Peña Nieto, Sarah Palin y…sus escuelas RUBÉN MÚJICA VÉLEZ.
Alaska, una de las “50 estrellas” de la bandera de EUA de NO., es un territorio com¬prado en 1867 a Rusia. Re¬gión que un autor consa¬grara como el “país de las sombras largas” por la luz solar inclinada que le ilu¬mina siempre. Esa remota y semivacía región fue go¬bernada por Sarah Palin. El vacío demográfico faci¬lita que un político carente de inteligencia e iniciativa se desempeñe sin muchas complicaciones. Fue el caso.
El atractivo físico de Sa¬rah Palin, en EUA en que la apostura es vital para su presencia mediática, la llevó a incluirla en la con-tienda electoral para la Presidencia como acompa¬ñante del republicano John McCain. Fue una “chiva en cristalería”. Pretendió imponer rumbo a la cam¬paña y manejar la agenda electoral por arriba del candidato a la presidencia. Por cierto, tampoco muy talentoso. La Palin gastó como no lo habían hecho muchos precandidatos en la historia de ese país. En viajes de placer que no en campaña política, acompa¬ñada por su hija y en frívo¬la actitud, como si fuera de “shopping” permanente.
Sus intervenciones en la campaña fueron lamenta¬bles, Vacía de ideas pero repleta de tonterías, igualó el record chocarrero de Vicente Fox o el de…Enrique Peña Nie¬to. Confundió países y mostró una ignorancia de tal calibre que se manifestó como “un pe¬ligro para EUA”, al considerar su responsabilidad en asun¬tos internacionales. Ignoro si como “El Homúnculo de Atra-comucho” no pudo mencionar tres libros claves en su vida.
La Palin con sus desbarradas ayudó a pavimentar el cami¬no al desastre de McCain, en¬frentado a Obama, el Premio Nobel de la Paz, promotor de guerras e invasiones como en Pakistán. La Palin mostró su provincianismo agudo y reve¬ló su nivel de incompetencia. No daba para más, apenas para gobernadora de un esta¬do ¡sin gente!
¿Existe o no gran similitud con el ambicioso Enrique Peña Nieto? Éste ignoró la máxima de un maestro de la Facultad de Economía, respecto de los políticos carentes de talento pero ansiosos de escalar:
¡No es lo mismo la Arena México que la Coliseo!
Peña Nieto en campaña pron¬to mostró sus carencias y el afán de compensarlas con poses dignas de Brad Pitt o Di Caprio. La Feria del Libro en Guadalajara reveló su ig¬norancia supina. Además de su increíble osadía, caracte¬rística de tontos, de pretender recetar una sarta de banalida¬des a un público de lectores. Acudió con la seguridad que era un mitin con mexiquen-ses modestos a los que podía reiterar hasta el cansancio su estribillo de “te lo prometo y te lo cumplo”. Después entró en el “Túnel de la Ignorancia”: no supo cuál era el salario mí¬nimo, respondió que “no era el ama de casa” para saber el precio de las tortillas y no supo deletrear las iniciales de un banco extranjerizado has¬ta la médula. En fin, reveló que su nivel era apenas el “cho¬ricero” toluqueño. Provincia¬nito de poca monta, Peña no supo manejar magistralmente como Carlos Hank González su cautivadora sonrisa y…su nivel de profesor de primaria. Peña Nieto, ávido por el poder, se precipitó en el tobogán de los mediocres.
Pero este palurdo personaje ha creado una “escuelita” que para México resultará suma¬mente cara. Peña ha desperta¬do la ambición de varios “vi¬rreyes” estatales por alcanzar la presidencia. Uno reciente¬mente tuvo que ajustarse a sus auténticos alcances: Fidel Herrera Beltrán. El pintor de rojo-por la sangre vertida y los negocios con la compra de pintura al mayoreo- tan afor¬tunado que ¡le pegó dos veces al “gordo” de la Lotería Nacio¬nal! Ahora Don Fidel, aporrea¬do por su heredero Duarte, mantiene un “bajo perfil” ante el temor que se descubran sus “virtudes financieras” y que se sume a la cola creciente de “priístas distinguidos” de los que Peña Nieto tiene que deslindarse por su enriqueci¬miento ¡explicable! Saqueo de las arcas públicas.
Otro “virrey” que empieza a oír las campanas celestiales de la adulación por sus su¬puestas “capacidades inne¬gables” como aspirante a Los Pinos, es el gobernador de Puebla Rafael Moreno Valle. Descendiente de otro gober¬nador puesto por decisión del “Chacal de Tlatelolco” Díaz Ordaz. Ahora el re¬toño, injustificadamente usuario de los mismos apellidos de su antecesor en la gubernatura, ha ini¬ciado un programa de gas¬tos desmesurados con los “medios” para posicionar¬se como hiciera Peña Nie¬to, en el escenario político nacional. Empieza a sosla¬yar las obras de beneficio público con que se inició exitosamente ante sus go¬bernados. Ahora invierte en los medios. ¿Habrá ya convenido un costoso com¬promiso con Televisa y TvAzteca?
Esto nos aboca a un pro¬blema creciente. El país no cuenta con recursos sufi¬cientes para que una serie de Tartufos que además de enriquecerse, gastan a manos llenas en su pro¬moción en los “Canales de los Estrellados”. Se debe poner un hasta aquí a esas ambiciones provincianas. El mejor y negativo ejem¬plo es Enrique Peña Nieto, después de Fox, el mejor ejemplo de “Monstruo de la Tele”. Ambos corruptos, tontos, tozudos, gastalo¬nes, reproducciones vivas de Sarah Palin. Goberna¬dores ¡virreyes” de Ínsulas Baratarias, con la rústica visión, pero sin la sensatez creciente de Sancho Panza.
El atractivo físico de Sa¬rah Palin, en EUA en que la apostura es vital para su presencia mediática, la llevó a incluirla en la con-tienda electoral para la Presidencia como acompa¬ñante del republicano John McCain. Fue una “chiva en cristalería”. Pretendió imponer rumbo a la cam¬paña y manejar la agenda electoral por arriba del candidato a la presidencia. Por cierto, tampoco muy talentoso. La Palin gastó como no lo habían hecho muchos precandidatos en la historia de ese país. En viajes de placer que no en campaña política, acompa¬ñada por su hija y en frívo¬la actitud, como si fuera de “shopping” permanente.
Sus intervenciones en la campaña fueron lamenta¬bles, Vacía de ideas pero repleta de tonterías, igualó el record chocarrero de Vicente Fox o el de…Enrique Peña Nie¬to. Confundió países y mostró una ignorancia de tal calibre que se manifestó como “un pe¬ligro para EUA”, al considerar su responsabilidad en asun¬tos internacionales. Ignoro si como “El Homúnculo de Atra-comucho” no pudo mencionar tres libros claves en su vida.
La Palin con sus desbarradas ayudó a pavimentar el cami¬no al desastre de McCain, en¬frentado a Obama, el Premio Nobel de la Paz, promotor de guerras e invasiones como en Pakistán. La Palin mostró su provincianismo agudo y reve¬ló su nivel de incompetencia. No daba para más, apenas para gobernadora de un esta¬do ¡sin gente!
¿Existe o no gran similitud con el ambicioso Enrique Peña Nieto? Éste ignoró la máxima de un maestro de la Facultad de Economía, respecto de los políticos carentes de talento pero ansiosos de escalar:
¡No es lo mismo la Arena México que la Coliseo!
Peña Nieto en campaña pron¬to mostró sus carencias y el afán de compensarlas con poses dignas de Brad Pitt o Di Caprio. La Feria del Libro en Guadalajara reveló su ig¬norancia supina. Además de su increíble osadía, caracte¬rística de tontos, de pretender recetar una sarta de banalida¬des a un público de lectores. Acudió con la seguridad que era un mitin con mexiquen-ses modestos a los que podía reiterar hasta el cansancio su estribillo de “te lo prometo y te lo cumplo”. Después entró en el “Túnel de la Ignorancia”: no supo cuál era el salario mí¬nimo, respondió que “no era el ama de casa” para saber el precio de las tortillas y no supo deletrear las iniciales de un banco extranjerizado has¬ta la médula. En fin, reveló que su nivel era apenas el “cho¬ricero” toluqueño. Provincia¬nito de poca monta, Peña no supo manejar magistralmente como Carlos Hank González su cautivadora sonrisa y…su nivel de profesor de primaria. Peña Nieto, ávido por el poder, se precipitó en el tobogán de los mediocres.
Pero este palurdo personaje ha creado una “escuelita” que para México resultará suma¬mente cara. Peña ha desperta¬do la ambición de varios “vi¬rreyes” estatales por alcanzar la presidencia. Uno reciente¬mente tuvo que ajustarse a sus auténticos alcances: Fidel Herrera Beltrán. El pintor de rojo-por la sangre vertida y los negocios con la compra de pintura al mayoreo- tan afor¬tunado que ¡le pegó dos veces al “gordo” de la Lotería Nacio¬nal! Ahora Don Fidel, aporrea¬do por su heredero Duarte, mantiene un “bajo perfil” ante el temor que se descubran sus “virtudes financieras” y que se sume a la cola creciente de “priístas distinguidos” de los que Peña Nieto tiene que deslindarse por su enriqueci¬miento ¡explicable! Saqueo de las arcas públicas.
Otro “virrey” que empieza a oír las campanas celestiales de la adulación por sus su¬puestas “capacidades inne¬gables” como aspirante a Los Pinos, es el gobernador de Puebla Rafael Moreno Valle. Descendiente de otro gober¬nador puesto por decisión del “Chacal de Tlatelolco” Díaz Ordaz. Ahora el re¬toño, injustificadamente usuario de los mismos apellidos de su antecesor en la gubernatura, ha ini¬ciado un programa de gas¬tos desmesurados con los “medios” para posicionar¬se como hiciera Peña Nie¬to, en el escenario político nacional. Empieza a sosla¬yar las obras de beneficio público con que se inició exitosamente ante sus go¬bernados. Ahora invierte en los medios. ¿Habrá ya convenido un costoso com¬promiso con Televisa y TvAzteca?
Esto nos aboca a un pro¬blema creciente. El país no cuenta con recursos sufi¬cientes para que una serie de Tartufos que además de enriquecerse, gastan a manos llenas en su pro¬moción en los “Canales de los Estrellados”. Se debe poner un hasta aquí a esas ambiciones provincianas. El mejor y negativo ejem¬plo es Enrique Peña Nieto, después de Fox, el mejor ejemplo de “Monstruo de la Tele”. Ambos corruptos, tontos, tozudos, gastalo¬nes, reproducciones vivas de Sarah Palin. Goberna¬dores ¡virreyes” de Ínsulas Baratarias, con la rústica visión, pero sin la sensatez creciente de Sancho Panza.