PAPA CALIENTE ANTE LA VERDAD. . . EL SILENCIO
Imaginémonos a un cachorrillo ladrándole a un tigre, imaginémonos en una agencia del ministerio público, a un ladrón que ante su víctima, niega que le ha robado la cartera y el policía de guardia le saca de la bolsa del pantalón, la cartera reclamada. Hago este ejercicio imaginativo, por los acontecimientos que a diario se dan, dentro de los reclamos que el PRI y sus corifeos de siempre, sus paleros y cómplices de toda la vida, le hacen al gobierno del cambio, para confundir e influir negativamente ante la opinión pública. Yo sé y todo el mundo lo puede entender, que es difícil pasar de ser poderoso a simple mortal que tiene que contemplar que ha perdido su poder. Setenta u ochenta años de poder no es poca cosa, por eso no repararon en los miles de millones de pesos que gastaron para recuperar la presidencia de la república, pero no lo pudieron hacer con la gubernatura de Tabasco y eso es una piedra que traen en el zapato; el gobernador del Estado, conoce las entrañas del dinosaurio y el PRI en Tabasco, tiene como su dirigente, a un dino-bebito, o sea, un dinosaurito, que aún no salta de la cuna y ya quiere dar coletazos que solo se le enredan en los pañales y lo único que sabe hacer es el ridículo.
Lo anterior viene a cuento, por lo sucedido en la reunión que el licenciado ARTURO NÚÑEZ JIMÉNEZ, como gobernador del Estado, convocó a todas las fuerzas políticas –bueno, de alguna manera hay que llamarlas- para continuar con “El Acuerdo Político por Tabasco” y es que en un sistema que transita en eso al que nos hemos acostumbrado a llamar DEMOCRACIA, pues es importante el diálogo, para decir cada quien, lo que a su parecer le convenga, pero aunque yo no comulgo con esa palabra tan desprestigiada, si creo en el diálogo para lograr la armonía social, que es como puede avanzar una sociedad. Más claro no pudo ser el gobernador NÚÑEZ JIMÉNEZ, al hablar de la elección en que el pueblo le dio el triunfo y la confianza para gobernar nuestra entidad, solo por un diputado perredista, no se logró la mayoría absoluta en el Congreso local. Bien podía el gobierno del Estado, emitir leyes, ignorando a la “oposición” constituida por esos pedacitos de poder legislativo, PVEM, el PAN, el PANAL, deudores cautivos del PRI, pero la izquierda no puede hacer lo que hacía el tricolor, que siendo mayoría, avasallaba con sus paleros ya señalados a una oposición, muchas veces menguada por el mayanceo, en el que cayeron algunos personajes que llegaron a ocupar un cargo de elección popular, porque le llegaban al precio al ¿líder? perredista del momento, digamos como un JUAN MANUEL FOCIL.
Bien podía el licenciado NÚÑEZ JIMÉNEZ, gobernar como como un autócrata, como lo hicieron los más cercanos gobernantes priistas, desde CHAVO NEME hasta el granierato, teniendo un Congreso a modo, en donde hasta una loquita era la estrella del griterío en las galerías, para que el debate fuera como pecado capital para una beata, pero el gobernador del Estado cree en la democracia como una forma civilizada de hacer política y por eso sin ningún temor, detrás del presídium se leía: “Primer año de Trabajo”. Sin duda que yo creo que se ha trabajado, pues poner orden, en todo el desorden administrativo que dejó la pandilla que tuvo al Estado en sus manos, no es para menos; reorganizar las finanzas, fue un reto; y empezar con las obras sociales fue como hacer milagros. Sabía el gobernador NÚÑEZ, que los descalificativos saldrían, ante la pasión y el resentimiento acumulado por la ausencia del poder y porque con los descalificativos, piensan que regresarán de nuevo por sus fueros. El problema del neófito, es que no sabe calcular sus tiempos y circunstancias y el dirigente del tricolor, se ha ido con la finta de haber dejado en el camino a correligionarios de viejo cuño, en su llegada a la dirigencia de este Partido. Pero no es casual, que cuando don ERUBIEL ALONSO QUE, era apenas un niño, ARTURO NÚÑEZ JIMÉNEZ ya era un experimentado hombre en cosas de la política. Pero aun me queda la duda, si el dirigente priista quiso hacer de su partido una víctima, o creyó que al gobernador le faltarían datos para poner las cosas en su lugar. Quién puede poner en tela de duda, el desgaste a que ha sido sometido el gobierno del Estado, al encontrar una administración en total bancarrota; sin los mínimos elementos para salir al paso de los reclamos populares y no porque la administración pasada hubiese sido un cúmulo de inocencia y los faltantes en todas las áreas se hayan dado sin el ánimo del enriquecimiento ilícito, pero la verdad no tiene dobleces y por eso están los que están en la cárcel y aún hay, quienes andan a salto de mata evadiendo la acción de la justicia. ¿Lo anterior es querer criminalizar a los priista?, claro que no, ¿informarle a la sociedad del brutal saqueo económico al que fue sometido el Estado, es persecución política?, claro que no. Por eso la contestación del gobernador, como lo consigna La Verdad del Sureste en sus ocho columnas: “En saqueo, ¡Ni Borrón ni Cuenta Nueva”. En Tabasco no existe persecución política, en el Estado solo se aplica la justicia, en el marco del estado de derecho y no puede haber complacencia ante el inmoral saqueo a que Tabasco y sus habitantes ha sido sometido. La confianza del gobernador no está en el garrote policíaco, ni en el cohecho como forma de acallar rumores y conciencias como era norma en gobiernos anteriores, sino en el diálogo franco y honesto con todas las corrientes políticas, como en el ” Acuerdo Político por Tabasco”, en donde el dirigente priista, tuvo que quedarse callado, cuando el gobernador del Estado le dijo la verdad. [email protected]