, ni lo atan las leyes de la física ni la mecánica, ya puede conocer el universo en toda su extensión; ya puede entender por qué brillan las estrellas. Su misión en la tierra, para DIOS, de seguro que ya fue cumplida. Ahora, solo nos queda honrar su memoria, recordando lo que escribió en su cuenta electrónica de twitter, el líder de la izquierda nacional ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: “hizo de su vida una línea recta”, aunque esto lo ignoren los traficantes, que hacen de la política un negocio y que también los hay en el mismo campo en el que él lucho.
Si lloráramos, que nuestro llanto, sea por nosotros mismos, que aún tenemos que vivir el flagelo de un mundo que solo nos ofrece incertidumbre, porque nuestros gobiernos llevan el sello de la ilegalidad y la rapiña. Si lloráramos, lloremos por lo que aún no hemos hecho por omisión o por cobardía, pero un ejemplo tuvimos en aquellos que un día fueron como un puñado de guijarros y que pudieron formar una montaña. Esperando el llamado que un día me hará mi DIOS. . . descansa en paz, amigo ALBERTO PEREZ
MENDOZA.