Tutores y padres de familias acordaron que hoy lunes a partir de las seis de la mañana suspenderán las actividades escolares
En un documento dirigido al Director General del Cobatab Jorge Abdó Francis, los padres de familias del plantel 3 solicitan que no se califique a los alumnos con el resultado del examen departamental, sino que sean los profesores de grupo quienes apliquen los exámenes finales de acuerdo a los temas que ellos enseñaron no con los lineamientos que se les impuso, “No aceptamos que esos exámenes se tomen en cuenta para calificar el semestre, toda vez que dichas calificaciones atentan contra el derecho de nuestros hijos a obtener un buen promedio y obtener un lugar en la Universidad” aseguraron. Por lo que ante la falta de respuesta a sus demandas los inconformes acordaron en asamblea cerrar el plantel hasta que se de una solución a este problema. La comunidad estudiantil y los Padres de familias coincidieron en denunciar que la aplicación de estos exámenes denominados Departamentales no es mas que una estrategia orquestada por el Gobierno de Andrés Granier para atraer recursos económicos, ya que lo que se pretende es reprobar el mayor índice posible de la comunidad estudiantil de este sistema y obligarlos a pagar elevadas cantidades por concepto de exámenes de recuperación
Tutores y Padres de Familias acordaron que el día lunes a partir de las seis de la mañana suspenderán las actividades escolares del plantel para exigir la presencia del Director General y que responda a las demandas expuestas en el documento, principalmente se esta exigiendo dejar sin validez los resultados de los exámenes departamentales que les fue aplicado a todos los estudiantes de esta Institución ya que consideran que están mal elaborados, plagados de irregularidades, borrosos y confusos y sobre todo es impuesto desde la dirección general sin tomar en cuenta el criterio educativo de los docentes que les imparten clases en este plantel, pero con un claro objetivo el de elevar el índice de alumnos reprobados y de esta manera exprimir los bolsillos de las familias comalcalquenses a través de los pagos por derechos a exámenes de recuperación.
