POSTAL DE CRONOS
EL PODEROSO CABALLERO Y LA FALSA DEMOCRACIA
“Telarañas cuelgan de la razón”, es el título y primer verso de un poema del escritor español Luis Cernuda. Pero es también una verdad aplicable a nuestra realidad ahora que ya han comenzado los bombardeos publicitarios de la política en nuestro país y estado. La realidad que los políticos miran de soslayo y se avocan a pintar un cuadro maravilloso cada cual con lo conveniente a los institutos políticos que se representa.
Tan sólo vean o escuchen lo que el joven presidente del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya refiere sobre un utópico sistema de anticorrupción y cómo contrasta con lo publicitado por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y la promoción del gobernador chiapaneco Manuel Velasco en sus aspiraciones a la Presidencia de la república mexicana. El joven panista sabe de las intenciones del gobernador verde y sus deseos de combatir la corrupción quedan suspendidas en el aire así como las irregularidades que atestiguan los observadores y la compra del voto el día de las elecciones se tornan intrascendentes ante la fuerza económica y política que ostenta el candidato que ha hecho trampa para obtener el poder ambicionado y ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) resultan pruebas débiles para anular el resultado de tales elecciones.
Lo anterior es una muestra de cómo la contaminación ha impregnado las nuevas generaciones de políticos mexicanos, quienes han entendido el alto valor (para ellos) de la simulación y la falta de ética en el quehacer político y el servicio público en nuestro país. Somos testigos de cómo todo se reduce a las componendas. Entre los políticos y los funcionarios públicos se hacen de la vista gorda ante las evidencias de corrupción desde el simple lanzamiento de una propaganda electoral. Quizá don Martín Luis Guzmán estuviera en lo cierto cuando escribió que Agustín de Iturbide es un símbolo mexicano de la componenda política fraudulenta y de la inmoralidad militar y que esto forma parte de las causas originales del mal que arrastra México a través de las distintas etapas de nuestra historia.
La democracia mexicana la define perfectamente el compadre de Andrés Granier, el casi inmortal Pedro Reséndez Medina, cuando al referirse a la candidatura de Pilar Córdova por la diputación federal por el 6º. Distrito en Tabasco asegura que la democracia se inclina hacia donde el poder económico lo manda. Esto es tan simple de entender o mejor dicho, de comprender, aunque otro joven, el dirigente del priismo tabasqueño Eruviel Alonso Que simule que los integrantes del instituto al que lidera moralmente son intachables. Es decir, no hay más democracia que la que manda el poderoso caballero, no la decisión ´libre y secreta de los ciudadanos´. El petrolero tiene dinero, aunque no sea suyo.
Ricardo Anaya y los panistas saben cuáles son las intenciones del Manuel Velasco y el Verde Ecologista, y el beneficio que persiguen las televisoras de Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego con una campaña pre-electoral disfrazada. César Camacho calla, pues la campaña verde será reforzada por el priismo nacional en el momento indicado, lo que importa ahora es mantener presente la imagen del gobierno verde chiapaneco a nivel nacional. Nadie apuesta por la democracia a menos que le asegure el poder.
En una verdadera democracia, parafraseando al memorable doctor Rubén Padrón Magaña (asesinado durante la democracia del granierato o los químicamente puros) todos y cada uno de los mexicanos gozarían de las mismas oportunidades; no obstante, en un pueblo donde la educación es tan deficiente no se puede hablar de igualdad democrática aunque la sonrisa bonachona de los jóvenes líderes panistas y verdes nos quieran vender una realidad o un futuro paradisiacos. La educación, así como la democracia, ha sido secuestrada por la televisión mexicana. ¿Dónde están las nuevas ideas panistas ante los mismos vicios de los partidos políticos tradicionales? Ya se contaminaron.