En breves declaraciones ayer, el representante del CEN priísta en la entidad manifestó que el encargado de la política interna “no tiene ningún problema” en relación a su incorporación al CPE del tricolor hace dos sábados.
A la defensa de Mayans Canabal se sumó de nuevo el dirigente del PRI, Adrián Hernández Balboa, al indicar que se hizo en el marco del respeto a los estatutos, que establecen que los ex dirigentes, como lo fue el secretario de Gobierno, son en automático consejeros estatales.
La impugnación de Gutiérrez Gutiérrez, en contraste, se sustenta en que los estatutos del PRI señalan que para ser consejero estatal, se deben tener al menos tres años de antigüedad, mismos que Mayans Canabal no cumple, debido a que renunció al partido en 2001 y se acaba de reafiliar en agosto.
En el caso de Alanís Quiñónez, no es la primera vez que mantiene discrepancias y tilda calificativos irónicos a militantes del PRI local.
Hace más de un año, estando en contra del grupo del ex alcalde de Centro, Evaristo Hernández Cruz, sostuvo que en el PRI local hay corrientes finas y “corrientes corrientes”.
Hernández Cruz reviró en esa ocasión que Alanís era un grosero que no debía permanecer más en Tabasco, y hasta convocó a la población a expulsarlo de aquí.
