Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

“Plan Hídrico”: desplaza y desintegra a la familia

nLas inundaciones a las que están sometiendo a las comunidades de Tabasco son deliberadas, obedecen a intereses económicos transnacionales, denunció Luis Alberto Méndez May, del CCUC


En rueda de prensa, Manuel de la Cruz en representación de los pobladores de Quintín Arauz y Alfredo Hernández Peñaloza del FSCIPS, se pronunciaron en contra de los megaproyecto hidrológico sobre la cuenca del Río Usumacinta
En rueda de prensa, Manuel de la Cruz en representación de los pobladores de Quintín Arauz y Alfredo Hernández Peñaloza del FSCIPS, se pronunciaron en contra de los megaproyecto hidrológico sobre la cuenca del Río Usumacinta
Las inundaciones y las tragedias a las que están sometiendo a las comunidades de Tabasco son deliberadas, obedecen a intereses económicos transnacionales y con ello están materializando el delito de etnocidio, denunció ayer, en representación del Consejo de Comunidades Unidas de Centla (CCUC), Luis Alberto Méndez May.
    En conferencia de prensa, el abogado; Manuel de la Cruz en representación de los pobladores de Quintín Arauz y Alfredo Hernández Peñaloza del Frente Sindical Campesino Indígena Social Popular Social (FSCIPS), también se pronunciaron en contra de los megaproyecto hidrológico sobre la cuenca del río Usumacinta.
    Ratificamos nuestra denuncia, expuso primero Méndez May: De que las inundaciones son deliberadas y por tanto las tragedias a las que están sometiendo a las comunidades de Tabasco, son responsabilidad de los tres órdenes de gobierno que actúan de manera corrupta y para proteger los negocios de un sector poderoso, condenando a miles de Familias a la miseria por considerarla un estorbo y prescindibles.
    A medida que se va aplicando el llamado “Plan Hídrico”, regido a su vez por el “Plan Maestro”, se confirma nuestra posición de que el plan que perjudica inhumanamente a las comunidades y justifica su desplazamiento y desintegración, prueba de ello es el anuncio de más de 8 mil familias de Nacajuca y Cunduacán, mencionó.
    Con ese anuncio se retoma el proyecto del canal Samaria-Golfo, desechado en los setentas por la destrucción ecológica de todas las lagunas costeras incluidas la de Julivá  y Santa Anita, entre otras.
    Por lo tanto, dijo Luis Alberto Méndez, no tardarán en anunciar la expropiación de los terrenos de las comunidades indígenas de Simón Sarlat, Caparroso, Potrerillo, Buena Vista y Vicente Guerrero, del municipio de Centla, aplicando la estrategia de la gradualidad para lograr que en pocos años se acepte como fatalidad  una medida inaceptable.
    Las comunidades indígenas, continuó, padecen las consecuencias de la injusticia histórica, la colonización, el despojo de sus tierras, territorios y recursos, la opresión y la discriminación; los estados coloniales y modernos en la búsqueda del crecimiento económico, les han denegado su derechos al desarrollo.
    La tierra y los territorios son fundamentales para la identidad cultural indígena sostuvo, pero las acciones de gobierno no han dejado de provocar la pérdida de esos bienes.
    Hoy abiertamente la Conagua y el gobierno de Andrés Granier Melo, denunció el abogado, nos desplazan nos expropian y destruyen sistemáticamente nuestros modos de vida y pensamiento como comunidades indígenas.
    Por estas razones “denunciamos la materialización del delito de etnocidio; denunciamos la represión, deslegitimación  o exterminio de los rasgos culturales de los pueblos indígenas, aunque sus miembros sobrevivan como individuos”.
    La vieja colonización violenta en Tabasco, expuso,  da paso a un neocolonialismo pacífico y mercantil que pretende imponer por todas partes su visión del mundo y agregó:
    Exigimos al Estado Mexicano que instaure mecanismos adecuados, de conformidad con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y e Convenio número 169 de la Organización Internacional del Trabajo, para llevar a cabo consultas efectivas con las comunidades que pueden verse afectadas por proyectos como el PH, con el fin de obtener un consentimiento libre, previo e informado.
    Por su parte, Manuel de la Cruz de Quintín Arauz, Centla, anunció la realización del “Encuentro de Comunidades de Tabasco en Defensa del Usumacinta” que se llevará a cabo el domingo 16 de octubre, en el poblado Quintín Arauz.  
    Participarán, informó,  representantes de por lo menos 20 comunidades de las riberas del Usumacinta no solo de Tabasco sino de Chiapas, Veracruz y Guatemala, así como investigadores de las universidades Nacional Autónoma de México,  Autónoma de Chapingo y Juárez Autónoma de Tabasco.
    En dicho foro, dio a conocer, se abordarán los temas: entender al Usumacinta desde una visión de cuenca hidráulica; comprender las consecuencias de los proyectos del capital transnacional y; comenzar a formular estrategias de defensa del Usumacinta y sus comunidades y pueblos indígenas.
    Antes del anuncio, Manuel de la Cruz, explicó que el gobierno federal pretende construir la presa Teno    sique –antes Boca del Cerro- para la generación hidroléctrica  sobre el río Usumacinta, como parte de un megaproyecto que incluye cinco presas en los territorios de Guatemala, Chiapas y Tabasco.
Afirmó que la cuenca del Usumacinta desempeña un papel muy importante en los diversos ecosistemas por ser reguladora de procesos ecológicos y mantener la conectividad de varias áreas naturales protegidas de las dos naciones.
    Dichas represas ocasionarían un impacto ecológico irreversible, como la generación de gases de efecto invernadero, rompería el corredor biológico de la región y la desaparición de la masa forestal, sostuvo.
    Entre los ecosistemas que pondrían en peligro, está, mencionó: del lado mexicano, los humedales de Catazajá, La Libertad, Palenque y Ocosingo de Chiapas; en Tabasco, Emiliano Zapata, los Pantanos de Centla (reserva de la biósfera),  también las reservas de la biósfera de Montes Azules,  Lacantún y la Cojolita
    También afectaría los monumentos arqueológicos de Bonampak y Yaxchilán, aseguró.
    La experiencia de México cuando se construyen presas y represas, afirmó, es que no existe un reasentamiento exitoso, medidas de mitigación, ni resarcimiento a los afectados, ni indemnizaciones adecuadas, lo que ha predominado son los reasentamientos forzosos y violentos, engaños, mayor pobreza, sin restitución de tierras y con un mayor impacto sobre las muejres, los niños y las niñas.
    Por ello, de entrada sabemos, agregó, De la Cruz, que als presas sobre el Usumacinta tendrán consecuencias graves en términos sociales sobre comunidades campesinas e indígenas, cuya vida depende de su producción agrícola, pesquera, pecuaria y forestal, entre ellas las que habitan río abajo,, en los humedales, pantanos de Centla, manglares y en general la población costera de Tabasco.
¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más