Primer diálogo y primeros acuerdos entre comerciantes y edil de Centro
Finalmente y después de un plantón de 26 días, una huelga de hambre y un desalojo con el uso de la policía, el alcalde del Centro Jesús Alí e integrantes del gabinete municipal, recibieron y dialogaron con comerciantes fijos, semifijos y tolerados de la zona remodelada en resistencia. La cita fue lograda por intermediación del presidente de la Junta política de la Cámara de Diputados, José Carlos Ocaña, pero a petición de legisladores perredistas, Juan José Peralta Fócil y Lorena Méndez Denis, que se habían comprometido a intervenir para una cita con el alcalde del Centro. Fueron citados a las 2 de la tarde, pero Alí de la Torre, llegó a la oficina del secretario del ayuntamiento alrededor de las 3, porque en otro espacio del ayuntamiento, presidía una reunión sobre protección civil, a propósito de la temporada de lluvias.
Los comerciantes se presentaron acompañados de los diputados perredistas Juan José Peralta Fócil y Bernardo Barradas Ruiz. Sonriente, amable, el presidente municipal del Centro, primero escuchó las reclamaciones de comerciantes, de los dirigentes Pedro Olivé y Miguel Vera, con respecto a la resistencia del edil para acceder a un diálogo y la forma violenta en que se les mandó a desalojar la noche del viernes.
Luego la propuesta que, en nombre de sus compañeros llevaba Pedro Olivé: que el ayuntamiento del Centro y el gobierno del estado, adquieran un predio entre la calle Juárez y Aldama para la construcción de una plaza comercial donde reubicarlos. La segunda fue la reinstalación inmediata de los más de 20 comerciantes desalojados de las calles Juárez, Aldama y Reforma.
Cuando se agotaron las intervenciones de los inconformes que plantearon lo injusto de esa acción, porque se les está despojando de su lugar de trabajo e ingresos para sus familias, el alcalde dio la palabra al secretario del ayuntamiento. César Rojas, insistió en que la única propuesta del ayuntamiento sigue siendo la reubicación en el edificio de 27 de Febrero, ya acondicionado para acogerlos, según afirmó para que cada uno ocupe un lugar.
Los comerciantes de nuevo se opusieron, reiterando que ese espacio no es comercial y que aceptar los conduciría al fracaso, mencionaron que si fuera una opción, sus compañeros que aceptaron no continuarían vendiendo en la calle y afirmaron que solo dos comercios están ahí abiertos. Alí de la Torre pidió que se instalaran ahí unos días para que autoridades y comerciantes pudieran comprobar que sus negocios obtendrán más ingresos que los que tenían en los puestos que ocupaban, pero los inconformes no aceptaron, por lo que el acalde propuso a los legisladores y a los comerciantes, colocar frente a la supuesta plaza, cámaras para monitorear el flujo de personas que transitan frente al edificio.
Pero también admitió que la propuesta de adquirir el terreno para la construcción de una plaza era buena y que la analizará con el cabildo, solicitando a los diputados su apoyo para que propusieran presupuesto para eso. Luego la discusión se centró en el punto de la reinstalación inmediata de los desalojados en la zona remodelada, varios de los inconformes denunciaron que a varios de sus compañeros les permitieron que instalaran sus comercios en los portales de Madero, pero que a los que sostuvieron el plantón, los empleados de Fiscalización y Normatividad se los impedían y los acosaban con policías. Pidieron entonces el cese a la represión de parte de la Coordinación de Fiscalización y Normatividad del ayuntamiento y de la policía, en contra de ellos.
Un abogado que acompañaba a los comerciantes en resistencia, demostró a los funcionarios que, constitucionalmente no hay nada que pueda impedir que los desalojados, se reinstalen en los lugares que ocupaban porque están ejerciendo su derecho al trabajo, por lo que tenían la posibilidad de recurrir al amparo. El alcalde reiteró su negativa a que regresen a los espacios que ocupaban, pero finalmente, en acuerdo con los inconformes, convino a que cada uno de los casos sea tratado directamente con el secretario del ayuntamiento, César Rojas, en reuniones que comenzarán mañana mismo.
Los comerciantes se presentaron acompañados de los diputados perredistas Juan José Peralta Fócil y Bernardo Barradas Ruiz. Sonriente, amable, el presidente municipal del Centro, primero escuchó las reclamaciones de comerciantes, de los dirigentes Pedro Olivé y Miguel Vera, con respecto a la resistencia del edil para acceder a un diálogo y la forma violenta en que se les mandó a desalojar la noche del viernes.
Luego la propuesta que, en nombre de sus compañeros llevaba Pedro Olivé: que el ayuntamiento del Centro y el gobierno del estado, adquieran un predio entre la calle Juárez y Aldama para la construcción de una plaza comercial donde reubicarlos. La segunda fue la reinstalación inmediata de los más de 20 comerciantes desalojados de las calles Juárez, Aldama y Reforma.
Cuando se agotaron las intervenciones de los inconformes que plantearon lo injusto de esa acción, porque se les está despojando de su lugar de trabajo e ingresos para sus familias, el alcalde dio la palabra al secretario del ayuntamiento. César Rojas, insistió en que la única propuesta del ayuntamiento sigue siendo la reubicación en el edificio de 27 de Febrero, ya acondicionado para acogerlos, según afirmó para que cada uno ocupe un lugar.
Los comerciantes de nuevo se opusieron, reiterando que ese espacio no es comercial y que aceptar los conduciría al fracaso, mencionaron que si fuera una opción, sus compañeros que aceptaron no continuarían vendiendo en la calle y afirmaron que solo dos comercios están ahí abiertos. Alí de la Torre pidió que se instalaran ahí unos días para que autoridades y comerciantes pudieran comprobar que sus negocios obtendrán más ingresos que los que tenían en los puestos que ocupaban, pero los inconformes no aceptaron, por lo que el acalde propuso a los legisladores y a los comerciantes, colocar frente a la supuesta plaza, cámaras para monitorear el flujo de personas que transitan frente al edificio.
Pero también admitió que la propuesta de adquirir el terreno para la construcción de una plaza era buena y que la analizará con el cabildo, solicitando a los diputados su apoyo para que propusieran presupuesto para eso. Luego la discusión se centró en el punto de la reinstalación inmediata de los desalojados en la zona remodelada, varios de los inconformes denunciaron que a varios de sus compañeros les permitieron que instalaran sus comercios en los portales de Madero, pero que a los que sostuvieron el plantón, los empleados de Fiscalización y Normatividad se los impedían y los acosaban con policías. Pidieron entonces el cese a la represión de parte de la Coordinación de Fiscalización y Normatividad del ayuntamiento y de la policía, en contra de ellos.
Un abogado que acompañaba a los comerciantes en resistencia, demostró a los funcionarios que, constitucionalmente no hay nada que pueda impedir que los desalojados, se reinstalen en los lugares que ocupaban porque están ejerciendo su derecho al trabajo, por lo que tenían la posibilidad de recurrir al amparo. El alcalde reiteró su negativa a que regresen a los espacios que ocupaban, pero finalmente, en acuerdo con los inconformes, convino a que cada uno de los casos sea tratado directamente con el secretario del ayuntamiento, César Rojas, en reuniones que comenzarán mañana mismo.