Papa Caliente Gerardo Priego, político de falso pedigrí panista
El pseudo panista candidato a la gubernatura responde a intereses de Manuel Espino, otro panista traidor que ahora apoya a Enrique Peña Nieto, y fue contratado como ‘palero’ para hacerle el ‘caldo gordo’ a Jesús Alí
¿De qué pedrigrí se ufana Gerardo Priego Tapia, candidato del PAN a la gubernatura de Tabasco?, si de todos es sabido que es un pseudopanista venido a menos, empresario fracasado y ahora convertido en palero de Jesús Alí, cuyo mayor mérito es haber sido diputado federal plurinominal.
Verá usted querido lector, este alto político --de estatura, porque de pensamiento es enano-- está fuertemente vinculado con la organización ultraderechista y fascista El Yunque, así como con Manuel Espino, otro panista traidor que ahora apoya a Enrique Peña Nieto por no haber saciado sus más bajos instintos económicos en su antiguo partido.
De esa madera es Gerardito Priego, quien quiso engañar a los tabasqueños con su virtual pureza y ahora le hace de palero del candidato del PRI, Jesús Alí, por órdenes de Manuel Espino, a fin de restarle votos al PRD el próximo 1 de julio en que los chocos elegirán gobernador, pues de esa manera estarían abonando al triunfo de El Turco y Gelboy, por lo cual estarían cobrando una millonada.
En restaurantes, plazas comerciales y no pocos cafés el abanderado del PAN a gobernador de Tabasco habla de su ‘blancura’, aunque la única ‘blancura’ que se le nota es la del vitiligo que ya le está cundiendo hasta la cara, porque de ahí en fuera, ni como empresario ha tenido éxito. Es decir, no es más que un títere de Manuel Espino y esquirol de Jesús Alí.
No le oculto, querido lector, que al principio Gerardito ‘El Palero’ me dio ‘buena espina’, pero una vez que contrató --¿con qué dinero, me pregunto yo?, ¿será que con dinero de Humberto Mayans?-- al mercenario de la publicidad, español él, Antonio Solá, empecé a sospechar que al no verse con ninguna posibilidad de ser gobernador, empezaría a ‘negociar’ para qué lado batear.
Y a como fue: bateó y corrió para tercera base; es decir, quiso engañar a los ciudadanos, pero a medio camino le pusieron el alto y ahora ya nadie cree en él. Perdió toda la credibilidad que había armado seis meses antes del proceso electoral, la cual se le fue como espuma entre las manos, sobre todo porque en el colmo de su imbecilidad contrató al gachupín ese que acuñó aquella famosa frase “Andrés Manuel es un peligro para México”, con lo cual le quitó a los tabasqueños la posibilidad de tener un Presidente de esta tierra.
Gerardo, sin duda estás como el cuento de los cangrejos. Ibas bien, te creían y ahora ni el 4 de por ciento de la votación obtendrás, al tiempo. Pudiste pasar a la historia democrática de Tabasco siendo un candidato panista honorable y no avalando el fraude que piensan cocinar, ¿pero sabes qué? tu ambición vino a darle al traste a tu candidatura y endeble credibilidad.
Por más que acuse, señale y quiera crucificar a quienes han pertenecido al PRI, Gerardo Priego tiene en su negro historial haber sido empleado de Roberto Madrazo, ex gobernador priísta, y aunque lo niegue y reniegue perteneció a ese sistema corrupto y corruptor que tanto critica y sataniza. Gerardo, fuiste cercanísima persona a Roberto Madrazo, ubícate; antes de haber tirado la piedra te hubieras puesto a pensar si ese proyectil no te iba a golpear a ti. Mira, te recuerdo, después de que fuiste connotado priísta, fuiste rescatado por Juan José Rodríguez Prats y aprovechando tus contratos en el sector empresarial, mismos que forjaste cuando fuiste madracista, y te hicieron gerente general de la compañía de climas Lennox en México en febrero de 1998. ¿Si te acuerdas verdad? ¿No?
Bueno, te sigo refrescando la memoria, mira, durante tu estancia en esa empresa se dieron créditos a empresas de dudosa procedencia, lo que derivó en su quiebra. La quebraste Gerardo, quebraste a Lennox en el año 2000 y lo misterioso de eso es que la empresa suspendió la auditoría y rápidamente entró al fondo de rescate estadunidense. Ah, ¿ya te vas acordando verdad Gerardito? Es decir, tu historia no es tan blanca como tú la cuentas.
¿Y te acuerdas cuando quisiste ser presidente nacional del PAN? Manuel Espino te impulsó, porque él quería que el PRI tuviera el control del partido blanquiazul, para convertirse en los todopoderosos panistas, avalados por el tricolor, y usufructuar con los millonarios recursos de las prerrogativas, sin contar los que ‘por abajo del agua’ les iban a estar pasando del Revolucionario Institucional.
Gerardo, un deber de conciencia me dicta que debo llamarte sinvergüenza, mentiroso, entregado, palero del PRI, demagogo, corrupto y ambicioso, pero me estaría yo pareciendo a Paquita la del Barrio, y la verdad no me gusta como canta esa señora, aunque déjame decirte que ella es más creíble que tú, porque lo hace con sentimiento. Además, ella sí trabaja y es popular.
¿De qué pedrigrí se ufana Gerardo Priego Tapia, candidato del PAN a la gubernatura de Tabasco?, si de todos es sabido que es un pseudopanista venido a menos, empresario fracasado y ahora convertido en palero de Jesús Alí, cuyo mayor mérito es haber sido diputado federal plurinominal.
Verá usted querido lector, este alto político --de estatura, porque de pensamiento es enano-- está fuertemente vinculado con la organización ultraderechista y fascista El Yunque, así como con Manuel Espino, otro panista traidor que ahora apoya a Enrique Peña Nieto por no haber saciado sus más bajos instintos económicos en su antiguo partido.
De esa madera es Gerardito Priego, quien quiso engañar a los tabasqueños con su virtual pureza y ahora le hace de palero del candidato del PRI, Jesús Alí, por órdenes de Manuel Espino, a fin de restarle votos al PRD el próximo 1 de julio en que los chocos elegirán gobernador, pues de esa manera estarían abonando al triunfo de El Turco y Gelboy, por lo cual estarían cobrando una millonada.
En restaurantes, plazas comerciales y no pocos cafés el abanderado del PAN a gobernador de Tabasco habla de su ‘blancura’, aunque la única ‘blancura’ que se le nota es la del vitiligo que ya le está cundiendo hasta la cara, porque de ahí en fuera, ni como empresario ha tenido éxito. Es decir, no es más que un títere de Manuel Espino y esquirol de Jesús Alí.
No le oculto, querido lector, que al principio Gerardito ‘El Palero’ me dio ‘buena espina’, pero una vez que contrató --¿con qué dinero, me pregunto yo?, ¿será que con dinero de Humberto Mayans?-- al mercenario de la publicidad, español él, Antonio Solá, empecé a sospechar que al no verse con ninguna posibilidad de ser gobernador, empezaría a ‘negociar’ para qué lado batear.
Y a como fue: bateó y corrió para tercera base; es decir, quiso engañar a los ciudadanos, pero a medio camino le pusieron el alto y ahora ya nadie cree en él. Perdió toda la credibilidad que había armado seis meses antes del proceso electoral, la cual se le fue como espuma entre las manos, sobre todo porque en el colmo de su imbecilidad contrató al gachupín ese que acuñó aquella famosa frase “Andrés Manuel es un peligro para México”, con lo cual le quitó a los tabasqueños la posibilidad de tener un Presidente de esta tierra.
Gerardo, sin duda estás como el cuento de los cangrejos. Ibas bien, te creían y ahora ni el 4 de por ciento de la votación obtendrás, al tiempo. Pudiste pasar a la historia democrática de Tabasco siendo un candidato panista honorable y no avalando el fraude que piensan cocinar, ¿pero sabes qué? tu ambición vino a darle al traste a tu candidatura y endeble credibilidad.
Por más que acuse, señale y quiera crucificar a quienes han pertenecido al PRI, Gerardo Priego tiene en su negro historial haber sido empleado de Roberto Madrazo, ex gobernador priísta, y aunque lo niegue y reniegue perteneció a ese sistema corrupto y corruptor que tanto critica y sataniza. Gerardo, fuiste cercanísima persona a Roberto Madrazo, ubícate; antes de haber tirado la piedra te hubieras puesto a pensar si ese proyectil no te iba a golpear a ti. Mira, te recuerdo, después de que fuiste connotado priísta, fuiste rescatado por Juan José Rodríguez Prats y aprovechando tus contratos en el sector empresarial, mismos que forjaste cuando fuiste madracista, y te hicieron gerente general de la compañía de climas Lennox en México en febrero de 1998. ¿Si te acuerdas verdad? ¿No?
Bueno, te sigo refrescando la memoria, mira, durante tu estancia en esa empresa se dieron créditos a empresas de dudosa procedencia, lo que derivó en su quiebra. La quebraste Gerardo, quebraste a Lennox en el año 2000 y lo misterioso de eso es que la empresa suspendió la auditoría y rápidamente entró al fondo de rescate estadunidense. Ah, ¿ya te vas acordando verdad Gerardito? Es decir, tu historia no es tan blanca como tú la cuentas.
¿Y te acuerdas cuando quisiste ser presidente nacional del PAN? Manuel Espino te impulsó, porque él quería que el PRI tuviera el control del partido blanquiazul, para convertirse en los todopoderosos panistas, avalados por el tricolor, y usufructuar con los millonarios recursos de las prerrogativas, sin contar los que ‘por abajo del agua’ les iban a estar pasando del Revolucionario Institucional.
Gerardo, un deber de conciencia me dicta que debo llamarte sinvergüenza, mentiroso, entregado, palero del PRI, demagogo, corrupto y ambicioso, pero me estaría yo pareciendo a Paquita la del Barrio, y la verdad no me gusta como canta esa señora, aunque déjame decirte que ella es más creíble que tú, porque lo hace con sentimiento. Además, ella sí trabaja y es popular.