• La Verdad del Sureste |
  • Jueves 05 de Marzo de 2026

Petroleros inician ayuno y se encadenan a las rejas del Tribunal Federal

Los ayunantes se encadenaron a la reja de los juzgados y tribunal federales de justicia en demanda de respuesta inmediata a la queja que más de 300 despedidos por Petróleos Mexicanos entre el 2003 y 2004, presentaron el pasado miércoles

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CECILIA VARGAS


“Hasta la muerte”, declaro Castillo Frías, cuando los reporteros le preguntaron hasta dónde piensan llegar con su huelga de hambre. (Foto: Joel Arias)
“Hasta la muerte”, declaro Castillo Frías, cuando los reporteros le preguntaron hasta dónde piensan llegar con su huelga de hambre. (Foto: Joel Arias)
Como anunciaron,  tres integrantes del Grupo Unificador de Trabajadores Petroleros de Paraíso Tabasco iniciaron ayer un ayuno y se encadenaron de los pies a la reja de los juzgados y tribunal federales de justicia en demanda de respuesta inmediata a la queja que más de 300 despedidos por Petróleos Mexicanos entre el 2003 y 2004, presentaron el pasado miércoles.
      Durante la mañana de ayer, el resto del grupo que desde el martes realiza un plantón y acompaña en el ayuno a sus compañeros, por cierto todos de la tercera edad  –Alvaro Castillo Frías de 58 años; Francisco Santos Lara de 52 y Enrique García Díaz de 63- exigían “justicia, justicia, justicia” y oraban para animar a los ayunantes.
      “Hasta la muerte”, declaro Castillo Frías, cuando los reporteros le preguntaron hasta dónde piensa llegar con su huelga de hambre.
      Nos estamos manifestando porque a ochos años de haber iniciado nuestra lucha por la reinstalación en las plazas en la Terminal Marítima de Dos Bocas, que veníamos ocupando antes del despido, nos sentimos impotentes porque las autoridades laborales y de justicia no siguen negando una solución definitiva y justa a nuestro reclamo laboral.
       La decisión que hoy tomamos es definitiva, porque nuestra lucha nos es de ayer, ya mantuvimos un plantón de ocho años frente a las oficinas de la sección 50 del sindicato petrolero, con la finalidad de que nuestro conflicto se resuelva apegado a derecho.
      Dijo que de las autoridades judiciales federales están exigiendo una respuesta justa y pronta al recurso que interpusieron el pasado martes, ya que cuando la ley establece un término de diez días para que resuelvan, ellos se llevan siete meses, “porque no les importa nada, ni siquiera que vayamos muriendo”.
      Durante estos ocho años, afirmó, hemos visto como las autoridades emiten laudos a nuestro favor y luego nos quitan los beneficios, porque en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje número 36, quienes la presiden, el licenciado Víctor Manuel Mendoza Orantes; el representante obrero, Felipe Hernández  López y el patronal “señor Santiago”, son empleados de Pemex.
      Sostuvo que Hernández López cobra su salario como técnico de reparación y terminación de pozos en Pemex, una comisión en la sección y Arbitraje; en tanto el representante patronal, labora para Pemex y también percibe una comisión y gana un salario como representante ante la Junta.
      Por su parte, continuó Alvaro Castillo, el presidente de la Junta, “un vivo” coludido con los dos anteriores, que percibe su sueldo como trabajador de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social, está en la nómina de Pemex y les cobra a los abogados de la paraestatal para hacer “trinquetes”.
      Esas tres personas hacen lo que quieren, dijo, como sacar los expedientes de la Junta y el Presidente sacar un laudo a favor de los trabajadores y luego cambiarlo, diciendo que se equivocaron, que su firma iba en contra no a favor y en un documento que debiera contener la firma de los tres y solo lleva la de él y así los magistrados de la justicia federal, le da validez.
       Reiteró que la lucha de los más de 3780 trabajadores que están en el Grupo, es por la reinstalación en las plazas que ocupaban antes del despido que Pemex justificó afirmando que se había terminado la materia de trabajo, cuando dos peritos de la propia Junta Federal de Conciliación y Arbitraje en sus dictámenes han demostrado que eso no es cierto.
     Castillo Alegría dijo que todos ellos son trabajadores con antigüedad en Pemex de 20 a 23 años, “fuimos fundadores de la Terminal Marítima de Dos Bocas, llegamos ahí derribando todavía los cocales y cuando se puso la primera piedra, luego los que llenaban de petróleo los buquetanques”.
      Cabe mencionar que antes del ayuno, el médico particular Julio César Zapata accedió a revisar las condiciones mínimas con las que los tres trabajadores iniciaron la huelga de hambre y entre los datos registró que: Alvaro Castillo pesó 97 kilogramos; Francisco Santos Lara, 86 y Enrique García, 74 kilogramos.
      Según informaron los trabajadores, la Cruz Roja se negó a proporcionarles ese servicio.