PGJ “fabrica delito” y padres regresan dinero
Padres de los cuatro menores asesinados en Tacotalpa, devolvieron en la Quinta Grijalva las indemnizaciones que éste les otorgó para los gastos funerarios.Padres de los cuatro menores asesinados en Tacotalpa, devolvieron en la Quinta Grijalva las indemnizaciones que éste les otorgó para los gastos funerarios
“No quiero nada con ese dinero, por eso lo estoy devolviendo, lo quiero entregar al Gobernador en sus manos, la vida de mis niños no valen los sesenta mil pesos que me dieron”, repitió una y otra vez Teresa Alvarez Pérez, al director de Gobierno, Leonardo García que se negaba a recibir, dentro de la Quinta Grijalva, el sobre amarillo que contenía ochenta mil pesos.
Alrededor del mediodía, el funcionario atendió en nombre del Gobernador la solicitu de hablar personalmente con el -pero solo en la reja de la residencia oficial a las dos jóvenes madres indígenas de los cuatro niños asesinados en Tapijulapa, otros familiares y abogados de organizaciones no gubernamentales que las acompañaban - la solicitud de hablar con el primer mandatario del estado.
Con un semblante más de enojo que tristeza, Teresa Alvarez Pérez, madre de los tres hermanos víctimas, se hizo acompañar por su hijo mayor, Miguel Angel Gutiérrez y fue la que pidió hablar con el Gobernador, en cambio Anita, madre del otro menor asesinado, todo el tiempo todo el tiempo guardó silencio, una inmensa tristeza revelaban sus ojos.
Los 80 mil pesos que contenía el sobre amarillo, habían sido antes ya contados ante los medios de comunicación, por Teresa cuando acudieron a la Procuraduría General de Justicia del Estado, junto con padres de familia de los ya cinco detenidos en poder de la PGJE , ellas pedían justicia, los otros también la reclamaban alegando la inocencia de sus vástagos en los hechos.
En vano el director de Gobierno, Leonardo García, trató de convencer a las dos mujeres que el dinero que les habían proporcionado, por órdenes del Gobernador no era una indemnización de 20 mil pesos por la muerte de cada menor, sino un apoyo para los gastos de los funerales.
“Recíbalo usted, la vida de mis niños no valen los 60 mil pesos que nos dieron” pedía Teresa al funcionario y este respondió: “cómo va a creer no hay dinero que pague la vida de un niño”; luego de varios minutos y al darse cuenta las mujeres que no verían al Gobernador, aprovecharon que el funcionario atendió una llamada telefónica para dejarle el sobre y retirarse.
Teresa también insistió en que les dieran una copia del documento que le hicieron firmar a su esposo, porque ni siquiera se los leyeron, a lo cual el director de Gobierno dijo que seguramente era un documento para comprobar en que se había gastado, una cuestión de “transparencia”, agregó.
Horas antes, las dos mujeres llegaron a la PGJE, con Teresa Jaber, que preside una organización civil y abogados, con ellas también hicieron acto de presencia padres, familiares y habitantes de la colonia Santa Isabel de Tapijulapa, Tacotalpa, para exponer que los cinco hombres detenidos –Agustín Pérez Hernández, Asunción Paz Cruz y otros tres menores de edad- eran inocentes.
Fuentes policiales afirman que Agustín Pérez Hernández tiene 27 años y Asunción Paz Cruz 18. 0
El padre de uno de los menores, aseguró, ante reporteros y reporteras, que todos los detenidos, incluyendo su hijo, son inocentes que casi todos ellos, el día que ocurrió el secuestro de los niños asesinados, estaban trabajando, unos pescando, otro laborando en el campo y uno ayudando a su madre en labores de la casa.
Mencionaron que a sus hijos la PGJE les está prefabricando delitos y los han golpeado.
El mismo padre de familia afirmó que están enterados de que la PGJE dice tener como una prueba de la culpabilidad de uno de los detenidos, la mochila presuntamente de una de las víctimas, pero ahí mismo se presentó la hermana de uno de los acusados quien declaró que la mochila no es de ninguno de los niños asesinados sino de ella.
La joven afirmó que ella estudia preparatoria y que la mochila, que tiene su nombre, contiene sus libretas, investigaciones y tareas e incluso exigió que se la regresen porque debe entregarlas y defendió a su hermano detenido, dijo que suspendió sus estudios de preparatoria pero que en agosto los reiniciaría y aseguro que actualmente ayuda a su abuelo en labores del campo. Al respecto, Teresa y Anita nunca hablaron de la culpabilidad o inocencia de los detenidos –todos habitantes de la misma comunidad- la primera solo se limito a decir que no estarán conformes hasta que les presenten pruebas que demuestren la culpabilidad de los responsables
Que ellas no pueden afirmar que las personas en poder de la PGJE son las responsables del asesinato de sus hijos porque no les consta.
El Procurador General de Justicia, Gregorio Romero Tequextle recibió por un lado a las madres y por otro a los padres de los detenidos, a los dos grupos les dijo que este sábado al mediodía dará a conocer un avance de la investigación.
Alrededor del mediodía, el funcionario atendió en nombre del Gobernador la solicitu de hablar personalmente con el -pero solo en la reja de la residencia oficial a las dos jóvenes madres indígenas de los cuatro niños asesinados en Tapijulapa, otros familiares y abogados de organizaciones no gubernamentales que las acompañaban - la solicitud de hablar con el primer mandatario del estado.
Con un semblante más de enojo que tristeza, Teresa Alvarez Pérez, madre de los tres hermanos víctimas, se hizo acompañar por su hijo mayor, Miguel Angel Gutiérrez y fue la que pidió hablar con el Gobernador, en cambio Anita, madre del otro menor asesinado, todo el tiempo todo el tiempo guardó silencio, una inmensa tristeza revelaban sus ojos.
Los 80 mil pesos que contenía el sobre amarillo, habían sido antes ya contados ante los medios de comunicación, por Teresa cuando acudieron a la Procuraduría General de Justicia del Estado, junto con padres de familia de los ya cinco detenidos en poder de la PGJE , ellas pedían justicia, los otros también la reclamaban alegando la inocencia de sus vástagos en los hechos.
En vano el director de Gobierno, Leonardo García, trató de convencer a las dos mujeres que el dinero que les habían proporcionado, por órdenes del Gobernador no era una indemnización de 20 mil pesos por la muerte de cada menor, sino un apoyo para los gastos de los funerales.
“Recíbalo usted, la vida de mis niños no valen los 60 mil pesos que nos dieron” pedía Teresa al funcionario y este respondió: “cómo va a creer no hay dinero que pague la vida de un niño”; luego de varios minutos y al darse cuenta las mujeres que no verían al Gobernador, aprovecharon que el funcionario atendió una llamada telefónica para dejarle el sobre y retirarse.
Teresa también insistió en que les dieran una copia del documento que le hicieron firmar a su esposo, porque ni siquiera se los leyeron, a lo cual el director de Gobierno dijo que seguramente era un documento para comprobar en que se había gastado, una cuestión de “transparencia”, agregó.
Horas antes, las dos mujeres llegaron a la PGJE, con Teresa Jaber, que preside una organización civil y abogados, con ellas también hicieron acto de presencia padres, familiares y habitantes de la colonia Santa Isabel de Tapijulapa, Tacotalpa, para exponer que los cinco hombres detenidos –Agustín Pérez Hernández, Asunción Paz Cruz y otros tres menores de edad- eran inocentes.
Fuentes policiales afirman que Agustín Pérez Hernández tiene 27 años y Asunción Paz Cruz 18. 0
El padre de uno de los menores, aseguró, ante reporteros y reporteras, que todos los detenidos, incluyendo su hijo, son inocentes que casi todos ellos, el día que ocurrió el secuestro de los niños asesinados, estaban trabajando, unos pescando, otro laborando en el campo y uno ayudando a su madre en labores de la casa.
Mencionaron que a sus hijos la PGJE les está prefabricando delitos y los han golpeado.
El mismo padre de familia afirmó que están enterados de que la PGJE dice tener como una prueba de la culpabilidad de uno de los detenidos, la mochila presuntamente de una de las víctimas, pero ahí mismo se presentó la hermana de uno de los acusados quien declaró que la mochila no es de ninguno de los niños asesinados sino de ella.
La joven afirmó que ella estudia preparatoria y que la mochila, que tiene su nombre, contiene sus libretas, investigaciones y tareas e incluso exigió que se la regresen porque debe entregarlas y defendió a su hermano detenido, dijo que suspendió sus estudios de preparatoria pero que en agosto los reiniciaría y aseguro que actualmente ayuda a su abuelo en labores del campo. Al respecto, Teresa y Anita nunca hablaron de la culpabilidad o inocencia de los detenidos –todos habitantes de la misma comunidad- la primera solo se limito a decir que no estarán conformes hasta que les presenten pruebas que demuestren la culpabilidad de los responsables
Que ellas no pueden afirmar que las personas en poder de la PGJE son las responsables del asesinato de sus hijos porque no les consta.
El Procurador General de Justicia, Gregorio Romero Tequextle recibió por un lado a las madres y por otro a los padres de los detenidos, a los dos grupos les dijo que este sábado al mediodía dará a conocer un avance de la investigación.