CIUDAD DE MÉXICO.- 04/05/ 2011.- Eugenia Jiménez.- El obispo Raúl Vera manifestó que es inaceptable, que en el momento en el que hay una explosión en una mina, las autoridades acudan a ponerse al servicio de las familias porque políticamente les conviene, mientras que en el desempeño de sus cargos no escuchan el clamor de cientos de familias que no cuentan con oportunidades de un empleo seguro con salario digno para vivir honrosamente. Parece que no hemos aprendido con el caso Pasta de Conchos. La explosión en el pozo 3 de la empresa Beneficios Internacionales del Norte, S.A. de C.V. (BINSA), propiedad de Alfonso González Vélez en Sabinas, Coahuila, ocurrida ayer 3 de mayo, que dejó como consecuencia 14 mineros atrapados y un menor de 15 años herido (cinco cuerpos fueron rescatados durante la noche de ayer y la madrugada de hoy), “nos trae a la mente y al corazón” la tragedia de Pasta de Conchos ocurrida el 19 de febrero del 2006, donde 65 mineros murieron y hasta la fecha siguen los restos de 63 personas sepultadas en ese lugar. Esto manifiesta que las tragedias de los mineros en Coahuila no ocurren de manera aislada; cabe recordar que desde el siniestro de Pasta de Conchos a la fecha, han perdido la vida 47 mineros a consecuencia de la falta de seguridad y condiciones de empleo en minas y pocitos de la región carbonífera. Para los empresarios mineros, los pozos de carbón son el medio más barato para extraer el mineral, no sólo porque exige poca inversión, sino porque saben que la población necesita de un “empleo” que resulta ser esclavizante e inseguro, el cual genera frecuentemente daños irreparables como el caso del menor que resultó mutilado el día de ayer, o lo más terrible, la pérdida de la vida. No se puede decir que se permite a los empresarios poceros abrir las denominadas “minas” porque generan fuentes de empleo, cuando lo que buscan es la explotación de los mineros del carbón y ganancias a costa de sus vidas. Le recordó al presidente Felipe Calderón, al Secretario de Trabajo Javier Lozano, al gobernador interino de Coahuila Jorge Torres, que es su responsabilidad proporcionar las condiciones laborales adecuadas de todo trabajador minero; que es necesaria y urgente la creación de empleos dignos para los jóvenes. Que no esperen a que las explosiones en las minas, la violencia, los secuestros de migrantes y las personas desaparecidas, sean motivo para que Coahuila se convierta en una fosa clandestina donde sólo se entreguen cuerpos, porque ¡vivos se fueron a trabajar!, porque ¡vivos se los llevaron!, porque ¡vivos transitaban por las calles del Estado!.
Parece que no hemos aprendido con el caso Pasta de Conchos: Raúl Vera
El obispo resaltó que las tragedias de los mineros en Coahuila no ocurren de manera aislada ya que desde el siniestro de Pasta de Conchos a la fecha, han perdido la vida 47 mineros a consecuencia de la falta de seguridad