Pemex presiona a la Semarnat para que autorice el proyecto de ampliación enlos Pantanos de Centla: Santo Tomás
Ante su prisa por incorporar nuevas reservas de hidrocarburos, Petróleos Mexicanos está presionando para que la Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorice el proyecto ampliación y acondicionamiento de la macro pera pozo Palapa 201 y perforación direccional de los pozos Palapa 304, 305 y 306, en la Reserva de la Biosfera Pantanos de Centla.
Hugo Ireta, integrante de la Asociación Ecológica Santo Tomás denunció lo anterior y dijo que en menos de quince días Pemex sigue insistiendo en que se le apruebe una nueva propuesta de perforación dentro de la zona de amortiguamiento que se ubica en la ranchería Francisco I. Madero, en el municipio de Centla.
Como sabemos, plantea el integrante de organización ambientalista en un comunicado de prensa, es de interés urgente para Pemex incorporar nuevas reservas de petróleo a sus inventarios.
No le importa a la dirección de esa empresa la agresión a las comunidades ni a la biodiversidad, ni los convenios internacionales suscritos por México en la materia, ni la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente en los artículos 47 bis y 48 para áreas protegidas con carácter de reserva de Biosfera.
Pemex hace caso omiso también, abunda Ireta Guzmán, a las restricciones que impuso, años atrás la Semarnat, en el proyecto denominado Desarrollo de Actividades Petroleras Delta Grijalva, por los probables efectos negativos que pudiera ocasionar el desarrollo de mil 876 obras y actividades en una superficie de 114 mil 213 hectáreas.
Debido a lo anterior, la Asociación Ecológica Santo Tomás solicitó nuevamente a la Semarnat el pasado 16 de abril, que se realice una consulta y reunión pública de información en relación al proyecto mencionado.
La autorización para la aplicación del proyecto mencionado, dijo es la segunda que la paraestatal solicita en el mes de abril de 2012, lo que significa que sigue insistiendo en intervenir en él área natural protegida, a pesar de que el proyecto se localiza en la zona de amortiguamiento de la Reserva de la Biósfera Pantanos de Centla.
Dichos trabajos, afirmó violan la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente en el artículo 48 que señala que:
“Las reservas de la biosfera se constituirán en áreas biogeográfícas relevantes a nivel nacional representativas de una o más ecosistemas no alterados significativamente por la acción de ser humano o que requieran ser preservados y restaurados, en las cuales habiten especies representativas de la biodiversidad nacional, incluyendo a las consideradas endémicas amenazadas o en peligro de extinción”.
El párrafo tercero de ese mismo artículo dice también que:
“En las zonas de amortiguamiento de la reserva de la biosfera solo podrán realizarse actividades productivas emprendidas por las comunidades que ahí habiten al momento de la expedición de la declaratoria respectiva o con su participación; que sean estrictamente compatibles con los objetivos, criterios y programas de aprovechamiento sustentables”.
Eso constituye un obstáculo para los intereses de Pemex, pero no obstante, insiste en derrochar recursos públicos pagando Manifiestos de Impacto Ambiental, esperando que pasen desapercibidos y puedan ser aprobados.
Sin embargo sabemos que la SEMARNAT y la sociedad tabasqueña estarán atentos para revirar estos intereses de la paraestatal.
“PEMEX, tú mismo has demostrado que la conservación y la actividad petrolera no son compatibles. No a la actividad petrolera dentro de la Reserva de la Biosfera Pantanos de Centla”, agregó Hugo Ireta Guzmán.
Hugo Ireta, integrante de la Asociación Ecológica Santo Tomás denunció lo anterior y dijo que en menos de quince días Pemex sigue insistiendo en que se le apruebe una nueva propuesta de perforación dentro de la zona de amortiguamiento que se ubica en la ranchería Francisco I. Madero, en el municipio de Centla.
Como sabemos, plantea el integrante de organización ambientalista en un comunicado de prensa, es de interés urgente para Pemex incorporar nuevas reservas de petróleo a sus inventarios.
No le importa a la dirección de esa empresa la agresión a las comunidades ni a la biodiversidad, ni los convenios internacionales suscritos por México en la materia, ni la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente en los artículos 47 bis y 48 para áreas protegidas con carácter de reserva de Biosfera.
Pemex hace caso omiso también, abunda Ireta Guzmán, a las restricciones que impuso, años atrás la Semarnat, en el proyecto denominado Desarrollo de Actividades Petroleras Delta Grijalva, por los probables efectos negativos que pudiera ocasionar el desarrollo de mil 876 obras y actividades en una superficie de 114 mil 213 hectáreas.
Debido a lo anterior, la Asociación Ecológica Santo Tomás solicitó nuevamente a la Semarnat el pasado 16 de abril, que se realice una consulta y reunión pública de información en relación al proyecto mencionado.
La autorización para la aplicación del proyecto mencionado, dijo es la segunda que la paraestatal solicita en el mes de abril de 2012, lo que significa que sigue insistiendo en intervenir en él área natural protegida, a pesar de que el proyecto se localiza en la zona de amortiguamiento de la Reserva de la Biósfera Pantanos de Centla.
Dichos trabajos, afirmó violan la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente en el artículo 48 que señala que:
“Las reservas de la biosfera se constituirán en áreas biogeográfícas relevantes a nivel nacional representativas de una o más ecosistemas no alterados significativamente por la acción de ser humano o que requieran ser preservados y restaurados, en las cuales habiten especies representativas de la biodiversidad nacional, incluyendo a las consideradas endémicas amenazadas o en peligro de extinción”.
El párrafo tercero de ese mismo artículo dice también que:
“En las zonas de amortiguamiento de la reserva de la biosfera solo podrán realizarse actividades productivas emprendidas por las comunidades que ahí habiten al momento de la expedición de la declaratoria respectiva o con su participación; que sean estrictamente compatibles con los objetivos, criterios y programas de aprovechamiento sustentables”.
Eso constituye un obstáculo para los intereses de Pemex, pero no obstante, insiste en derrochar recursos públicos pagando Manifiestos de Impacto Ambiental, esperando que pasen desapercibidos y puedan ser aprobados.
Sin embargo sabemos que la SEMARNAT y la sociedad tabasqueña estarán atentos para revirar estos intereses de la paraestatal.
“PEMEX, tú mismo has demostrado que la conservación y la actividad petrolera no son compatibles. No a la actividad petrolera dentro de la Reserva de la Biosfera Pantanos de Centla”, agregó Hugo Ireta Guzmán.