POSTAL DE CRONOS
El PRI, Pilar Córdova, la corrupción de los sindicatos petroleros
Nada nuevo, cero sorpresas. El registro de Pilar Córdova (legislador con licencia) como candidato a diputado federal por el 6º.distrito. Y la declinación de Ady García a favor de éste.
En base a su improductividad en el Congreso local se puede deducir que es un candidato de línea encargado de llevar a buen puerto las reformas energéticas de su Presidente, Enrique Peña Nieto. Protegido por su partido político, el “renovado” Partido Revolucionario Institucional.
Ady García demuestra “lealtad” al PRI (al fin que sólo es una ficha de Roberto Madrazo); asegura que también es “leal” (lo que sea que para esta mujer signifique tal concepto); “lealtad” al poder de Carlos Romero Deschamps.
La odontóloga García López dice apoyar la experiencia de Pilar en asuntos petroleros. Aunque esa experiencia se limite al acarreo (y garroteo) de gente de parte de las distintas secciones del sindicato de Pemex que se traducirán en votos para las próximas elecciones. Pan y circo del nuevo PRI.
La famosa unidad priista, las declinaciones a favor del que tiene la bendición del gran dedo elector es la lógica ideológica de un partido al que debería extirpársele la palabra revolucionario´.
Recuérdese que la corrupción petrolera comienza y continúa de la mano del panista Felipe Calderón hasta el desmantelamiento de Pemex a manos del peñanietismo con otra de las simulaciones mayores denominada reforma energética.
Era previsible que en esta misma función se registrara también Goyo Arias y que expresara que él es de la ´línea del pueblo´, como si en Comalcalco se hayan olvidado de la mala administración que hubo cuando este personaje fue alcalde en la Perla de la Chontalpa. Aquel reinado culminó con varios camiones de basura depositados a las puertas de la casa de Goyo quien ahora muy valiente afirmó que no teme al efecto AMLO, factor que lo hizo pasar desapercibido en las pasadas elecciones populares. Afirma que hoy Tabasco no es el mismo y que el PRI por su actuación tiene las mejores posibilidades de recuperar lo perdido. ¿Actuación, dónde?
Chucho Alí, lo mismo: con su retórica tan desgastada que se parece tanto a Eruviel Alonso Que. Minerva Santos sin detener sus alabanzas a su guapo Presidente (EPN). Ninguna renovación por parte del priismo choco. Más de lo mismo aunque se autodenominen diferentes, son la misma vaina, como dijera un personaje del maestro Gabriel García Márquez.
Creer en el PRI es el retroceso. A nivel nacional pueden verse las pruebas: violencia, desapariciones forzadas de los críticos del peñanietismo, aumento de la criminalidad, impunidad, corrupción, desaparición de poderes como en el estado de Guerrero, protestas contra las reformas educativas, derroche de recursos económicos en publicidad gubernamental, gasolinazos, incremento a los principales productos de la canasta básica, etcétera.
En Tabasco los priistas sólo se han dedicado a minimizar el desempeño del gobierno que encabeza Arturo Núñez. Ése ha sido el verdadero “mérito” de la diputada local Esther Alicia Dagdug Lutzow, a quien de nada le valieron tales credenciales… también tuvo que hacerse a un lado a favor de Goyo Arias, pues tuvo que tragar saliva y disciplinarse. Aunque se puede asegurar que los acuerdos son sólo de dientes para afuera.
Los priistas buscan recobrar el poder y dar continuidad a esa forma de gobierno que sólo sabe corromper todo lo que toca a través del paternalismo económico lo cual no logra más que ensanchar cada vez el cinturón de miseria que actualmente es más de la mitad de la población total en la República mexicana.
En Tabasco se ha padecido el priismo durante más de ocho décadas y culminó con el saqueo granierista; hemos visto cómo estados vecinos como Campeche y Yucatán han avanzado y nuestro estado se ha hundido en muchos sentidos.
Recuérdese el boom ganadero, la bonanza de hace 30 años en este rubro se esfumó de Tabasco y hoy importamos carne de los dos estados mencionados. Gracias a las administraciones priistas que enseñaron a los campesinos a ser dependientes de las dádivas del gobierno y no de su propia fuerza de trabajo. Es, como decía un colega, la manera de encadenar el voto a la pobreza.
El PRI y sus candidatos a diputados federales demuestran ser lo mismo. No existe ninguna renovación ni en sus procesos selectivos ni actitudes aunque se desgasten afirmando lo contrario.
No hay evolución en el tricolor tabasqueño, sólo desean continuar seguir viviendo del presupuesto y del engaño hacia los ciudadanos, hacia quienes ya alistan las reparticiones de programas sociales en forma de limas, machetes, materiales para construcción, animales de corral, y más. Ese es el PRI que quiere regresar.