El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, aseguró que la denuncia obedece a supuestas irregularidades en las caravanas de salud organizadas por Andrea Chávez Treviño, argumentando que los vehículos y recursos empleados en estos programas deben ser fiscalizados, insinuando un mal manejo financiero.
Uno de los señalamientos principales giró en torno a Fernando Padilla Farfán, empresario vinculado con contratos millonarios en el gobierno de Adán Augusto López.
Según Roberto Gil Zuarth, la relación entre el señalado y la senadora podría derivar en delitos como enriquecimiento ilícito y defraudación fiscal, aunque reconoció que hasta el momento no se han presentado pruebas contundentes.
“Al menos quince delitos se han cometido en esta trama, probablemente en el mayor escándalo de corrupción política que tengamos memoria, sobre todo porque la propia involucrada ha dicho que era una donación y después que eran convenios de colaboración, convenios de colaboración que no están en el ámbito de las facultades de una senadora de la república”.
Como era de esperarse, cientos de personas en México reaccionaron a la denuncia contra Andrea Chávez Treviño, siendo en su mayoría expresiones de apoyo y críticas contra el PAN, pues, de acuerdo con la visión ciudadana, esta denuncia es un acto desesperado de la oposición, y, lejos de debilitar a la senadora, ha fortalecido su imagen y aumentado el respaldo ciudadano.
Del mismo modo, no faltó quien indicó que si el PAN ataca con tanta insistencia a la senadora morenista es porque representa una amenaza real para sus aspiraciones políticas en Chihuahua, debido a que no ha dejado de trabajar en sus proyectos sociales y mantiene firme su postura de seguir apoyando a las comunidades más necesitadas.