PRIMERO MEDICINAS, LUEGO EL IEV
No nos cuesta ningún trabajo a los tabasqueños escoger entre que hayan suficientes medicamentos en los hospitales oficiales o dejar de pagar el Impuesto Estatal Vehicular. Desde luego que optamos por lo primero por ser la salud un factor de primera necesidad y de interés público.
La “oposición” irresponsable, mal dirigida por cierto desde los sótanos mentales del rencor y la frustración de quienes fueron desplazados por la Alternancia, pretende sembrar entre los tabasqueños la inquietud y la discordia esgrimiendo que Arturo Núñez Jiménez debe desaparecer en el 2013 el IEV “porque fue una promesa de campaña”.
Ya el maestro aclaró que su palabra es sagrada y que cumplirá con lo prometido; pero no en el 2013, sino que podría ser en los dos años subsecuentes, porque habrá primero que ponderar los efectos económicos que ello le acarreará a las finanzas del Estado.
Hubo promesas y compromisos que ANJ le hizo al pueblo durante su campaña, como por ejemplo el que no falten medicamentos en los hospitales oficiales, el asunto de la resistencia civil o la reactivación de la economía para generar empleos y hacer productivo el campo, para solo citar algunos ejemplos. A este respecto habrá que analizar qué es lo prioritario atender de inmediato o a corto plazo y qué es lo que puede esperar de acuerdo a las expectativas presupuestales, sobre todo considerando que las finanzas que se recibirán no serán las más optimas y que la infraestructura estatal se encuentra en ruinas.
Comentaba sobre el tema con un médico de profesión y me decía que él con su modesto vehículo lo que paga al año de IEV no llega a los 600 pesos, es decir, menos de 2 pesos diarios, por lo que no le preocupa tanto el pago de ese impuesto. “A quienes si les puede preocupar es a los ricos o políticos de alto rango porque son dueños de lujosos vehículos que cuestan casi el millón de pesos o más”.
En efecto, al grueso de la población tabasqueña no le inquieta el pago del IEV, sino el buen uso o destino que se le de a esos recursos, habida cuenta de que tienen la amarga experiencia que en los años anteriores solo sirvieron para enriquecer a los que detentaron el poder. Por eso fueron ignorados los rencorosos en su afán de sembrar la inquietud y la discordia. Al pueblo lo que realmente le interesa es que a partir del 2013 no falten medicinas en los hospitales públicos, tales como el ISSET, el Rovirosa, Juan Graham, del Niño o de la Mujer, porque en todo el sexenio que está por fenecer eso fue lo que sucedió y ni el PRI ni el PAN se tomaron lo molestia de hacerlo notar. Es decir, se hicieron de los desatendidos.
P. D. No pasó mucho tiempo y quedó demostrada una vez más la complicidad histórica que siempre ha existido entre el PRI y el PAN. Las reformas a la Ley Federal del Trabajo así lo demuestran, porque se pasó por encima de los reclamos y las protestas de las organizaciones laborales. Yo le pregunto a los trabajadores y sus familiares que votaron por esos dos partidos: ¿Ya están convencidos que AMLO tenía toda la razón, o quieren más? Por eso es que obrador seguirá insistiendo en su lucha por la democratización del país y de sus instituciones. *[email protected]. Asesoría Jurídica Gratuita al 99 33 00 55 44