Política calderonista puso en riesgo finanzas públicas: ASF
México, DF., 30 de mayo.- Las necesidades financieras del sector público crecieron más rápido que los ingresos y la economía en su conjunto, señala el informe del organismo. Ciudad de México.- De acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación, durante 2010 la administración de Felipe Calderón presentó insuficiencias económicas que inauguraron una tendencia sistemática de sufragar el gasto público mediante los ingresos, poniendo en riesgo las finanzas públicas del país. De acuerdo con el análisis de la Cuenta Pública 2012, esta tendencia tendría un impacto en 2013 y 2014, lo que coincide con el paso de Ernesto Cordero y José Antonio Meade, por la Secretaría de Hacienda, durante los cuales existió una desviación entre el déficit presupuestario solicitado, aprobado y ejercido, agudizando el endeudamiento, lo cual ocasionó que la deuda bruta del sector público federal en proporción al Producto Interno Bruto se incrementara a 34.3 por ciento para 2012, la más alta en los “últimos 12 años”.
Durante el periodo 2007-2012, el gasto público se expandió a una tasa promedio anual de 4.5 por ciento, lo cual generó un riesgo para la estabilidad futura de las finanzas públicas, que dependían de las fuentes petroleras en un 33.7 por ciento, que coincide con la caída de la plataforma de producción y el riesgo de baja en el precio de petróleo. P ara el periodo 2013-2014, el costo financiero de la deuda rebasaría el déficit primario del gobierno en 400 mil y 600 mil millones de pesos, para cada año. P ese a que se acumularon ingresos excedentes en el periodo 2010-2012 por 583 mil 699 millones de pesos, no se destinaron a reducir los déficits de los balances presupuestarios, financiaron la expansión del gasto público, donde los rubros que ejercieron mayor presión son: gasto en salud, incremento de la matrícula en educación superior y el crecimiento pasivo pensionario. De acuerdo con la ASF, durante el sexenio calderonista, se registró una insuficiencia de ingresos, por lo cual no pudo cubrir las necesidades del Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo (Pronafide), generando una brecha de 427 mil 731 millones de pesos.