MÉXICO, DF. Concluyó ya la ronda de testimonios y propuestas legislativas de los integrantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, en su reunión con la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, que se realiza en el alcázar de Chapultepec. Los relatos, testimonios y propuestas se llevaron una hora más del tiempo previsto. Se les había asignado al principio 90 minutos.
En total ocuparon dos horas con 30 minutos. El investigador Fabián Sánchez Matus, de la organización I(dh)eas, propuso que se elabore un registro nacional de detenidos, que se legisle a nivel federal en materia de desaparición forzada de personas y que se haga también un registro de los desaparecidos Sánchez Matus detalló que sólo en diez estados hay legislación sobre las desapariciones forzadas de personas, en Aguascalientes, Baja California, Chiapas, Durango, Distrito Federal, Chihuahua, Oaxaca, entre otras, pero la única que cumple en mayor medida con los estándares internacionales es la legislación del estado de Guerrero, la que propuso a diputados y senadores se tome como modelo.
Dijo que es necesario que se cuente con un registro nacional de detenidos que lo integren la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Procuraduría General de la República y las procuradurías estatales, en donde se aclaren quién llevó a cabo la detención, quién lo ordenó y el nombre del detenido. Por su parte, la investigadora Elena Azaola propuso que se consideren la integración de cinco ciudadanos al Consejo Nacional de Seguridad Pública para que haya una agenda con transparencia y con aportación ciudadana para que haya corresponsabilidad. Resaltó ante diputados y senadores que más de 400 organizaciones civiles académicos, juristas y expertos, avalan la propuesta. Clara Jusidman, de Incide Social, insistió en le reforma política que otorga nuevas figuras de participación ciudadana, voto en blanco, reelección de diputados y alcaldes, reducción de los recursos a los partidos políticos y candidaturas independientes. Previamente, ante los testimonios lastimosos y desgarradores, los legisladores aplaudían tenuemente, olvidando la enjundia con que lo hacen en sus actos partidistas. Ante ellos el padre de uno de los niños de la guardería ABC reclamó justicia, que desde hace más de dos años no ha llegado para la familia de los 49 niños muertos en el incendio. Demandó que se apruebe en la Cámara de Diputados la ley 5 de junio. María Concepción Vizarreta Salinas, originaria de Oaxaca, también demandó justicia para sus familiares desaparecidos en Tamaulipas. Sus tres hermanos y siete amigos, y ante diputados y senadores contó brevemente el desprecio con el que la tratan en las oficinas de gobierno: “nos mienten una y otra vez, nos dan información falsa, nos hacen gastar nuestro dinero, pero no hay justicia. Jesús Lara, en representación de los pueblos indígenas, exigió a los diputados y senadores que se respete a Wirikuta, porque hoy son amenazados de muerte en muchas comunidades, no se respeta la consulta ni la resolución de la ONU que proclama a Wirikuta patrimonio de los indígenas. Gabriela Cadena, madre de Gabriel, uno de los jóvenes que fue asesinado junto con el hijo del poeta Javier Sicicilia, entre sollozos, con palabras entrecortadas, exigió justicia. Con el dolor reflejado en sus palabras,.
En total ocuparon dos horas con 30 minutos. El investigador Fabián Sánchez Matus, de la organización I(dh)eas, propuso que se elabore un registro nacional de detenidos, que se legisle a nivel federal en materia de desaparición forzada de personas y que se haga también un registro de los desaparecidos Sánchez Matus detalló que sólo en diez estados hay legislación sobre las desapariciones forzadas de personas, en Aguascalientes, Baja California, Chiapas, Durango, Distrito Federal, Chihuahua, Oaxaca, entre otras, pero la única que cumple en mayor medida con los estándares internacionales es la legislación del estado de Guerrero, la que propuso a diputados y senadores se tome como modelo.
Dijo que es necesario que se cuente con un registro nacional de detenidos que lo integren la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Procuraduría General de la República y las procuradurías estatales, en donde se aclaren quién llevó a cabo la detención, quién lo ordenó y el nombre del detenido. Por su parte, la investigadora Elena Azaola propuso que se consideren la integración de cinco ciudadanos al Consejo Nacional de Seguridad Pública para que haya una agenda con transparencia y con aportación ciudadana para que haya corresponsabilidad. Resaltó ante diputados y senadores que más de 400 organizaciones civiles académicos, juristas y expertos, avalan la propuesta. Clara Jusidman, de Incide Social, insistió en le reforma política que otorga nuevas figuras de participación ciudadana, voto en blanco, reelección de diputados y alcaldes, reducción de los recursos a los partidos políticos y candidaturas independientes. Previamente, ante los testimonios lastimosos y desgarradores, los legisladores aplaudían tenuemente, olvidando la enjundia con que lo hacen en sus actos partidistas. Ante ellos el padre de uno de los niños de la guardería ABC reclamó justicia, que desde hace más de dos años no ha llegado para la familia de los 49 niños muertos en el incendio. Demandó que se apruebe en la Cámara de Diputados la ley 5 de junio. María Concepción Vizarreta Salinas, originaria de Oaxaca, también demandó justicia para sus familiares desaparecidos en Tamaulipas. Sus tres hermanos y siete amigos, y ante diputados y senadores contó brevemente el desprecio con el que la tratan en las oficinas de gobierno: “nos mienten una y otra vez, nos dan información falsa, nos hacen gastar nuestro dinero, pero no hay justicia. Jesús Lara, en representación de los pueblos indígenas, exigió a los diputados y senadores que se respete a Wirikuta, porque hoy son amenazados de muerte en muchas comunidades, no se respeta la consulta ni la resolución de la ONU que proclama a Wirikuta patrimonio de los indígenas. Gabriela Cadena, madre de Gabriel, uno de los jóvenes que fue asesinado junto con el hijo del poeta Javier Sicicilia, entre sollozos, con palabras entrecortadas, exigió justicia. Con el dolor reflejado en sus palabras,.