POSTAL DE CRONOS
Pico Madrazo, enemigo de sí mismo
Si Federico Madrazo no es una persona de armas ¿por qué razón portaba una Colt .380? Legal o no, esto es una incongruencia para un delegado especial del Partido Verde Ecologista en Tabasco (PVEM). Un ecologista es alguien que lucha por la vida, aún a riesgo de la propia. Lo ocurrido con el Pícaro es como si Mahatma Gandhi siendo un pacifista hubiera tenido que reaccionar ante los ataques de sus contrarios con una granada en vez de sus argumentos humanistas.
En un discurso el joven Madrazo Rojas afirma que el instituto político del que ahora forma parte es diferente a los demás partidos (sin mencionar al PRI, por supuesto); pero su pronta liberación por parte de las autoridades federales fue una prueba del influyentismo al que acostumbra su padre, Roberto Madrazo. El silencio de la mayoría de los medios en torno a aquel escándalo es prueba de que el madrazato sigue vivo. También observamos que si el detenido hubiera sido cualquier otro mortal sin ninguna figura política que lo respaldara hasta de delincuente lo hubieran acusado y a la usanza de las leyes mexicanas otros delitos se le imputarían nomás por si algo se ofreciera en el futuro de acuerdo con la situación actual en nuestro país.
¿Es Federico Madrazo una persona que respeta las leyes de este país? Su imposición como delegado especial del PVEM en Tabasco y sus diferencias con el diputado federal por este mismo instituto, Patricio Bosch dicen todo lo contrario. No es necesario que una persona porte armas para hacerle daño a otra; personas que dicen conducirse dentro de los marcos legales han causado mucho daño a los tabasqueños. Han causado más daño con la simulación de ser personas que incentivan el orden democrático cuando hacen todo lo contrario; Roberto Madrazo Pintado derrochó varios millones de dólares en las elecciones de 1994 para simular que había obtenido la gubernatura del estado con el voto popular, aprovechó todo cuanto pudo el poder político que poseía junto a su grupo hasta el punto de hacerse de un gran equipo de garroteros para desalojar la Plaza de Armas de perredistas y otros oponentes. Pico Madrazo no puede ser diferente y con su modus operandi puede corroborarse tal afirmación. No hay nada nuevo en el Partido Verde, sólo la juventud de algunos de sus principales componentes y protagonistas. Son jóvenes enmohecidos. Todos se conducen con las mismas artimañas de sus mayores, es decir, de los priistas; suelen cambiar la forma de sus discursos, sin embargo, el trasfondo político no puede separarse de sus raíces tricolores, de esa ideología de conseguir el poder a como dé lugar, pasando sobre las leyes de las instituciones a las que dicen respetar y defender. Es en verdad una juventud malograda, pues la emplean en el detrimento de su propio país, ya que no buscan mejorar la situación de miseria en el que se haya más de la mitad de la población de México, sino continuar con una política sectaria y personalista.
En el caso es ilustrativo y por eso lo recordamos este inicio de año. Pico Madrazo, no es más que un peón del ajedrez al que juega su padre para retornar al poder en lo que cree es su hacienda: Tabasco. Roberto Madrazo aprovecha la inmadurez política de su vástago para mover sus piezas en el estado, realiza los amarres necesarios para que el Partido Verde vaya tomando la fuerza que le supondría la derrota del mismo PRI en tierras chocas y demostrarle a sus eternos opositores, Andrés Manuel López Obrador en primer término, que en Tabasco es el madracismo quien manda. Mezquina actitud, característica del maratonista tabasqueño.
¿Tendrá enemigos Pico Madrazo, o sólo quería saber qué se siente llevar un arma consigo? Prueba de su inmadurez, mejor dicho; misma que es notoria en la mayoría de los actores políticos del Verde Ecologista al creer que con un exceso de publicidad harán creer a la gente que ellos son los indicados para gobernar porque ´sí cumplen´; le cumplen al PRI como paleros en la repartición del poder, prebendas y privilegios, pero nunca a la gente. El único enemigo que puede tener el imberbe Madrazo Rojas es él mismo. Pero, cuidado, porque son los que terminan disparando a diestra y siniestra.