PAPA CALIENTE PAPILLÓN
En verdad, esta ciudad, Villahermosa, ha sido abandonada por sus autoridades en cuestiones de esparcimiento y las que hay, que han ido surgiendo al ritmo de la ocurrencia de cada administración, están mal utilizadas y por ello, el citadino se ha conformado con lo poco que tiene para su distracción. Falta algo así como un consejo ciudadano, que participe en los programas de obras que vayan dirigidas al esparcimiento popular y en donde participen los colegios de profesionistas, como los ingenieros y arquitectos principalmente, pero sin descartar a las organizaciones de artistas y escritores. No es posible, que una administración municipal se atribuya decisiones para construir monstruos como esa estupidez llamado MUSEVI, en donde se gastaron tantos millones de pesos., solo para que se beneficiara un grupito de sinvergüenzas, rompiendo tan burdamente con el espacio circundante, sin siquiera haber tenido imaginación para proyectar un acceso digno, pues las escaleras en verdad no tienen máuser. Siempre estuve de acuerdo con lo que dicen que dijo el presidente municipal de los SANTOS BERTRUY, de que lo primero que haría al tomar posesión como edil, sería derrumbarlo a martillazos. Hasta yo hubiese ido. Qué malo que no exista una ley que castigue severamente, la utilización de los recursos públicos en obras de ese tipo.
El domingo pasado, el gobernador del Estado, licenciado ARTURO ÑÚÑEZ JIMÉNEZ estuvo en la reapertura del Parque museo La Venta, espacio recreativo y cultural, que fue cerrado al público por seis meses, como el mismo gobernador lo dijo en su alocución y en cuya remodelación se invirtieron alrededor de 17 millones, de una obra calculada en más de 21 millones, o sea que con el apoyo de los constructores se pudo lograr un buen ahorro. Ahora el público local y los turistas tanto nacionales como extranjeros, podrán disponer de un espacio más digno para su distracción. Pero se necesita echarle mano a otros elefantes que están por ahí y que no le sirven ni al pueblo ni al mismo gobierno, como el Planetario Tabasco 2000, obra hermosa pero mal utilizada, construida en el régimen del ingeniero LEANDRO ROVIROSA WADE. El gobernador NÚÑEZ recordaba el domingo en la reapertura de este espacio público, acerca de la construcción del Parque museo la Venta, como herencia legada a Tabasco por el siempre querido maestro Don CARLOS PELLICER CÁMARA y con esa manera tan especial que tiene el gobernador para decir las cosas, de repente habló de un gran ausente en ese acto; cualquiera pudo imaginarse de alguna persona destacada de nuestro Estado, pero no, no era ninguna persona. . . era “PAPILLÓN”. El lagarto ya icono de los tabasqueños, bautizado así, en honor de la novela PAPILLÓN, escrita por un francés, allá por los años 60´S, hacia los 70´S. Novela que causó revuelo en su aparición, pues narraba la vida del mismo autor, quien llevaba tatuado una mariposa, que en francés se escribe jústamente :”PAPILLÓN” y que para él, significaba “libertad”. Purgaba pues, condenas carcelarias, por delitos cometidos en Francia y que fue célebre por sus fugas de los penales, en donde era recluido, por cierto eran islas en las Antillas, cuando las diferentes islas antillanas eran protectorados europeos. Después de “PAMPILLÓN”, vinieron otras dos novelas casi del mismo corte, en donde se narraba, no la crueldad, sino el sadismo con que los presos eran tratados en aquellas cárceles, en este caso, de criminales costarricenses. El autor de aquellas novelas era JOSÉ LEÓN SÁNCHEZ, hombre que desde su infancia, fue despreciado por la vida y la suerte fue su principal enemiga. De aquellas terribles experiencias, pagando un delito que jamás cometió, nacieron, “La Isla de los Hombres Solos” y “La Colina del Buey”. Nuestro “PAPILLÓN”, el gran ausente, como dijera el gobernador NÚÑEZ, también intentó y se fugó de su encierro varias veces. De ahí su mote.
Tuve la gran fortuna de contarme entre los amigos de nuestro CARLOS de América -dicho en otras palabras -, el de la colita, pues entre sus amigos de toda la vida que recuerdo, estaban el licenciado CARLOS SEBASTIÁN HERNÁNDEZ, el doctor MIGUEL ÁNGEL GÓMEZ VENTURA, nuestro gran acuarelista; el periodista, autor de una columna muy leída en su tiempo: “Rajando a Cincho”, que si mal no recuerdo era Don CESAR JAVIER y otros que escapan a mi corta memoria. Dentro del Museo La Venta, había una palapa en donde se reunían los amigos del maestro y yo entre ellos, pero que disfrutaba de la plática de aquellos hombres y principalmente de los cuentos que contaba el maestro PELLICER, con esa finura con que sabía hacerlo.
El gobernador dijo, que algunos amigos extranjeros que él tiene, le han dicho, que a Tabasco lo identifican por el Parque Museo La Venta.
Hermosa obra, en las que el maestro dejó las huellas de sus pies impresas en losas de concreto, para señalar cómo debía hacerse el recorrido.
Las obras para beneficio de la población, empiezan a dar paso a la inercia del año pasado, por el terrible desastre económico, dejado por el granierato; cosa que aún no quieren aceptar los priistas y pretenden sacar las cacerolas y las sartenes, haciéndose los ignorantes de su pasado, cuando muchos de ellos, fueron cómplices del desgarriate administrativo que caracterizó al régimen pasado y ahora le piden al gobernador del Estado, lo que ellos nunca hicieron, pero eso sí, hicieron de la corrupción su modus vivendi y al Congreso local, su brazo ejecutor del endeudamiento del aparato gubernamental. Con una economía de guerra que dejó ANDRÉS GRANIER, el avance de las obras sociales no pueden caminar con más celeridad, pero ya están dándose, y si el dicho dice que: “Roma no se hizo en un día”, mucho menos cuando al gobiernos de ARTURO NÚÑEZ JIMÉNEZ, recibió un estado en pleno desastre. [email protected]