PRI y PVEM se enfrentan por el control de Chiapas
Reciente la experiencia de Tabasco, donde el PVEM aliado a Madrazo contribuyó a la derrota tricolor, estos dos partidos se preparan para la lucha por la sucesión presidencial
Segunda de dos partes
TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIS., 27 de junio del 2015.- Esa entidad fue el bastión del PRI, sus reservas hacían que ganara la Presidencia. Hoy Chiapas es un estado “verde”, pero enfrentado al tricolor. Hay una tensa relación que confronta a sus militantes y simpatizantes en cada barrio y colonia de los 122 municipios. Manuel Velasco utiliza abiertamente el poder para colocar a sus incondicionales.
Un día antes de la jornada electoral (del pasado 7 de junio), Rubén Zuarth, coordinador del programa Prospera en Chiapas y suplente del dirigente estatal del PRI, Roberto Albores Gleason, fue removido de ese cargo y premiado con la delegación estatal de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). El hasta entonces delegado y amigo del gobernador Velasco, Eduardo Zenteno, dejó ese cargo y ya es diputado federal del PVEM en la lista plurinominal por la tercera circunscripción.
Los enroques entre estos partidos en el aparato de gobierno estatal empezaron antes de los comicios. Durante los primeros años de su gobierno, Velasco Coello mantuvo en la Secretaría General de Gobierno a su amigo de la infancia Eduardo Ramírez Aguilar, que previo a la elecciones federales del domingo 7 y rumbo a las locales del 19 de julio (para elegir a 122 alcaldes y 41 diputados locales) recorría el estado levantando la mano a los posibles candidatos del PVEM.
Esto molestó tanto a los priístas que pidieron la intervención de su dirigente nacional, César Camacho Quiroz, quien notificó al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Éste mandó llamar a Velasco Coello, a su secretario de gobierno —Ramírez Aguilar— y al líder estatal del PVEM, Fernando Castellanos.
Velasco Coello regresó de Bucareli sin su secretario de Gobierno; ese puesto lo ocupaba el priísta Juan Carlos Gómez Aranda, ex diputado federal y ex integrante de la Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa), creada tras el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en 1994.
Ramírez Aguilar asumió el control del PVEM chiapaneco, donde sustituyó a Castellanos, quien a su vez fue postulado a alcalde de Tuxtla Gutiérrez.
Aunque los dos partidos en el poder intentaron unirse nuevamente para los comicios locales del 19 de julio, la alianza cupular no aterrizó del todo. Sólo se coligaron en dos de 122 municipios: en Tuxtla el PRI respaldó al candidato del Verde Fernando Castellanos, a cambio de que el PVEM apoyara en Tapachula al priísta Nefthalí del Toro.
En cuanto a los 24 distritos electorales, sólo en el Uno ambos partidos acordaron lanzar a Willy Ochoa para diputado local, a cambio de que no le disputara a Castellanos la candidatura a la alcaldía tuxtleca.
DISPUTA ADELANTADA
El líder estatal del PVEM, Eduardo Ramírez Aguilar, y el del PRI, Roberto Albores Gleason, extendieron a toda la entidad la disputa política que se originó en la región fronteriza de Comitán, de donde ambos son originarios y en la cual el PVEM casi hace desaparecer al PRI.
Ambos dirigentes construyen su candidatura para la sucesión de gobernador en 2018. A la misma aspira el senador Luis Armando Melgar, también ejecutivo del Grupo Azteca, de Ricardo Salinas Pliego. Melgar representa en el estado los intereses del magnate, que llegó a Chiapas en el sexenio de Juan Sabines Guerrero para establecer varios negocios, como lo documentó el reportero Jenaro Villamil en su reportaje “TV Azteca se apodera de Chiapas”, publicado por este semanario el 29 de noviembre de 2012.
En el estado crecieron también la Fundación Azteca, la televisora Azteca Chiapas, el Banco Azteca y otras, cuyas oficinas centrales en la entidad ocupan al menos dos pisos de la Torre Chiapas.
El lunes 15, el empresario chiapaneco Rómulo Farrera Escudero, dueño de inmobiliarias, agencias automotrices y hoteles en siete estados del sureste y del centro del país, sorprendió al anunciar su retiro de sus negocios para incursionar en la política rumbo a 2018.
No descartó buscar la gubernatura, pero aclaró que lo haría como candidato independiente, siguiendo los pasos de “El Bronco” en Nuevo León.
Mientras Farrera Escudero aguantaba el golpeteo mediático, el gobernador escribió en las redes sociales: “Así como Jaime Rodríguez El Bronco participó como ciudadano sin partido por la gubernatura de Nuevo León, en Chiapas el empresario sin partido Rómulo Farrera ha expresado abiertamente sus aspiraciones políticas. Ante el desgaste de los partidos, bienvenidas las candidaturas independientes”.
No obstante, todo indica que Velasco Coello, quien alguna vez se autodescartó como presidenciable para 2018, prefiere seguir los pasos del presidente Enrique Peña Nieto y cobijarse con la cercanía de las televisoras, como lo muestra su apoyo a TV Azteca y su reciente boda con la estrella de Televisa, Anahí.