POSTAL DE CRONOS
Las desbandadas, los pepenadores y los coqueteos
Cuando los políticos chocos se encaprichan se llevan entre las patas a sus partidarios y los utilizan para conseguir loe escaños anhelados. Y le coquetean al mejor postor aunque ello signifique renunciar a sus supuestos ideales o doctrinas. Así lo constatan los recientes jaloneos en el perredismo local por las designaciones de candidatos a puestos públicos. Las legisladoras Verónica Pérez Rojas y Rosalinda López Hernández le hacen guiños a los desesperados.
La diputada Verónica Pérez Rojas decidió mostrar su fuerza como lideresa social organizando una concentración de al menos 5 mil afectados por Petróleos Mexicanos (Pemex) frente a las oficinas del edificio administrativo de esta empresa estatal en el Fraccionamiento Carrizal en la ciudad de Villahermosa. Lo curioso es que esta marcha la llevó a cabo después de que la dirigencia del Partido de la Revolución Democrática no la tomara en cuenta para la candidatura del VI Distrito a la diputación federal. Cabe preguntarse cómo le hizo la diputada Pérez Rojas para mover a tanta gente desde la Chontalpa, de dónde obtuvo los recursos para este tipo de movilización masiva, pues el traslado de la gente en camiones del servicio público se asemeja mucho al estilo de acarreo priista en sus mejores tiempos; ¿será que el Partido Revolucionario institucional esté patrocinando este tipo de acciones para desestabilizar políticamente el estado de Tabasco e intentar de esta manera sacar buenos dividendos en las elecciones del próximo 7 de junio? No sería descabellada esta hipótesis ya que la diputada aún perredista fue parte del equipo de Chucho Alí de la Torre y se ha saltado de un partido a otro cuando sus deseos no son cumplidos; sabe calcular los potenciales políticos y por ello también en el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) le hacen ojitos y ella se deja querer. Floricel Medina maneja los hilos verdes y dicta las palabras que debe decir el júnior Madrazo. Por lo tanto, en el Verde Ecologista le abrirían con mucho gusto las puertas a dos disidentes solaztequistas con potencial político. Son tiempos electorales y ya contemplamos las desbandadas de un partido a otro en pos de la democracia. Los erubieles se rebelan mientras que los panistas se aprestan al reciclaje de cuanto se pueda pues los azules en Tabasco carecen de talentos. Y aunque Gerardo Priego Tapia diga respetar las decisiones de su instituto político patea el suelo de coraje por las alianzas carroñeras que dice se llevará a cabo entre el PAN y el PEVM. Partidos y políticos sin personalidad, a eso nos enfrentaremos los tabasqueños quién sabe por cuánto tiempo; saltimbanquis berrinchudos que no saben esperar sus tiempos y se dejan llevar por las ansias de poder. Si las señoras Rosalinda López Hernández y Verónica Pérez Rojas de verdad sirven al pueblo que tanto dicen defender, ¿por qué no terminan sus trabajos legislativos hasta que se cumpla en periodo por el que fueron elegidas en la Cámara de Diputados local? Resulta una contradicción por sí mismas y pierden su credibilidad y seriedad política. Con este tipo de acciones doña Vero y doña Rosalinda nos recuerdan a aquella Josefina Vázquez Mota que se decía ´diferente´ pero que terminó demostrando que es tan simuladora como Martita Sahagún y el resto de los panistas. Una burla, tan burda como el cinismo que acostumbran los priistas del presente y el futuro; ¿por qué la gente ya no les cree? Ojo, los chapulines son plaga que se propaga por todas partes y la política mal practicada no es la excepción. ´A poco no´.