Pide a tabasqueños, no caer en las trampas del “Buen Fin”
Más de 617 empresas participan en el programa de descuentos inventado en el sexenio de Calderón
Villahermosa, Tab., 15 de noviembre.- Desde la madrugada de ayer las más de 617 empresas que participan en el “Buen Fin” acaparan la mirada de los tabasqueños quienes han respondido en un 50 por ciento a la estrategia empresarial, los comercios y bancos más conocidos participan buscando vaciar sus inventarios en las bodegas y atrapar nuevos deudores para el pago de las altísimas tasas de interés que imponen dentro de nuestro país.
Por lo anterior Alejandra Merino Ferrer, delegada de la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de las Instituciones Financieras (Condusef), recomendó comparar los precios, la calidad y la garantía.
Expuso que a pesar del adelanto en el pago del aguinaldo es casi seguro que los empleados federales en particular y de los ciudadanos en general, recurrían al crédito en tarjetas bancarias o departamentales buscando preservar el dinero para para pagar deudas, por eso es importante pensar antes de firmar, asegurarse de poder pagar el producto.
“En este “Buen Fin”, es importante seguir el “a,b,c” para los productos y servicios financieros, para poder comparar y tener la certeza de que realmente es necesario hacer el gasto en la compra del producto”, exhortó.
Merino Ferrer, sugirió a los consumidores recorrer los establecimientos para verificar los precios del producto que tengan en mente comprar, sobre todo este fin de semana, anotarlo en un papel, checar que el comercio sea legalmente establecido para que pueda responder por la garantía del objeto adquirido y así, puedan asegurar que se les esté aplicando descuentos reales que no se hayan sobre etiquetado.
Insistió que “El Buen Fin” no se creó para que la gente haga compras a meses sin intereses, ni para otro tipo de promociones, sino con la idea de que haya descuentos verdaderos sobre los productos existentes, para ellos es importante que la gente distinga las ofertas y distinga los ganchos que las empresas tienen para llamar a sus clientes. Concluyó.