Protestan mujeres de Macuspana frente al Congreso local contra varias empresas
* Manifestaron en voz de éste que hace cinco meses solicitaron al gobernador una audiencia para exponerle la problemática que se vive en comunidades de Macuspana por la contaminación ambiental que generan empresas asentadas en ese municipio, entre ellas Pemex
VILLAHERMOSA, TABASCO, 31 DE MARZO.- Un grupo numeroso de mujeres de Macuspana, respaldadas por el movimiento “México Despierta”, realizaron este día una protesta frente al Congreso local, para exigir una respuesta a las demandas que han planteado en torno a los daños ambientales que están causando en comunidades de ese municipios varias empresas, entre ellas Pemex.
La movilización de mujeres ocurrió al mediodía, pero en la sede legislativa no había diputados, pues la mayoría se encontraba en ese momento en Balancán, invitados por el coordinador parlamentario del PAN, Alberto de la Cruz Pozo, quien rindió su informe de labor legislativa.
Representadas por Julio César Álvarez de los Santos, dirigente de “México Despierta”, manifestaron en voz de éste que hace cinco meses solicitaron al gobernador una audiencia para exponerle la problemática que se vive en comunidades de Macuspana por la contaminación ambiental que generan empresas asentadas en ese municipio, y hasta la fecha “no se han dignado a llamarnos”.
El ex diputado local dijo que por la contaminación generada por Pemex, las siete graveras que operan en la sierra de Macuspana y la cementera Apasco, la gente padece de dolor de cabeza y enfermedades de la piel y “nadie está haciendo nada”, ni siquiera la Secretaría de Salud.
Manifestó que las carreteras que comunican a diversas comunidades del municipio se encuentran en pésimas condiciones y los poblados asentados alrededor de las instalaciones petroleras, están “abandonados por completo”.
Aseguró que las siete graveras que operan en Macuspana no cuentan con el permiso de la Profepa, y Apasco, aparte de fabricar cemento, está procesando residuos tóxicos que genera Pemex, por lo que son empresas “socialmente no responsables” y lo peor que nadie hace nada para frenar esta contaminación.
Recordó que en septiembre pasado, unas 3 mil 500 mujeres de Macuspana firmaron un escrito que se le dirigió al químico Granier para que les diera una audiencia y exponerle este problema, pero ya pasaron cinco meses y no ha habido respuesta.
Luego, cuando las manifestantes intentaron ingresar al Congreso, el personal de logística cerró los accesos al recinto, lo que generó gritos de protesta por parte de las mujeres, quienes comenzaron lanzar consignas como “¡Abran la puerta!, “¡Que nos atiendan!” y “¿Por qué nos cierran la puerta si somos el pueblo?”.
Afortunadamente los ánimos no se caldearon y las cosas volvieron a su normalidad cuando se le dio acceso a una comisión de cinco personas al recinto legislativo, pero el único que los atendió fue el subdirector jurídico, Juan Manuel Alipi, debido a que no había nadie en el Congreso por el informe del panista de la Cruz Pozo.
Las manifestantes abandonaron el edificio con la promesa de que el próximo jueves serán atendidas por el presidente de la Junta de Coordinación Política, José Carlos Ocaña Becerra, uno de los invitados al informe del coordinador de la bancada del PAN.
La movilización de mujeres ocurrió al mediodía, pero en la sede legislativa no había diputados, pues la mayoría se encontraba en ese momento en Balancán, invitados por el coordinador parlamentario del PAN, Alberto de la Cruz Pozo, quien rindió su informe de labor legislativa.
Representadas por Julio César Álvarez de los Santos, dirigente de “México Despierta”, manifestaron en voz de éste que hace cinco meses solicitaron al gobernador una audiencia para exponerle la problemática que se vive en comunidades de Macuspana por la contaminación ambiental que generan empresas asentadas en ese municipio, y hasta la fecha “no se han dignado a llamarnos”.
El ex diputado local dijo que por la contaminación generada por Pemex, las siete graveras que operan en la sierra de Macuspana y la cementera Apasco, la gente padece de dolor de cabeza y enfermedades de la piel y “nadie está haciendo nada”, ni siquiera la Secretaría de Salud.
Manifestó que las carreteras que comunican a diversas comunidades del municipio se encuentran en pésimas condiciones y los poblados asentados alrededor de las instalaciones petroleras, están “abandonados por completo”.
Aseguró que las siete graveras que operan en Macuspana no cuentan con el permiso de la Profepa, y Apasco, aparte de fabricar cemento, está procesando residuos tóxicos que genera Pemex, por lo que son empresas “socialmente no responsables” y lo peor que nadie hace nada para frenar esta contaminación.
Recordó que en septiembre pasado, unas 3 mil 500 mujeres de Macuspana firmaron un escrito que se le dirigió al químico Granier para que les diera una audiencia y exponerle este problema, pero ya pasaron cinco meses y no ha habido respuesta.
Luego, cuando las manifestantes intentaron ingresar al Congreso, el personal de logística cerró los accesos al recinto, lo que generó gritos de protesta por parte de las mujeres, quienes comenzaron lanzar consignas como “¡Abran la puerta!, “¡Que nos atiendan!” y “¿Por qué nos cierran la puerta si somos el pueblo?”.
Afortunadamente los ánimos no se caldearon y las cosas volvieron a su normalidad cuando se le dio acceso a una comisión de cinco personas al recinto legislativo, pero el único que los atendió fue el subdirector jurídico, Juan Manuel Alipi, debido a que no había nadie en el Congreso por el informe del panista de la Cruz Pozo.
Las manifestantes abandonaron el edificio con la promesa de que el próximo jueves serán atendidas por el presidente de la Junta de Coordinación Política, José Carlos Ocaña Becerra, uno de los invitados al informe del coordinador de la bancada del PAN.